Comics che passione! Maestros del Comic italiano desde los años ’30

0
39

El MuHu – Museo del Humor, dependiente de la Dirección General de Museos, inauguró el miércoles 4 de junio Comics che passione! Maestros del Comic italiano desde los años ’30 hasta nuestros días, con curaduría de Maurizio Scudiero, organizada por StArt.

La muestra podrá visitarse hasta el 30 de junio, en la sede del MuHu, el Edificio de la Munich, Av. de los Italianos 851, Costanera Sur, de lunes a viernes de 11 a 18 hs.; sábados y domingos de 10 a 20 hs.; feriados de 12 a 20 hs. Entrada: Jueves a domingos y feriados $10; lunes, martes y miércoles gratis. Menores de 14 años: gratis todos los días.

Esta muestra tiene por objeto celebrar y dar a conocer una escuela que a lo largo de los  años se ha convertido en una de las más reconocidas del mundo en el ámbito de la producción de comics.

Los comics americanos aparecieron por primera vez en Italia a principios del siglo XX en el “Corriere dei Piccoli” que era un periódico totalmente nuevo, diseñado para niños, donde los comics americanos se publicaban  sin los  “balloons”, es decir sin los “globos” donde se colocaba originariamente el texto. Los “balloons” fueron sustituidos por epígrafes  rimadas debajo de cada dibujo. La situación quedó así hasta el 14 de octubre de 1934 cuando apareció una nueva revista de historietas titulada “L’Avventuroso”, publicada en Florencia, que se agotó en toda talia en el arco de pocas horas exigiendo innumerables reipresiones en una sola semana.

Los quioscos de diarios fueron literalmente asaltados para leer las historias de estos nuevos héroes americanos: Gordon, el ciudadano del espacio; el Agente X-9, el detective de la gran metrópolis; el exótico Jim de la Jungla. Los jóvenes y valientes muchachos de Radio Patrulla, a los que después se sumará (con el n° 15) Mandrake, el hombre mágico y misterioso, un par de años después, El Hombre Enmascarado, el paladin de la justicia, considerado inmortal. Se terminó llamando “giornale a fumetti” (revista con nubes de humo) justamente porque, al final, esos epígrafes en rima fueron eliminados y los diálogos traducidos volvieron a su lugar original es decir los “ballons”.

La muestra, sin embargo, pretende reflejar el desarrollo de una producción italiana de comics que surgió a partir de la creación de una revista que se ponía en competencia con la línea americana, abiertamente dirigida a la juventud “católica”, dado que los comics americanos se consideraban, por varias razones, inapropiados.

En 1937 apareció en los quiosco “Il Vittorioso” que se publicó hasta el 1966 y se convirtió en un verdadero laboratorio para todos los talentos nacionales, entre los cuales se pueden recordar algunos  dibujantes como Franco Caprioli, Athos Cozzi, Kurt (Corrado) Caesar, Antonio Canale, Benito Jacovitti (aquí todos en muestra) y, entre los guionistas, por sobre todos el nombre de Gianluigi Bonelli, el futuro creador de Tex.

Aquí se formaron las futuras generaciones de los historietistas del periodo de posguerra que a lo largo de los años fueron creando personajes e historias que ya a partir de los años ’50 comenzaron a exportarse y traducirse en decenas de países extranjeros.
Sin ir más lejos pensemos en el fenómeno editorial de Tex, el famoso ranger de Texas, ambientado en un Lejano Oeste imaginado, más que visto (el dibujante, Galleppini, se inspiró en las montañas del Trentino), creado a fines de los años ‘40  y aún hoy un personaje de gran éxito editorial.

Pensemos en el rey del noir, ese Diabolik cada día más amado y conocido a más de cincuenta años de su creación (1962), por obra de dos mujeres: Angela y Luciana Giussani.

O pensemos también en Dylan Dog el detective del inconsciente y del horror, el más reciente de los personajes que hemos citado, pero ya objeto de culto no sólo entre los jóvenes.

Pues bien, todos ellos también son fenómenos editoriales en el extranjero, han sido pubblicados y traducidos en más de treinta países, en todos los continentes.

