Historias de Cronopios y de Famas

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El jueves 28 de agosto se estrena en el Arte Multiplex Belgrano y en el Gaumont de Buenos Aires una pelicula-homenaje a Julio Cortázar, excusa en todo caso para aproximarse al fascinante universo del escritor que en este 2014 cumple su centésimo aniversario.

El punto de partida es ciertamente novedoso: es la primera vez que se realiza un largo animado con su literatura. Con el plus de que la ilustración la llevan a cabo 10 artistas ampliamente instalados en la plástica argentina entre los que Seguí, Santoro, Carlos Alonso y Yuyo Noé son los de mayor renombre. Nunca había sido versionado algún texto de Cortázar con la técnica animada.  Historias de Cronopios y de famas, se presentó en el Festival de Mar del Plata el año pasado y recibió a fines del 2013 el 2do Premio Coral de Animación Festival Internacional de La Habana.

Julio Ludueña había dirigido en 1971 una pelicula extraña y oportuna que de vez en cuando puede verse por TV Alianza para el progreso, en referencia a la operación de “ayuda económica” para América Latina que había sido ideada por el gobierno norteamericano par neutralizar así la amenaza de la Revolución cubana. En ocasión de la proyección de Alianza… en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes, Ludueña conoce personalmente a Cortázar. Ahi dice, nació esta película: “Elegí filmar Historias de cronopios y de famas porque sus personajes y relatos exploran lo cotidiano con la magia del surrealismo, combinando al mismo tiempo emociones e ideologías.”

Durante 6 años un equipo de animación liderado por Juan Pablo Bouza trabajó para efectivizar una sincronía estimulante que seguramente invitará al espectador, ojalá que así sea, a abrir algunas de las ediciones del libro original para confrontar con estas historias animadas los dibujos realizados por Luis Felipe Noé, Carlos Alonso,  Daniel Santoro, Antonio Seguí, Patricio Bonta, Crist, Ricardo Espósito, Magdalena Pagano,  Luciana Sáez y Ana Tarsia, a los que se agrega conriqueza inusitada y respetuosa la música de Ezequiel Ludueña, (un hallazgo los Cronofamas de Ezequiel Ludueña) aportando en cada capitulo una particularidad y un ritmo que son de lo mejor de esta película.

10 relatos que confrontan los dos tipos de seres ideados por estas historias: los  cronopios seres libres, marginales, poetas, rebeldes y creativos,  y las famas aquellos que conservan el orden, establecen la justicia, mantienen las instituciones. En el medio, y sólo en algunos capítulos mencionados los esperanza personajes intermedios. En cada historia aparecerán con más fuerza unos u otros, o ambos a la vez, pero nunca perdiendo el espíritu central del libro cortazariano.

Entre losseleccionados hay algunos que al leerlos (anexamos a este comentario todos los textos literarios en orden de aparición en la pelicula) parecerían poco atractivos para una adaptación al cine, quizás el caso del primero, Fama y eucalipto, que usa imágenes de Seguí, rápidamente reconocibles e insertas en clave operística presenta de manera despiadada a los Famas, seres utilitarios, pragmáticos, paródicos de sí mismos. También parece improbable una versión visual de Pequeña historia tendiente a ilustrar…. con su despliegue de juegos de palabras en torno a un nombre propio. Justamente la pintura de Noé se explaya en formas más abstractas cosa que hace interesante esa adaptación mutua.

Asi, lo que resulta, es que no hay entre los 10 textos uno que sobresalga sobre los otros y ese mérito se lo lleva la producción general del film de Ludueña. Algunos de ellos ponen el énfasis en la dimensión sonora (voces, música, ruidos) otros en la visual, otros en lo literario, otros se ajustan mas al texto original, otros le otorgan una mirada nueva a textos que son más bien escuetos (el ilustrado por Magdalena Pagano se abre a un riquisimo juego de colores que lo hace uno de los más atractivos). Alternancia de dramatismos, de tonos más felices, más poéticos o más políticos, más épicos, más románticos, más exactos o menos exactos, cada uno representa un desafío para descubrir los estilos de los artistas a los que pertenecen (están los hombrecitos de Seguí, los niñitos peronistas de Santoro, los seres atroces de las manos anonimas de Carlos Alonso o los personajes abocetados de Crist) y de cotejar con el texto original que lo inspira.

