She smiles: o como liberarse del call-center

0
9

 She Smiles es una comedia musical de realismo mágico desarrollada por el grupo teatral “Sin Pulgares” y se presenta los viernes a las 21hs en el teatro Anfitrión.

 She Smiles nos presenta una forma de vida que todos quisiéramos vivir, cargada de magia, de intensidad y de emociones, de pequeñas historias que se hacen enormes al superar barreras, obstáculos y dificultades.

Se presenta así  a cinco mujeres, todas ellas trabajan en el depresivo ambiente de los call-center y cada una desde su singularidad se plantea una forma de liberarse de esa rutina. Ellas, que arrastran penas tanto de sus vidas como de ese trabajo que las encierra, encuentran entre música y fantasía formas de dar rienda suelta a sus pasiones. Sin embargo, en esa realidad irreal que se plantea la obra, estos personajes no son las únicas protagonistas, sino que participan del relato sus almas, que se corporizan como pequeños seres, que entre divagues y diálogos con humor, intentan reflexionar sobre lo que les sucede a esos cuerpos a los que están integradas.

Todas estas historias son acompañadas y en muchos casos relatadas a través de la música y particularmente a partir de la obra de Stevie Wonder, seleccionando distintas canciones que se muestran como fruto directo de los sentimientos de los personajes. Melodías interpretadas en vivo, con mucha calidad y expresividad, por las cinco actrices que les dan vida a los personajes. El trabajo del elenco compuesto por Elisa López Oroño, Jimena López, Julieta Cancelli, María Cottet y Valeria Stilman logra una gran interpretación tanto a nivel de canto y baile y construyen personajes que se definen a partir de características específicas que las explican en su totalidad, cada personaje es la evocación completa de un sentimiento y su actuación debe moderarse o contemplarse en ese contexto.

La obra se presenta a sí misma como una comedia musical de realismo mágico y esto es sin dudas un componente muy claro a la hora de definir el relato, algo fundamentalmente visible en la incorporación de lo mágico, no como algo sorprendente, sino a partir de una integración total con la historia que naturaliza la presencia de estos aspectos fantásticos.

Sin embargo a nivel de recursos, la incorporación de títeres, canciones en inglés de un autor reconocido, el baile, el canto, la variedad de sonidos incorporados y los interesantes juegos de iluminación pueden consolidar la idea de cierto eclecticismo a nivel estético. Esto nos lleva a una situación de permanente acercamiento y alejamiento del público, es así como se construyen escenas de un alto impacto visual que se encadenan con otras donde se privilegia el texto y en ese juego va quedando de lado el hilo del relato que se ve superado ante la multiplicidad y variedad de estímulos.

En este sentido, se genera un juego de tensiones que llevan a ciertos altibajos dentro de la obra, algo que se deriva también en términos de lenguajes artísticos, por ejemplo en el intercambio entre el juego de la actuación y el paso al código del uso de títeres.

El trabajo de luces,  a cargo de Ricardo Sica, desarrolla interesantes matices construyendo a partir del uso de los colores cálidos y fríos, de acuerdo a las distintas situaciones, y de los gradientes empleados un excelente complemento para  los distintos momentos que atraviesa la obra; fundamentalmente observable en los segmentos musicales. Es preciso destacar el trabajo coreográfico coordinado por Julieta Cancelli, que las actrices consolidan muy bien en escena, sumado a un gran nivel en relación a la armonía y al trabajo vocal en las cinco protagonistas en las interpretaciones que realizan en vivo.

Algo que resulta interesante destacar es que la compañía teatral “Sin Pulgares”, quien lleva adelante esta obra, es un grupo estable conformado por técnicos, sin la presencia de actores fijos. La compañía cuenta con un staff técnico y de producción y su director y dramaturgo Walter Velázquez, quienes participan en todos los espectáculos de la compañía, situación que permite valorar todo ese trabajo muchas veces no considerado dentro del teatro y que sin dudas hace al éxito de una obra. Además esto permite convocar a los actores adecuados a la hora de desarrollar cada puesta, además de generar una estética que involucra desde su desarrollo lo técnico y lo artístico.  En este contexto resulta fundamental el trabajo de Velázquez en la dirección para lograr corporizar esa visión que el grupo perfila y desarrolla para cada obra.

 

 

Ficha técnica                                                                                                                                                                    Dramaturgia y dirección: Walter Velázquez  Elenco: Elisa López Oroño, Jimena López, Julieta Cancelli, María Cottet y Valeria Stilman Productora: Karen Lópes Escenografía: Ariel Vaccaro Diseño de luces: Ricardo Sica Vestuarios: Alfiler de gancho (Soledad Galarce) Coreografías: Julieta Cancelli Entrenamiento Vocal: María Cottet Asistente: Belén Pedernera Composición y arreglos musicales: Luis Sticco Diseño Gráfico: Santiago Castro Videos: Imago Euterpe Fotografías: Alejandro Palacios Entrenamiento títeres: Julia Nardozza Voces en off Gabriel Paez Producción ejecutiva: Andrea Feiguin Funciones: Viernes a las 21 hs, Teatro Anfitrión, Venezuela 3340, CABA.