Margarita Paksa, en Document Art gallery

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“El centinela abrirá FUEGO…” [1]

Corría el año 1969, y Margarita Paksa sirviéndose de una máquina de escribir, reproducía esta frase perturbadora en una serie de afiches. La palabra, recurso que atravesó toda su obra,[2] contemplaba el vertiginoso tiempo que le tocaba enfrentar. En contrastantes rojos y negros, la siempre provocativa artista, experimentaba con la tipografía, intercalando frases como “Otra vez metiéndote en política?”.

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Leída la obra en su conjunto, inquieta. Y más si observamos la siguiente: “Un gran cartel decía: El centinela abrirá FUEGO… El ciego trastabilló un momento”. Los ojos empañados van directo al muere, sin saber que les están apuntando. La tensionada inminencia del disparo y por fin, la violencia. Eje temático que como artista comprometida, Paksa se dedicó a criticar.[3]

Cabe señalar que para 1969, Paksa había ingresado en el mundo del Instituto Di Tella habiendo ya incursionado en la escultura informalista al investigar con nuevos materiales –hierro, poliéster, acrílico e inclusive, el innovador plástico que configuraban híbridos entre escultura y objeto –. Creía que el arte “debía responder a las nuevas realidades sociales, dinámicas e intercomunicadas”[4] y consecuente con este pensamiento, (y siendo amiga de Rodolfo Walsh), en el ´68, había participado de Tucumán Arde (cuyo título dice ser autora Paksa).

Document Art gallery contiene entre los muros de su nuevo local en Villa Crespo, una sintética exposición de esta multifacética artífice. No sólo se puede apreciar la serie Obras Tipográficas (1969) anteriormente mencionada, sino también otra seguidilla más de Obras Tipográficas pero del año 1979. Se trata de “Letras revueltas”, en la que las palabras, superpuestas y enredadas, no llegan a detectarse. Es anulada la posibilidad de decodificar el mensaje.

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Indagando un poco más en sus estudios en torno al arte conceptual, en el fondo de la galería, se encuentra la obra “Absoluto I” de la serie Reclinatorios (1979), en la que puede observarse un reclinatorio de iglesia, con un balde repleto de piedras y agua encima y tres parecidos al costado. Por encima de estos objetos, el siguiente texto: “Quizá pudiéramos llegar/a  saber/ese paisaje inexplorado/donde la montaña ya no es piedra (…)”

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La búsqueda de lo absoluto sobrepasa la individualidad (las piedras dispersas y diferentes). Paksa piensa en lo homogéneo, en la humanidad como uno. Se trata de una “condensación” de distintos elementos que dan cuenta de la preocupación de la artista por pensar la existencia humana.

Otra de sus obras expuestas en Document Art gallery, es “Realidad” de la serie Escrituras secretas. Si bien ya había proyectado Escrituras secretas en el año 1976 con un sentido netamente político [5]  retoma este concepto años después para traer a colación otra discusión. Ésta vez, también cuesta leer el mensaje, porque está escrito al revés. Sobre un backlight (formato que trabajó en los noventa), inicia la obra la siguiente frase de Jorge Luis Borges: “Fácilmente aceptamos la realidad, quizá porque intuimos que nada es real”. A continuación, el texto de la autora expresa que la “descripción científica” (o la racionalización) de la realidad acaba en impotencia. Las lupas (símbolo de la racionalidad científica), que cuelgan del backlight, no maximizan la realidad. Es en vano. “(La) realidad se escapa de nuestras manos/ tan pronto como queremos alcanzarla se pierde/como el agua en el agua/(…) Es tarde (…)”. Nada es real.

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Claro que las obras de Paksa no se agotan en este goteo. Cabe mencionar que también investigó diferentes aspectos del diseño, el videoarte y la instalación. Como se puede observar, la galería sólo constituye una synécdoche del gran compendio artístico que conforma el universo Margarita Paksa.  Aún así,  por su significancia en la historia del arte argentino, es recomendable su visita.

 

Se debe concertar previamente una cita, contactándose al mail a info@document-art.com

 

 

[1] Cartel que, en los setenta, solía estar establecido en la vía pública.

[2] Margarita Paksa (catálogo), Buenos Aires: Museo de Arte Moderno, 2013, p. 32.

[3] El año anterior, sus obras “Justicia” y “Libertad”, yacían indefensas, bajo una mira extraña, ante la inminencia del disparo.

[4] Margarita Paksa (catálogo), Buenos Aires: Museo de Arte Moderno, 2013, p. 104.

[5] De esta manera, lo explicaba Paksa: “Una (escritura) (…) decía ´No´. Me preguntaron por qué y contesté que porque los Beatles habían impuesto decir que sí, y en nuestra sociedad había que decir que no a muchas cosas (y) (…) lo escribí de manera tal que prácticamente cuesta leerlo, porque es muy íntimo, porque está para que vos (…) lo internalices”, (Ibid, p. 117).