Entrevista con Martín Jali, director de Escape a Plutón

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“Creemos que hay muchísimos libros luminosos aguardando a ser leídos, autores fascinantes y editores inquietos que tienen fe, como nosotros, en el poder transformador de la literatura. Nos impulsa una idea: convertir la lectura en un viaje delirante a través del espacio. Creemos en exacerbar el imaginario. En llevar a los socios, como a un cosmonauta urbano, al último planeta del sistema solar: Plutón”, dice Martín Jali, director general de Escape a Plutón.

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Escape a Plutón es un club de libros que todos los meses realiza una selección de lo más salvaje de la literatura mundial y la envía, a través de Correo Argentino, a la casa de sus socios en todo el país. Los miembros no sólo reciben las selecciones mensuales, sino que además participan de descuentos, sorteos de libros y más beneficios exclusivos. La génesis del proyecto parte del interés por construir un nuevo espacio de lectura y circulación de textos. De esta manera, Escape a Plutón funciona como una curaduría de literatura contemporánea, un rol esencial dentro del entramado cultural actual, recomendando desde joyas de autores consagrados a cargo de grandes editoriales a libros de pequeñas y medianas editoriales alternativas.

Martín Jali nos cuenta un poco más acerca de este original proyecto.

¿Cuándo considerás que un libro es luminoso?

La idea es que los libros sean arriesgados en cuanto a su propuesta y que tengan un pulso contemporáneo, en esa mezcla se juega la luminosidad del texto. Pueden ser libros de un joven autor argentino de 30 años, de un Premio Nobel, de un cineasta o un novelista gráfico, no importa. Las selecciones del club apuestan por la heterogeneidad, que cada selección sea bien distinta una de otra, pero lo importante es que raspen una fibra, que sean textos valiosos y que les hablen a los lectores desde el aquí y ahora. Bajar es lo peor –el libro que recomendamos este mes– lo escribió Mariana Enríquez a los 21 años y tiene, por ejemplo, una energía poderosísima. Enríquez pone en juego obsesiones, cruces y un universo que no se parece a ningún otro. Por supuesto, cada libro y cada propuesta es especial, pero el carácter luminoso o salvaje lo pone la calidad del texto, el riesgo que asume y su sensibilidad contemporánea.

¿Te guiás por tus gustos personales, pensás en los posibles lectores, es algo que te surge como una revelación?

Te diría un poco de ambas cosas. Siempre se cuela la subjetividad, los gustos personales, la dosis de placer que genera un libro, eso es innegable, pero en ese marco siempre aparece primero el concepto de Escape a Plutón, que de alguna manera funciona como principio rector a la hora de seleccionar libros. Es más, a veces pasa que hay libros que me encantan pero no entran en la zona Plutón, entonces, tal vez, los ponemos como alternativa en la Feria de libros que tenemos cada mes. Como sea, el gusto personal está presente, como también la pregunta sobre qué les gustara más o menos a los lectores, pero el criterio más importante es que el libro tenga cierta sensibilidad, cierto carácter salvaje o arriesgado, que, de una manera u otra, esté relacionado con la energía del catálogo de Plutón. Un catálogo muy amplio donde caben muchos géneros, editoriales bien distintas y autores de diversa tradición y origen, con propuestas diferentes.

¿En qué consiste el poder transformador de la literatura?

Puede sonar un poco naif la idea de que un libro te transforme, y seguramente sea muy ambicioso pensar que, todos los meses, es posible recomendar libros que te cambien la vida, o modifiquen tu realidad, pero es algo que desde Escape a Plutón quiero recuperar. Y está bueno ser ambicioso, después de todo, ¿qué otra cosa nos queda? Leer un libro fantástico o descubrir un gran autor es el motivo por el cual leemos y seguimos leyendo, personalmente esa es la razón principal por la que me dedico a esto. El objetivo es que el libro recomendado te rompa la cabeza, que la pasés bomba, que transforme tu cotidianeidad, que de alguna manera modifique tu paisaje y, ojalá, a vos mismo.

¿Pensás que Escape a Plutón viene a llenar un espacio que estaba vacío en el mercado literario?

No sé hasta que punto al mercado literario le interesan los libreros o los espacios de curaduría, es extraño, por momentos creo que todo el mercado debería flexibilizarse más, adoptar nuevas dinámicas ante los cambios que se vienen o ya están ocurriendo en el entramado editorial. Argentina por momentos es una excepción, pero el mercado literario tiende a concentrarse cada vez más. Sin dudas, proyectos como Escape a Plutón ocupan una zona nueva, no tan transitadas, que operan con pequeños circuitos de lectores. Bajo el molde de un club de libros, Plutón funciona como un aparato que intenta ampliar las resonancias de autores, libros y editoriales valiosas, que selecciona y recomienda, que busca acercarse a un nuevo modelo de lector, que propone editoriales y apuesta por el cruce entre literatura, música y cine. Somos un proyecto pequeño que intenta aprovechar al máximo las posibilidades que tiene, sacarle el jugo a las redes sociales y al circuito de lectores y seguidores que hemos construido.

¿Nos explicás un poco más lo de “curaduría literaria”?

En Argentina, por suerte, se edita mucho, hay muchas editoriales –pequeñas y medianas, grandes, megaeditoriales– ferias y ciclos. No pasa en otros países de Latinoamérica, por ejemplo: la producción literaria argentina es muy vasta, por cantidad y calidad, como también las características de las editoriales nacionales. La figura del librero ya no es tan común, aunque hay librerías de autor magníficas en la ciudad. Las grandes cadenas de librerías, que son mayoría, trabajan con una lógica particular y tienen intereses concretos. En Escape a Plutón es tan importante la ultima novedad de Random House como de Blatt&Ríos. Quizás como en otras ramas artísticas como la pintura o el cine, creo que cada vez es más importante la idea de las curadurías, entendidas como un espacio de interacción entre las editoriales y el lector. Transitamos un mundo donde el caudal de información es gigantesco. La tarea de un curador es conocer, recortar, recomendar, algo que, considero, es esencial dentro del entramado cultural actual.

Desde el 10 mayo al 10 de junio, se puede solicitar la selección de junio: Bajar es lo peor, de Mariana Enríquez. Otros libros presentados en Escape a Plutón fueron: Agosto, de Romina Paula (Editorial Entropía); Que el mundo me conozca, de Alfred Hayes (La Bestia Equilátera); Los Lemmings y otros, de Fabián Casas (Santiago Arcos), Chicos, de Sergio Bizzio (Interzona), El viento que arrasa, de Selva Almada (Mar Dulce)

Más información: www.escapeapluton.com.ar

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