Renée, una obra de Javier Ulises Maestro

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Después de la muerte de Theo Goldenberg, sus empleados domésticos corren peligro de quedar en la calle. El encuentro de un baúl con ropa de la esposa del patrón, Renée –que aparentemente vive en Francia–, les da la idea de hacer pasar a Juan, hijo del ama de llaves y el jardinero, como la supuesta viuda. Juan se asume como Renée no solo en lo exterior, sino que el disfraz provoca una transformación interna: la asunción de la verdadera identidad.

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Leída como una pieza tragicómica, Renée presenta diferentes tipos de análisis. La gestualidad excesiva, los diferentes tonos de voz, la acentuación de ciertos estereotipos inclinan la balanza hacia la comedia, especialmente, al comienzo. A medida que avanza el conflicto, aparecen los elementos dramáticos que conmueven al espectador, pero nunca demasiado por la presencia constante del humor, aun en los momentos más terribles de la historia.

Así como en la Commedia dell’ Arte italiana los personajes representaban tipos y asumían un rol a partir del nombre, aquí también los nombres son significativos: Orfidia, la mamá de Juan, es un personaje nefasto: interesada, autoritaria, egoísta; ni siquiera su hijo despierta en ella sentimientos nobles. Severino, el padre, es duro con Juan, especialmente en lo que atañe a su sexualidad; sin embargo es un hombre infiel y oculta algo más terrible todavía. Blanca, la hermana de Orfidia que trabaja de mucama, es transparente, pura; es la única que protege y comprende a Juan, aunque le cuesta mucho aceptar el tema de su sexualidad. El nombre Lautaro hace referencia a alguien idealista, soñador y de carácter fuerte, agradable en su trato con los demás: así es este abogado que se enamora perdidamente de Renée. Juan / Renée permite dos interpretaciones: por un lado, el nombre Juan, al ser un nombre común, remite a una generalidad, nos instala en la idea de que la búsqueda de este personaje es la búsqueda de todos. Al asumir el papel de Renée, también sigue jugando con la ambigüedad a partir de la elección de un nombre que puede ser tanto masculino como femenino.

Si embargo, el choque entre los diferentes personajes va mostrando otras facetas de sus personalidades que pasan por la relación padres / hijo, tía /sobrino, novio /novia, esposo /esposa, hermana / hermana o cuñado / cuñada. En cada una de estas interacciones, surge algo que estaba oculto, algo perverso por momentos, una atmósfera densa que sobrevuela el escenario y que, como dijimos, se soporta a partir del humor que actúa como catártico para el espectador.

Dentro de las actuaciones, todos los personajes asumen su rol de manera impecable porque cada uno acentúa ese rasgo que lo define ante los demás: la falta de escrúpulos de Orfidia, la inocencia de Blanca, la pureza y la rectitud de Lautaro, la hipocresía de Severino. En cuanto a Renée, el trabajo corporal con que asume el cambio de rol es notable, ya que la pisada fuerte al caminar, la seguridad, el refinamiento hablan de una identidad femenina que se muestra desde lo exterior, pero que alude claramente a un cambio interno. En este sentido, está muy bien representada la relación amorosa entre Renée y Lautaro, con todas sus etapas y matices, y con todo el dramatismo que está por detrás de ese amor que nace de un engaño.

Antón Chejov hablaba de la importancia de no introducir elementos superfluos. Todo lo que aparece en escena en Renée tiene su razón de ser, confluye en el final y permite al espectador dejar el teatro con la certeza de que asistió a una obra sólida en lo argumental y en las actuaciones. Por último, la ambientación en la década del 40 permite instalar el tema de la homosexualidad como algo mal visto pero, a su vez, mostrar ciertas realidades que, lamentablemente, todavía no fueron superadas.

Ficha artístico técnica

Elenco

Antonia De Michelis: Orfidia
Alejandro Gennuso: Severino
Juan Pablo Mathet: Juan/Renée
María Laura Cali: Blanca
Humberto Costa: Lautaro

Vestuario: Antonia De Michelis. Escenografía: Alejandro Gennuso. Maquillaje: Fernando Castillos Rodríguez, Diseño e Imagen: Humberto Costa. Dramaturgia y Dirección: Javier Ulises Maestro

Funciones: sábados, a las 21
Duración: 60 minutos
Teatro Payró: San Martín 766
Informes: 4312-5922
Entradas: $80. Estudiantes y jubilados: $40
+info:
www.teatropayro.com.ar

Javier Ulises Maestro: es autor y director. Algunos de sus trabajos como actor son: El Aniversario, de Chejov; La Noche del Eclipse, de Diego Wainstein; La virgen del lavadero, de Alejandro Zingman, entre otros. Sus trabajos de dirección y puesta en escena son: Segismundo vida o sueño; y Almas Roñosas, ambas de Guillermo Farisco. También dirigió por dos años el grupo de teatro barrial Cabaret Tuñón, con su obra colectiva El Son de los sin Patrón.