La muestra se desarrolla documentando los innumerables personajes y autores (de Antonio Rubino a Milo Manara, de Hugo Pratt a Guido Crepax, y de Magnus a Simone Bianchi) que hicieron la historia del cómic italiano, yendo más hallá de las fronteras nacionales.

A esto podemos agregar otra característica típica de la historieta italiana, la de apropiarse de comics extranjeros (en general americanos), creando una producción propia, totalmente italiana y de calidad exportable.

Un ejemplo paradigmático es la producción de la escuela del Editor Mondadori de Milán, que a partir de mediados de los años ’30 publicaba el material Disney. Ya hacia finales de los ’50 las historias de Topolino y Paperino & Co. producidas en Italia se exportaban en todo el mudo y, paradójicamente, a menudo eran adquiridas por la misma Disney. Durante los años ’60 la producción Disney italiana incluso superó en número de historias a la estadounidense.

Sin olvidar a los Fratelli Spada de Roma que desde principios de los años ’60 publicaban los personajes de la King Features Syndicate, como Flash Gordon, Mandrake, The Phantom, Tim Tyler’s creando una escuela de excelentes diseñadores de tapas y de dibujantes que fueron los creadores de muchísimas historias que después se difundieron en Francia y Sudamérica.

En la muestra presentamos también ejemplos de esa “vogue” típica de la producción Bonelli, es decir de esos personajes que a menudo reproducían los rasgos de famosos actores de cine. Empezando por el famoso Dylan Dog, de Tiziano Sclavi con dibujos de Angelo Stano quien se inspiró en el rostro del actor inglés Rupert Everett mientras que el nombre procede de otro personaje inglés, el poeta Dylan Thomas. Y también Magico Vento, creado en 1997 por Gianfranco Manfredi (y dibujado por Ortiz, Milazzo y tantos otros), que es un western mezclado con suspenso y terror, dondee un ex soldado americano tras un trágico accidente es salvado por un chamán y renace como indio con il rostro del actor Daniel Day Lewis, tal como aparece en la película El último Mohicano (1992). Para terminar y siguiendo con el tema cinematográfico, recordamos a la joven detective de Nueva York, en realidad una “criminóloga”, Julia (Kendall), con los rasgos de la gran Audrey Hepburn, ideada por Gianfranco Berardi en 1998 y delineada por un equipo de dibujantes.

La muestra se cierra con algunos ejemplos (Bianchi, Dell’Otto, Castellini, Rossi) que representan a un nutrido grupo de jóvenes talentos italianos, la última producción en lo que se refiere a la “escuela italiana del cómic”, cuyos exponentes han alcanzado esa “alta” calidad profesionalidad que les permite trabajar en la “cueva del lobo”. En otras palabras hoy en día Italia exporta talentos que trabajan en la Marvel y en la DC, los dos colosos de de los comic-books americanos, y esto demuestra que ese largo recorrido comenzado en los años Treinta ahora ha alcanzado su punto más alto.

Algunos de los personajes presentes:
Alan Ford, Il grande Blek, Capitan Miky, Diabolik, Dylan Dog, Gim Toro, Kit Carson, Kriminal, Julia, Magico Vento, Martin Mystere, Moby Dick, Nathan Never, Paperino, Pecos Bill, Ray Fox, Rin-tin-tin, Romano il Legionario, Satanik, Sergente York, Tex, Topolino, Valentina, Zagor, Zembla, etc.

Algunos de los  autores:
Magnus, Galleppini, Letteri, Tarquinio, Gattìa, Stano, Roy D’Ami, Caprioli, Rubino, Caesar, Scarpa, Crepax, Manara, Pratt, Caria, Bignotti, Corteggi, Gallieno e Germano Ferri, Nicolò, Battaglia, Brindisi, Cappadonia, Alessandrini, Moroni Celsi, Bianchi, Nizzoli, Dell’Otto, etc.

Compartir
Artículo anteriorSantiago
Artículo siguienteCine 21 en la Casa de la Cultura Villa 21
El portal de arte, cultura y espectáculos de habla hispana. Desde la ciudad de Buenos Aires, Argentina, Leedor.com brinda noticias de cultura, una vasta oferta de contenidos de producción propia organizados en secciones temáticas y un interesante conjunto de servicios gratuitos que facilitan el acceso a la información sobre arte, cultura y espectáculos en español.