Dicen los responsables que fue determinante el uso de programas multiplataforma de uso libre, cosa que le da un agregado más que interesante y muy actual en la discusión de la propiedad intelecutal.

Historias de Cronopios y de Famas de Julio Ludueña esa la más cronopia de todas las versiones realizadas de la literatura del siempre eterno Julio Cortázar.

 

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=8qF9yZ01fjY[/youtube]

 

 

Relatos elegidos

FAMA Y EUCALIPTO ilustrado por Antono Seguí
Un fama anda por el bosque y aunque no necesita leña mira
codiciosamente los árboles. Los árboles tienen un miedo terrible porque
conocen las costumbres de los famas y temen lo peor. En medio de todos
está un eucalipto hermoso, y el fama al verlo da un grito de alegría y baila
tregua y baila cátala en torno del perturbado eucalipto, diciendo así:
—Hojas antisépticas, invierno con salud, gran higiene.
Saca un hacha y golpea al eucalipto en el estómago, sin importársele
nada. El eucalipto gime, herido de muerte, y los otros árboles oyen que dice
entre suspiros:
—Pensar que este imbécil no tenía más que comprarse unas pastillas de eucalipto
INCONVENIENTES EN LOS SERVICIOS PÚBLICOS illustrado por Patricio Bonta

Vea lo que pasa cuando se confía en los cronopios. Apenas lo habían
nombrado Director General de Radiodifusión, este cronopio llamó a unos
traductores de la calle San Martín y les hizo traducir todos los textos, avisos
y canciones al rumano, lengua no muy popular en la Argentina.
A las ocho de la mañana los famas empezaron a encender sus
receptores, deseosos de escuchar los boletines así como los anuncios del
Geniol y del Aceite Cocinero que es de todos el primero.
Y los escucharon, pero en rumano, de modo que solamente entendían la
marca del producto. Profundamente asombrados, los famas sacudían los
receptores pero todo seguía en rumano, hasta el tango Esta noche me
emborracho, y el teléfono de la Dirección General de Radiodifusión estaba
atendido por una señorita que contestaba en rumano a las clamorosas
reclamaciones, con lo cual se fomentaba una confusión padre.
Enterado de esto el Superior Gobierno mandó fusilar al cronopio que así
mancillaba las tradiciones de la patria. Por desgracia el pelotón estaba
formado por cronopios conscriptos, que en vez de tirar sobre el ex Director
General lo hicieron sobre la muchedumbre congregada en la plaza de Mayo,
con tan buena puntería que bajaron a seis oficiales de marina y a un
farmacéutico. Acudió un pelotón de famas, el cronopio fue debidamente
fusilado, y en su reemplazo se designó a un distinguido autor de canciones
folklóricas y de un ensayo sobre la materia gris. Este fama restableció el
idioma nacional en la radiotelefonía, pero pasó que los famas habían
perdido la confianza y casi no encendían los receptores. Muchos famas,
pesimistas por naturaleza, habían comprado diccionarios y manuales de
rumano, así como vidas del rey Carol y de la señora Lupescu. El rumano se
puso de moda a pesar de la cólera del Superior Gobierno, y a la tumba del
cronopio iban furtivamente delegaciones que dejaban caer sus lágrimas y
sus tarjetas donde proliferaban nombres conocidos en Bucarest, ciudad de
filatelistas y atentados.

 

