Relatos salvajes y 7 cajas: dos fenòmenos de taquilla.

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Dos fenómenos de boletería pero sólo uno previsible

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Relatos salvajes” entra en su quinta semana de exhibición mientras que “7 cajas” ingresa en la décima. Ambas películas ya son fenómenos de boletería pero a priori sólo la de Szifrón “pintaba” como tal.

Es interesante comparar su comportamiento de taquilla con el de otros dos films respectivamente afines.

En el primer caso nos remontamos a exactamente cinco años atrás (2009) cuando en fecha similar se estrenaba “El secreto de sus ojos”. Al cabo de casi un año de exhibición la de Campanella fue vista por 2.464.600 espectadores, de los cuales un 42% (1.035.000 espectadores) la vieron en sus primeras cuatro semanas. Completadas cinco semanas ya representaban el 51% del total (1.256.000 personas), quienes ya la habían visto. O sea que le llevó 35 días ser vista por la mitad del total (en cine obviamente).

Veamos ahora que acontece con “Relatos salvajes”. No es posible hacer un análisis exactamente igual porque ignoramos cuántos espectadores tendrá al final de su carrera comercial. Lo que ya sabemos es que 2.160.000 personas la vieron en cuatro semanas y parece tentador hacer una estimación del total asumiendo que el porcentaje que ya la ha visto es similar (42%) al de “El secreto de sus ojos” en igual momento. Si esto fuera cierto la proyección final daría 5.000.000 de espectadores, una cifra que parece excesiva para un estreno argentino y que la ubicaría como el estreno local más visto en toda la historia.

Hay un dato adicional que puede ayudar a estimar la cifra final. Se trata de una “regla” no escrita pero que a menudo se cumple, al menos en opinión de este cronista. Conociendo la cifra del jueves se puede estimar que el viernes la misma se duplica y el sábado nuevamente ocurre eso. El domingo suele ser un promedio entre viernes y sábado. Con un poco de matemáticas se llega a verificar que multiplicando por diez la cifra de espectadores del jueves tenemos la que va desde el jueves a domingo. Y le damos un dato adicional, que a menudo se cumple. Los espectadores de lunes a miércoles para completar la semana (de estreno) suelen ser un 30 por ciento de los otros cuatro días.

Por lo tanto les propongo confiar en estas reglas no escritas y multiplicar por trece la cifra del jueves 18 de setiembre (20.000 espectadores). En cinco semanas habrían visto el éxito del año (hasta ahora era “Frozen” que arañó los dos millones de espectadores) 2.400.000 espectadores.

En definitiva la película más taquillera del año habrá alcanzado a la de Campanella en algo más de cinco semanas y es probable que llegue a los 3.000.000 de espectadores al final de su exitosa carrera.
Cabe una aclaración que, sin desmerecer la performance de “Relatos salvajes”, realza la estrenada cinco años atrás ya que “El secreto de sus ojos” fue estrenada en apenas 120 salas contra unas 300 de la actualmente en cartel (este jueves ya se redujo a 200 el número de salas).

Lo de “7 cajas” es mucho más singular y en nada previsible. Hablada en gran parte en guaraní, sin ningún actor conocido, con mínima (casi nula) publicidad entra a su décima semana y no afloja. En su primera semana hizo grosso modo 3.000 espectadores y en cinco ya tenía 20.000, con lo que el promedio semanal se incrementó a 4.000 espectadores. Es poco habitual que el promedio suba pero aún más notable es el balance a las nueve semanas y la estimación (usando el mismo criterio anterior) para un total de diez semanas. Le ahorraremos al lector todos los números y le diremos que nuestra estimación hasta el miércoles próximo inclusive, cuando alcance los setenta días de permanencia, nos da un total de espectadores de 45.000 y un promedio semanal de 4.500.

Es difícil comparar “7 cajas” con alguna otra película de similar performance. Sólo a título de ejemplo podríamos hacer el parangón con “La grande bellezza” que alcanzó a superar levemente la marca de los 100.000 espectadores. Hasta dónde llegará la película paraguaya resulta difícil de predecir pero todo indica que superará holgadamente los 50.000 espectadores. Teniendo en cuenta que la película paraguaya no es, a diferencia de la italiana, el Oscar extranjero la respuesta del público es sorprendente. Sin duda un poderoso “boca en boca” y una notable calidad de su propuesta explican un fenómeno que, como se afirmaba anteriormente, no era en absoluto previsible.