Itineraria EAC T15: Silvana LACARRA “. .. .. .. .. .. .. … . . .. …”

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La intervención de la artista Silvana Lacarra (Buenos Aires, 1962) en la celda del EAC de Montevideo resulta un interesante trabajo de apropiación y cruce de geografías e historias, de espacios y tiempos, categorías modernas que siguen siendo afectivamente potentes porque nos hablan de lo que de algún modo e intensidad, podemos haber vivido. No es extraño que Silvana habite de este modo tan comprometido un ambiente, lo que suma en esta ocasión es la referencia vital que evoca e instala.

Una celda blanca, un halo de luz/sol focalizando la ventana tapiada, la sonoridad de un fraseo en morse y un pilón de hojas impresas y dobladas como un fanzine, fieles a toda la estética propuesta, como regidos por un texto plástico, un libreto teatral, una danza de soledades que se buscan para recuperar pareja, comunidad, interlocutor, en un poema visual espacial, porque es sintaxis de formas que la artista tan bien recorre y maneja como modo íntimo y nuclear de ser de su sistema de obra.

Como explica la cédula de la pared externa de la celda, se trata de una obra sonora, donde el público puede llevarse una publicación con un poema y dos relatos graficados en código morse, extraídos del libro “Memorias de Calabozo”, de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernandez Huidobro, de Pázcuaro Editores, dos presos políticos que compartieron charlas y hasta partidas de ajedrez a pesar de la incomunicación a la que fueron sometidos. La artista aclara: “es un homenaje a todos los que pasaron por estos lugares, reinos del silencio y del terror”.

Me parece que no estoy exagerando si sostengo que esta instalación (visual) sonora de Lacarra representa un punto de inflexión en su carrera. Hay una doble situación. Por un lado, afianzar toda su hacer, porque en cada rincón de este espacio está la marca de Silvana, como si ella hubiera logrado de algún modo sintetizarse en toda una trayectoria de 35 años de práctica artística en ese ex espacio de encierro. Pero al mismo tiempo, profundiza el gesto conceptual, toda vez que la ausencia de palabras se expone en todo su vacío al volverse puro significado. Y es aquí donde Silvana sorprende, por lo escueto y logrado de su hacer.  Siempre pensé la obra de esta artista  desde un interesante equilibrio/desequilibrio entre afanes geométricos y narrativos, guiada por búsquedas minimalistas a lo van der Rohe, desde el menos es más. Pero aquí esa ausencia se torna impresionante por todo lo más que logra decir, es como sumergirse en el corazón del lenguaje para afirmar cualquier condición enunciativa posible: la alteridad, la búsqueda constante de uno mismo en los otros.

Y es así que, al quedarnos un rato en esta caja blanca, la instalación espacial sonora de Silvana logra hacer desvanecer la materia, aliviar el peso de cualquier soporte, diluir la objetualidad en la pura percepción para recuperar una historia pequeña, mínima, leve, hecha de micropolíticas de la supervivencia. La obra de arte, que en el caso de su producción suele estar hecha de fórmicas, maderas, soportes tratados con pinturas de automóviles, pero también de dibujos y composiciones bicromáticas, se desvanece detrás de un decir, rescatando el acto básico de conexión con el otro, el gesto comunicativo.

Los visitantes dejamos de ser solo espectadores para convertirnos en participantes de esa escucha, de esa apertura al otro, y vamos descubriendo, reamando historias posibles a través de un lenguaje, el del morse, que no desciframos ni sabemos hablar pero que sin embargo comprendemos tan empáticamente, porque se presenta en toda su opacidad, en el intento de reestrablecerse humanos frente a la condena del silencio y de la ausencia al que una cárcel somete a los hombres.

Si algo nos quedaba por aprender de la obra de Silvana Lacarra era la capacidad de convertirse en acto de traducción, suspendido, infinito, en el loop del texto que se escucha, a pesar de todo, como un homenaje a la esperanza.

 

Silvana LACARRA “. .. .. .. .. .. .. … . . .. …” (2014)
Instalación. Medidas variables.

Itineraria: 10 Mujeres. 2 Territorios. Artistas intervienen las celdas del EAC.
Hasta el 25 de octubre.
Arenal Grande 1930 esq. Miguelete, Montevideo
Horario Mié – Sáb: 14:00 – 20:00 / Dom: 11:00 – 17:00

 

Ilustra la nota: Fotografía de la instalación “. .. .. .. .. .. .. … . . .. …”, EAC, Montevideo, agosto 2014. Ph: Mónica Rojas.