PEQUEÑA HISTORIA TENDIENTE A ILUSTRAR
LO PRECARIO DE LA ESTABILIDAD DENTRO
DE LA CUAL CREEMOS EXISTIR, O SEA QUE
LAS LEYES PODRÍAN CEDER TERRENO A LAS
EXCEPCIONES, AZARES O
IMPROBABILIDADES, Y AHÍ TE QUIERO VER
Informe confidencial CVN/475 a/W del
Secretario de la OCLUSIOM al Secretario de la
VERPERTUIT. Ilustrado por Yuyo Noé
… confusión horrible. Todo marchaba perfectamente y nunca hubo
dificultades con los reglamentos. Ahora, de pronto, se decide reunir al
Comité Ejecutivo en sesión extraordinaria y empiezan las dificultades, ya
va a ver usted qué clase de líos inesperados. Desconcierto absoluto en las
filas. Incertidumbre en cuanto al futuro. Pasa que el Comité se reúne y
procede a elegir a los nuevos miembros del cuerpo, en reemplazo de los seis
titulares fallecidos en trágicas circunstancias al precipitarse al agua el
helicóptero en el cual sobrevolaban el paisaje, pereciendo todos ellos en el
hospital de la región por haberse equivocado la enfermera y aplicádoles
inyecciones de sulfamida en dosis inaceptables por el organismo humano.
Reunido el Comité, compuesto del único titular sobreviviente (retenido en
su domicilio el día de la catástrofe por causa de resfrío) y de seis miembros
suplentes, precédese a votar los candidatos propuestos por los diferentes
estados asociados de la OCLUSIOM. Se elige por unanimidad al señor
Félix Voll. (Aplausos.)
Se elige por unanimidad al señor Félix Romero. (Aplausos.) Se practica
una nueva votación, y resulta elegido por unanimidad el señor Félix
Lupescu. (Desconcierto.) El Presidente interino toma la palabra y hace una
observación jocosa sobre la coincidencia de los nombres de pila. Pide la
palabra el delegado de Grecia y declara que, aunque le parece ligeramente
estrambótico, tiene encargo de su gobierno de proponer como candidato al
señor Félix Paparemólogos. Se vota, y resulta elegido por mayoría. Se pasa
a la votación siguiente, y triunfa el candidato por Pakistán, señor Félix
Abib. A esta altura hay gran confusión en el Comité, el cual se apresura a
37 celebrar la votación final, resultando elegido el candidato por la Argentina,
señor Félix Camusso. Entre los aplausos acentuadamente incómodos de los
presentes, el titular decano del Comité da la bienvenida a los seis nuevos
miembros, a quienes califica cordialmente de tocayos. (Estupefacción.) Se
lee la composición del Comité, el cual queda integrado en la siguiente
forma: Presidente y miembro más antiguo sobreviviente del siniestro, Sr.
Félix Smith. Miembros, Sres Félix Voll, Félix Romero, Félix Lupescu,
Félix Paparemólogos, Félix Abib y Félix Camusso.
Ahora bien, las consecuencias de esta elección son cada vez más
comprometedoras para la OCLUSIOM. Los diarios de la tarde reproducen
con comentarios jocosos e impertinentes la composición del Comité
Ejecutivo. El Ministro del Interior habló esta mañana por teléfono con el
Director General. Este, a falta de mejor cosa, ha hecho preparar una nota
informativa que contienen el curriculum vitae de los nuevos miembros del
Comité, todos ellos eminentes personalidades en el campo de las ciencias
económicas.
El Comité debe celebrar su primera sesión el próximo jueves, pero se
murmura que los Sres. Félix Camusso, Félix Voll y Félix Lupescu elevarán
su renuncia en las últimas horas de esta tarde. El Sr. Camusso ha solicitado
instrucciones sobre la redacción de su renuncia; en efecto, no tiene ningún
motivo valedero para retirarse del Comité y sólo lo guía, al igual que los
Sres. Voll y Lupescu, el deseo de que el Comité se integre con personas que
no respondan al nombre de Félix. Probablemente las renuncias aducirán
razones de salud y serán aceptadas por el Director General.

 

LO PARTICULAR Y LO UNIVERSAL ilustrado por Magdalena Pagano

Un cronopio iba a lavarse los dientes junto a su balcón, y poseído de
una grandísima alegría al ver el sol de la mañana y las hermosas nubes que
corrían por el cielo, apretó enormemente el tubo de pasta dentífrica y la
pasta empezó a salir en una larga cinta rosa. Después de cubrir su cepillo
con una verdadera montaña de pasta, el cronopio se encontró con que le
sobraba todavía una cantidad, entonces empezó a sacudir el tubo en la
ventana y los pedazos de pasta rosa caían por el balcón a la calle donde
varios famas se habían reunido a comentar las novedades municipales. Los
pedazos de pasta rosa caían sobre los sombreros de los famas, mientras
arriba el cronopio cantaba y se frotaba los dientes lleno de contento. Los
famas se indignaron ante esta increíble inconsciencia del cronopio, y
decidieron nombrar una delegación para que lo imprecara inmediatamente,
con lo cual la delegación formada por tres famas subió a la casa del
cronopio y lo increpó, diciéndole así:
—Cronopio, has estropeado nuestros sombreros, por lo cual tendrás que
pagar.
Y después, con mucha más fuerza:
—¡Cronopio, no deberías derrochar así la pasta dentífrica!

