Itineraria EAC T15: Silvia Rivas, “Daño Inminente”

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Lo que acecha en el umbral, en estas primeras décadas del tercer milenio, no necesariamente es negro, nocturno, deforme y monstruoso. Digo esto porque cuando ví por primera vez la instalación de Silvia Rivas (Buenos Aires, 1957) titulada Daño inminente, en lo primero que pensé fue en la obra de Lovecraft. Claro que, en tiempos líquidos y virtuales como los nuestros, la sensación de amenaza inminente es un zumbido que acentúa cada vez más lo blanco, lo ordenado y lo racional.

Dos pantallas, en una un plato, en otra la continuidad de la mesa que lo contiene, sin más, y detrás, una cortina que una brisa apenas mueve, como un díptico naturaleza muerta flamenca, como fragmento calmo y apacible de un bodegón proto-naturalista. Luz de mediodía. Leche blanca en un plato blanco en una mesa blanca delante de una ventana blanca. Hasta aquí el homenaje a un género, a la veduta. Pero el espacio es acotado, la mosca a pesar de la ventana, está encerrada, y eso la hace más cercana, omnipresente, nerviosa, acechante, y es invisible. No se va a a ir porque es difícil pensarle un fuera de campo abierto por donde fluir. No se puede ir porque no hay fuera de campo posible. Sabemos que está ahí, es inminente, (del latín immin?re, amenazar), un estado de gracia terrible, porque siempre es amenaza y aunque no esté ni se vea, es terrible porque no termina de suceder. Es el revés de Zumbido, esa otra video-instalación de Silvia que ocupó las salas de abajo del MALBA en 2010, donde todavía había alguna forma de escape, incluso desde el humor del plano final. Aquí no hay narrativa, se suspende el cuento, no se puede seguir una historia, aquí hay cierta paranoia, el elemento delirante que se encarna en el cuerpo que produce el zumbido, el que nunca se ve, y por ello, cierto terror.

Este nuevo terror no viene de los cuentos infantiles, ni de las leyendas, ni siquiera al estilo de los mitos de Cthulhu del maestro del terror estadounidense, ni de sus versiones locales maravillosamente ilustradas por Alberto Breccia.  Pero cómo puede ser que lo que acecha sea blanco, es una cuestión que quizás se apoye en el nuevo sublime, el sublime del vacío, no ya como imaginario espacial, sino como metaterritorio de la nada cotidiana, porque es condición de su existencia. Y ese territorio es el que recorre Silvia en una de sus mejores búsquedas, con esa deconstrucción del color que es casi mecanismo de obra, forma de hacer, porque su trabajo de vaciar se apoya en un tratamiento espacial del tiempo y de uno de sus rasgos plásticos por excelencia, el color.

Hay más. Este trabajo fue expuesto en el Castagnino Macro, junto con otros trabajos, en una especie de retrospectiva de esta etapa de la artista, con curaduría de Horacio Zabala. Una de las cuestiones fundamentales desde nuestra curaduría era cómo hacerlo fluir luego de ese hito. Prácticamente se desmontó del museo rosarino y viajó a Uruguay. Fue un desafío, plantearlo en una cárcel, una cárcel despojada de grandes epopeyas de historia, la cárcel de Miguelete, presidio de casos comunes. Y plantearla como Deriva, lo que para Itineraria equivale a decir, como negación de todo lo anterior. Y ponerla al comienzo del recorrido. La Deriva es siempre una pieza de video, una especie de vuelta de tuerca, una paradoja que a mí misma me cuesta explicar. Yo no puedo explicar qué es la Deriva, y por eso quizás, es uno de los conceptos más felices que hallo en Itineraria.

La mosca en la celda, doblemente encerrada. Mundo de contrastes y paradojas. La mosca en la leche, pureza y basura, blanco y negro, salud y enfermedad, libertad y encierro, visible e invisible. Cárcel interna y cárcel externa. El público se queda mirando, no hay preguntas, todo se comprende, porque se escucha, se escucha el vacío, se escucha la soledad, se escucha la imagen.

 

Daño Inminente, Silvia Rivas. 

Link a la página de Silvia Rivas, para complementar información y ver sus proyectos.

Itineraria: 10 Mujeres. 2 Territorios.
Artistas intervienen las celdas del EAC. 

Hasta el 25 de octubre. 
Arenal Grande 1930 esq. Miguelete, Montevideo
Horario Mié – Sáb: 14:00 – 20:00 / Dom: 11:00 – 17:00

 

Ilustra la nota: Fotografía de la instalación Daño Inminente, EAC, Montevideo, agosto 2014. Ph: Mónica Rojas.