Un documental sobre la Vicaría de la Solidaridad en Chile

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Como en la edición del año pasado del festival de Valdivia, el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) presentará algunos work short de las series para televisión que han sido premiadas por el Consejo y que están esperando su exhibición en los canales de televisión  de Chile.

Una de ellas es “Habeas Corpus”  de Claudia Barril y Sebastián Moreno que se presentó anoche.

Tras el golpe militar de 1973 diversas iglesias cristianas lideradas por el Cardenal  Raúl Silva Henríquez conformaron el comité de cooperación por la Paz con el objeto de entregar ayuda inmediata y asistencia social y legal a quienes eran sujetos de violaciones de los derechos humanos.

Presionados por el gobierno de Pinochet el comité  fue disuelto en 1975, pero gracias a la petición de Silva Henríquez al Papa Paulo IV el 1° de enero de 1976 entra en funciones la VICARIA DE LA SOLIDARIDAD, en esa institución emblemática esta puesto el  foco del trabajo del documental “Habeas corpus”

AG: ¿Por qué decidieron realizar un largo trabajo de investigación sobre la Vicaria de la solidaridad  finalizando con este documental?

CB: En realidad se inicia cuando nos encontramos investigando otro documental que dirigió Sebastián y yo acompañé en el guion que fue La ciudad de los fotógrafos. Ahí llegamos al archivo de la Vicaría donde se encuentran todos los años de historia de esta institución. Y surge la idea de contar esta historia.

 

habeascorpus

AG: ¿Cuál era el trabajo especifico que hacia la Vicaría y si su personal era exclusivamente civil o estaba también formado por religiosos?

SM: Era dar ayuda, dar asistencia social y psicológica. Pero fundamentalmente, su papel era el de juntar informacion sobre los casos de violaciones que iban ocurriendo permanentemente en distintos niveles y esa información fue clasificada por épocas y de un momento analizada para cuyo trabajo había abogados, trabajadores sociales, civiles y había monjas, sobre todo en el primer momento. Ellos tenían credencial y podían movilizarse con mas inmunidad que un civil. Muchas monjas y curas trasladaron gentes en los baules de sus autos. Ahora todo ese trabajo de archivo  sirve para ir detectando cómo operaba la represión, información que mensualmente iban sacando al exterior, tanto las Naciones Unidas como otras instituciones internacionales e iban mandando a las autoridades pertinentes de turno para decir que ellos sabían lo que pasaba

AG: ¿Por qué creen que esta historia nunca fue contada en Chile?

CB:  Creo que el impacto del horror nos hizo quedarnos con una mirada. para nosotros es relevante esta mirada para saber cómo nos enteramos de lo que supimos.

SM: Nunca se ha hecho nada sobre el trabajo interno. Había otras instituciones que juntaban información y que luego compartían, pero como dice Claudia, quedamos tan horrorizados de lo que supimos que nadie se atrevió a preguntar cómo llegamos a enterarnos.

AG:  El trabajo de la Vicaría salvó de la desaparición a muchísimas personas no?

SM: Sin duda se evitó una matanza mayor por las alianzas que hacían muchos sacerdotes en los cocktails en las embajadas. Allí negociaban cantidades de asilados que podía recibir la embajada y según eso iban distribuyendo a la gente que tenían ocultas en conventos o en las embajadas.

AGLa película informa que el  testimonio de las victimas no se puede difundir por 50 años,  ¿no deberían esos testimonios estar a disposición del poder judicial para condenar a los culpables?

SM: Esos testimonios los tienen los jueces pero no están abiertos a la opinión publica. Una razón que desconocemos es que para proteger la integridad de las personas, y su moralidad ya que muchas veces se describen vejámenes terribles. Los nombres de los agentes tambien es secreto. Eso es mas escandaloso. En Chile se ha juzgado en la medida de lo posible a militares, pero hay una serie de civiles, muy involucrados que siguen haciendo su vida, médicos,empresarios que financiaron la represión.

AG: Los asesinos de la dictadura chilena en su  totalidad están libres  como lo registro Marcela Said en su película “El mocito” y  Fernando Guzzoni en “Carne de perros”, ¿ qué posibilidades existen en este nuevo  mandato de la Presidenta Bachelet que está dispuesta a encarar temas que en su primera  gestión no pudo o no quiso y ahora con una  mayor presión del pueblo para que se cumplan la promesas de gobierno se logre juicio y castigo a los culpables?

AG: Independientemente de su segura difusión televisiva por los canales chilenos existe la posibilidad que este documental a través del  ministerio de educación sea materia de trabajo en las escuelas para que esto nunca más ocurra?

CB:  Tenemos muchas ganas que así sea. Tenemos la experiencia con La ciudad de los fotógrafos que ya es material educativo pero no está reconocido por el ministerio. Queremos desarrollar una campaña de difusión tambien que hable de la necesidad de seguir hablando de los derechos humanos hoy. La dictadura ya pasó. Hoy estamos en democracia, pero seguimos teniendo una Constitución diseñada por Pinochet que no respeta los derechos humanos, por ej. Hay una serie de cosas que hay que seguir discutiendo.

SM: No es necesario tener en riesgo la vida para hablar de derechos humanos. Se puede hablar en muchas áreas de Derechos Humanos

Muchas gracias Claudia y Sebastián por el importante trabajo que han realizado pues un pueblo sin memoria tiende a repetir sus errores