 

TEMA PARA UN TAPIZ  x Crist   

cronopio2

El general tiene sólo ochenta hombres, y el enemigo, cinco mil. En su
tienda el general blasfema y llora. Entonces escribe una proclama inspirada,
que palomas mensajeras derraman sobre el campamento enemigo.
Doscientos infantes se pasan al general. Sigue una escaramuza, que el
general gana fácilmente, y dos regimientos se pasan a su bando. Tres días
después el enemigo tiene sólo ochenta hombres y el general cinco mil.
Entonces el general escribe otra proclama, y setenta y nueve hombres se
pasan a su bando. Sólo queda un enemigo, rodeado por el ejército del
general, que espera en silencio. Transcurre la noche y el enemigo no se ha
pasado a su bando. El general blasfema y llora en su tienda. Al alba el
enemigo desenvaina lentamente la espada y avanza hacia la tienda d

 

 

LAS LÍNEAS DE LA MANO x Ricardo Espócito  

De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha
de pino y baja por una pata. Basta mirar bien para descubrir que la línea
continúa por el piso de parqué, remonta el muro, entra en una lámina que
reproduce un cuadro de Boucher, dibuja la espalda de una mujer reclinada
en un diván y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la
cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla a causa del
tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús
estacionado en la esquina y que lleva al puerto. Allí baja por la media de
nilón cristal de la pasajera más rubia, entra en el territorio hostil de las
aduanas, rampa y repta y zigzaguea hasta el muelle mayor y allí (pero es
difícil verla, sólo las ratas la siguen para trepar a bordo) sube al barco de
turbinas sonoras, corre por las planchas de la cubierta de primera clase,
salva con dificultad la escotilla mayor y en una cabina, donde un hombre
triste bebe coñac y escucha la sirena de partida, remonta por la costura del
pantalón, por el chaleco de punto, se desliza hasta el codo y con un último
esfuerzo se guarece en la palma de la mano derecha,, que en ese instante
empieza a cerrarse sobre la culata de una pistola.

 

LA CUCHARADA ESTRECHA x Ana Tarsia

Un fama descubrió que la virtud era un microbio redondo y lleno de
patas. Instantáneamente dio a beber una gran cucharada de virtud a su
suegra. El resultado fue horrible: esta señora renunció a sus comentarios
mordaces, fundó un club para la protección de alpinistas extraviados, y en
menos de dos meses se condujo de manera tan ejemplar que los defectos de
su hija, hasta entonces inadvertidos, pasaron a primer plano con gran
sobresalto y estupefacción del fama. No le quedó más remedio que dar una
cucharada de virtud a su mujer, la cual lo abandonó esa misma noche por
encontrarlo grosero, insignificante, y en un todo diferente de los arquetipos
morales que flotaban rutilando ante sus ojos.
El fama lo pensó largamente, y al final se tomó un frasco de virtud. Pero
lo mismo sigue viviendo solo y triste. Cuando se cruza en la calle con su
suegra o su mujer, ambos se saludan respetuosamente y desde lejos. No se
atreven ni siquiera a hablarse, tanta es su respectiva perfección y el miedo
que tienen de contaminarse.

