Lauren Bacall: designio de mujer

0
8

Esta nota fue escrita en conjunto por Alfredo Villanueva y Fredy Friedlander

 

o Tristes noticias que nos llegan desde Hollywood

Aún no repuestos de la triste nueva del  fallecimiento de Robin Williams, otra noticia, la muerte de Lauren Bacall,  sacudió al mundo cinéfilo.

Nos dejó. Y por partida doble. “The Look”, “Baby”, “Betty”, estrella indiscutida, ella nos dejó víctima de un infarto.  También nos dejó, pero en este caso afortunadamente, un  legado de belleza, glamour, inteligencia, talento y dos volúmenes autobiográficos de una sinceridad y calidad fuera de lo común.

Estaba a punto de cumplir noventa años y seguía activa regalándonos cada tanto una aparición en películas, que no siempre estaban a la altura de las de su época dorada (décadas del ’40 y ’50).

Pero qué placer era ver hasta hace poco su nombre en títulos de diversa procedencia. Sin ir muy lejos en el tiempo se recuerda su participación, junto a Nicole Kidman, en “Dogville” de Lars von Trier y en “Manderlay”, su floja segunda parte.

También incursionó en el teatro y el musical con “Applause” (versión musical de “All about Eve”) y en 1982 con “Woman of the Year”, por la que ganó un premio Tony.

Para conocer a Lauren Bacall desde sus inicios en el cine hay que remontarse a 1944, en que con sus casi veinte años, debutara en la notable “Tener y no tener” (“To Have and Have Not”) de Howard Hawks. Apenas dos años más tarde, actriz y director, volverían a encontrarse en “Al borde del abismo” (“The Big Sleep”). En verdad más que un dúo habría que decir que eran tres los reincidentes ya que en ambas películas actuaba Humphrey Bogart, el que obviamente sería el hombre de su vida.

Mantuvieron su romance en secreto hasta que él logrará divorciarse y se casaron en 1945. Nunca más se separaron hasta la temprana muerte de Bogart en 1957. Volverían a actuar juntos en otros dos grandes films de la carrera de Bacall: “La senda tenebrosa” (“Dark Pasage”) de Delmer Daves (1947) y sobre todo “Huracán de pasiones “(“Key Largo”), que en 1948 dirigiera John Huston.

Vale la pena volver a sus comienzos actorales en que cambió su ambición de convertirse en una gran bailarina por su participación como figurante en varias obras en los escenarios de Nueva York. Para obtener ingresos extras, Betty dejó de lado por un tiempo el teatro para concentrarse en el modelaje y en fotografías publicitarias. Fue tapa de Harper’s Bazaar en la edición de Año Nuevo de 1943, causando sensación a tal punto que recibió varias propuestas de Hollywood.

Finalmente firmó un contrato personal con el gran director Howard Hawks . Si bien la leyenda dice que el director la contrató “por error”, en lugar de a otra chica, la realidad es que al mismo tiempo ella había recibido ofertas de David O. Selznick  y Columbia, pero la de Hawks había sido la más satisfactoria financieramente.

Hawks también se atribuía el haber descubierto a la potencial estrella al ver la famosa portada de Harper’s, pero en realidad quien sí la vio y la llevó a su atención fue “Slim” la esposa de Hawks, y por una razón muy particular: el director estaba preparando una versión de una novela de Hemingway “To have and have not”, con Humphrey Bogart como protagonista, y había pensado en poner como coprotagonista a una desconocida, a la que él, por supuesto “descubriría” y convertiría en estrella.

Betty Bacal (apellido materno) llegó a Hollywood, y a Hawks le gustó lo que vio: le agregó una “l” a Bacal,  cambió Betty por Lauren, la mandó a tomar clases de actuación, canto y baile, y le dijo que no le gustaba su voz, que era muy estridente: le dio dos semanas para que la cambiara, tornándola más grave, y no dejó que los maquilladores del estudio alteraran su aspecto. Finalmente Lauren pasó todas las pruebas y comenzó la filmación. Inmediatamente ella y Bogart se enamoraron.

Cuando Bogart murió, Lauren se sintió desorientada y a la deriva. Encontraba al mundo de Hollywood hueco y hostil y decidió probar suerte en el teatro en 1959. Tuvo un éxito enorme y desde entonces alternó teatro y cine, cuando algún proyecto le interesaba.

En 1996 fue nominada por única vez al Oscar como actriz de reparto por su excelente actuación en “El espejo tiene dos caras” (“The Mirror has two Faces”), de Barbra Streisand, interpretando a la madre de ésta en la película.

De sus algo más de cuarenta películas a lo largo de casi setenta años de carrera cinematográfica se agregan a las cinco resaltadas otros tantos  títulos que en conjunto deberían permitir una primera aproximación a la filmografía de una gran actriz, cuya muerte no puede más que lamentarse.

Son ellos:

Agente confidencial” (“Confidencial Agent”), de Herman Shumlin (1945)

Luz y sombras” (“Young Man with a Horn”), de Michael Curtiz (1950)

Como pescar un millonario” (“How to Marry a Miliionaire”), de Jean Negulesco (1953)

Palabras al viento” (“Writen in the Wind”), de Douglas Sirk (1957)

Designios de mujer” (“Designing Woman”), de Vincente Minnelli (1957)

 

Esta nota fue escrita en conjunto por Alfredo Villanueva y Fredy Friedlander