Lagartijas tiradas al sol: “las ficciones son siempre documentales de las personas que las realizan”

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Conversamos vía electrónica con Gabino Rodríguez, fundador e integrante del notable grupo teatral mexicano Lagartijas tiradas al sol, que lleva más de diez años trabajando en el cruce entre teatro documental, biodrama y ficción. Lo personal y lo colectivo, lo privado y lo público, lo íntimo, lo social y lo político suelen mezclarse en sus trabajos. En estos días se encuentran en Buenos Aires, en donde están presentando su último espectáculo, Montserrat, en La Casona Iluminada (Corrientes 1979, CABA). Sólo queda una importunidad para verlos, esta noche a las 21 horas. Aquí, la entrevista.

Leedor: ¿Cómo y cuándo surge Lagartijas tiradas al sol?

Gabino: Lagartijas tiradas al sol surge en 2003. En principio surge como reacción a lo que se nos enseñaba en la escuela de teatro, en franca oposición. Hoy en día eso ha cambiado a una plataforma de investigación más ambiciosa.

Leedor: Tanto en “El rumor del incendio” (vista aquí en el FIBA 2013), como en “Montserrat”  y el resto de sus producciones, ustedes trabajan con lo autobiográfico, entrecruzado con lo social y lo político, ¿cómo surgió esa forma de trabajar en el colectivo y por qué deciden trabajar desde allí, rompiendo las barreras entre el “arte y la vida”?

Gabino: Romper la barrera entre el arte y la vida ha sido una pretensión que hemos tenido muchos artistas a lo largo de la historia. Para nosotros lo importante no es lo autobiografico sino lo real. Lo interesante es el punto de vista de quien nos narra la historia, en ese sentido nos gusta la responsabilidad que conlleva que un implicado narre su historia. La sensación de que cuando se acaba la función esa persona se lleva la obra a su vida. Por otra parte nuestra aproximación siempre ha tenido que ver más con el sujeto inserto en una sociedad específica, que con una búsqueda psicológica.

Leedor: Al menos en “El rumor del incendio” la utilización de ficcionalizaciones, y de diversos recursos visuales, como proyecciones, maquetas y cámara en vivo, era central en la propuesta. ¿Es similar este abordaje formal en el resto de sus producciones, cómo trabajan ese entrecruzamiento entre lo documental y lo ficcional?

Gabino: El teatro es un edificio consagrado a la ficción. Y nosotros trabajamos dentro de teatros. Hoy en día lo documental nos interesa en la medida en que es susceptible a la pregunta: ¿Nos podría estar mintiendo? Nos interesa la construcción de la verdad, pero así como las ficciones son siempre documentales de las personas que las realizan, los documentales tienen carretadas de ficción. Trabajamos en ese espacio de indefinición.

Leedor: Aquí en Argentina en la última década se han multiplicado las producciones culturales en general y teatrales en particular, que abordan el pasado reciente dictatorial del país. En muchos casos se ha hecho desde prácticas como el biodrama, que abordan la historia de la vida de una o de varias personas, en interacción con un contexto sociopolítico complejo. Esta tendencia mundial que implica la introducción de lo real en la escena contemporánea, ¿se ve también en el teatro mexicano? ¿Cuál es la realidad hoy del teatro de México, qué producciones son las que más les interesan?

Gabino: La tendencia de la que hablas influyó mucho en nosotros: Vivi Telas, Lola Arias, Federico León entre otros muchos. En México no tuvimos dictadura militar, por lo que, el post 68, es un periodo que se revisa poco. Nosotros hemos trabajado mucho con estos cruces entre la historia política y es algo que nos sigue pareciendo interesante, aunque es importante para nosotros partir de una pregunta específica que nos pueda ayudar a llevar un poco más lejos el mecanismo que abordamos en el proyecto anterior.Hablar del teatro mexicano, supongo, es hablar de un ente abstracto que ni por asomo forma una unidad. Lo cual es bueno. En el país tenemos creadores que me interesan mucho: Claudio Valdez Kuri, Jorge Vargas, Alberto Villarreal, David Gaitán, etc. También es cierto que la gran mayoría de lo que se produce no son cosas que me interesen mayormente.