 

COMERCIO x Daniel Santoro

cronopio3

Los famas habían puesto una fábrica de mangueras, y emplearon a
numerosos cronopios para el enrollado y depósito. Apenas los cronopios
estuvieron en el lugar del hecho, una grandísima alegría. Había mangueras
verdes, rojas, azules, amarillas y violetas. Eran transparentes y al ensayarlas
se veía correr el agua con todas sus burbujas y a veces un sorprendido
insecto. Los cronopios empezaron a lanzar grandes gritos, y querían bailar
tregua y bailar cátala en vez de trabajar. Los famas se enfurecieron y
aplicaron en seguida los artículos 21, 22 y 23 del reglamento interno. A fin
de evitar la repetición de tales hechos.
Como los famas son muy descuidados, los cronopios esperaron
circunstancias favorables y cargaron muchísimas mangueras en un camión.
Cuando encontraban una niña, cortaban un pedazo de manguera azul y se la
obsequiaban para que pudiese saltar a la manguera. Así, en todas las
esquinas se vieron nacer bellísimas burbujas azules transparentes, con una
niña adentro que parecía una ardilla en su jaula. Los padres de la niña
aspiraban a quitarle la manguera para regar el jardín, pero se supo que los
astutos cronopios las habían pinchado de modo que el agua se hacía
pedazos en ellas y no servía para nada. Al final los padres se cansaban y la
niña iba a la esquina y saltaba y saltaba.
Con las mangueras amarillas los cronopios adornaron diversos
monumentos, y con las mangueras verdes tendieron trampas al modo
africano en pleno rosedal, para ver cómo las esperanzas caían una a una.
Alrededor de las esperanzas caídas los cronopios bailaban tregua y bailaban
cátala, y las esperanzas les reprochaban su acción diciendo así:
—Crueles cronopios cruentos. ¡Crueles!
Los cronopios, que no deseaban ningún mal a las esperanzas, las
ayudaban a levantarse y les regalaban pedazos de manguera roja. Así las
esperanzas pudieron ir a sus casas y cumplir el más intenso de sus anhelos:
regar los jardines verdes con mangueras rojas.
Los famas cerraron la fábrica y dieron un banquete lleno de discursos
fúnebres y camareros que servían el pescado en medio de grandes suspiros.
Y no invitaron a ningún cronopio, y solamente a las esperanzas que no
habían caído en las trampas del rosedal, porque las otras se habían quedado
con pedazos de manguera y los famas estaban enojados con esas
esperanzas.

 

PROPIEDADES DE UN SILLÓN x Luciana Sáez

En casa del Jacinto hay un sillón para morirse.
Cuando la gente se pone vieja, un día la invitan a sentarse en el sillón,
que es un sillón como todos pero con una estrellita plateada en el centro del
respaldo. La persona invitada suspira, mueve un poco las manos como si
quisiera alejar la invitación y después va a sentarse en el sillón y se muere.
Los chicos, siempre traviesos, se divierten en engañar a las visitas en
ausencia de la madre, y las invitan a sentarse en el sillón. Como las visitas
están enteradas, pero saben que de eso no se debe hablar, miran a los chicos
con gran confusión y se excusan con palabras que nunca se emplean cuando
se habla con los chicos, cosa que a éstos los regocija extraordinariamente.
Al final las visitas se valen de cualquier pretexto para no sentarse, pero más
tarde la madre se da cuenta de lo sucedido y a la hora de acostarse hay
palizas terribles. No por eso escarmientan, de cuando en cuando consiguen
engañar a alguna visita cándida y la hacen sentarse en el sillón. En esos
casos los padres disimulan, pues temen que los vecinos lleguen a enterarse
de las propiedades del sillón y vengan a pedirlo prestado para hacer sentar a
una u otra persona de su familia o amistad. Entre tanto los chicos van
creciendo y llega un día en que sin saber por qué dejan de interesarse por el
sillón y las visitas. Más bien evitan entrar en la sala, hacen un rodeo por el
patio, y los padres, que ya están muy viejos, cierran con llave la puerta de la
sala y miran atentamente a sus hijos como queriendo leer-su-pensamiento.
Los hijos desvían la mirada y dicen que ya es hora de comer o de acostarse.
Por las mañanas el padre se levanta el primero y va siempre a mirar si la
puerta de la sala sigue cerrada con llave, o si alguno de los hijos no ha
abierto la puerta para que se vea el sillón desde el comedor, porque la
estrellita de plata brilla hasta en la oscuridad y se la ve perfectamente desde
cualquier parte del comedor.

 

CONSERVACIÓN DE LOS RECUERDOS x Carlos Alonso

cronopio1

 

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la
siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo
envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra
la pared de la sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o:
«Frank Sinatra».
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los
recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el
medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen:
«No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por
eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las
de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se
quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza
comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.