Amores Desamores, en la Sala Prometeus

0
16

Siempre es interesante recorrer las propuestas de personalidades que son a su vez artistas, curadores, docentes e investigadores, y todo eso en sus viceversas, en estos nuevos perfiles de personajes desmarcados que cruzan distintos roles, enriqueciendo caminos y prácticas, como es el caso de Graciela Taquini, videoartista, historiadora del arte, directora y gestora de distintos proyectos que suelen vincularse a las prácticas expandidas,  al entre imágenes, a las pantallas que nos miran, que problematizan la relación con la tecnología, los lenguajes artísticos y las poéticas de nuevas escenas.

- Publicidad -

En este caso, se acaba de inaugurar una nueva etapa de exposiciones en la sala Prometeus del Centro Cultural Recoleta, espacio que últimamente ha venido mostrando un marcado declive y abandono en cuanto a presupuesto e ideas, lamentablemente, ya que es un lugar ubicado a las puertas de una importante movida, especialmente los fines de semana, de cara a la popular Plaza Francia que no debería ser desaprovechado por la propuesta cultural del gobierno de Buenos Aires.

Lo que sí nos importa es esta inauguración que tuvo lugar el jueves pasado, y que permanecerá ofreciendo fotografía y videoarte hasta el 28 de mayo, en una propuesta muy bien presentada (el formato angosto y alargado de la sala plantea sus desafíos), que incluye obras de Gabriela Messina, Diana Schufer, Cristina Coll, Nicolás Testoni/Christian Delgado, Patricia Betancur, Adrián Villar Rojas.

El texto de sala escrito por la propia curadora Taquini, reafirma esta cuestión de las emociones en su confrontación con la tecnología: “Contradicciones entre querer o no querer, inclusive indiferencia del amor divino. Sólo queda el sabor agridulce de los sentimientos encontrados, en los que aparece o se anestesia la ley del deseo. ¿Qué tensiones provocan los artistas sobre aquellos estereotipos que se nos han impuesto? ¿Dónde quedan los mandatos o el deber ser ante el amor loco? Los dispositivos tecnológicos de la fotografía, el video o aún del ordenador son capaces de registrar la ambigüedad de la temperatura de las emociones.”

Gabriela Messina participa con una pieza de videoarte, Karaoke, de la serie Fe, “Una historia de amor exorcizada por la memoria”, donde la artista juega con su vivencia y su historia personal, neutralizando un hecho trágico de su pasado en una clave paródica de lenguaje contemporáneo.

messutti

Por su parte, la uruguaya Patricia Betancur, fotógrafa y gestora, exhibe 4 piezas de la serie Eternal Turns, que se plantean en diálogo con la experimentación sobre la forma que realizara la artista húngara Dora Maurer en sus investigaciones visuales tituladas Reversibles y Cambiantes.  Lo interesante en la propuesta de Betancur es el uso de formas geométricas puras y de palabras, provocando líneas de fuga hacia el arte de orientación conceptualista y el arte concreto, con fuerte impronta del desde aquí latinoamericano.

TALI4072DORA PIZARRON SMALL TEST  E MAIL

Patricia Bentancur, detalle instalación, 2014
Cristina Coll y su fotografía Roberto, logra uno de los recortes más contundentes del género fotoperformance en estos lados del mundo. Como ya hemos escrito en distintos lugares, los trabajos de Coll son un muy buen estímulo para pensar los modos de representación del pasaje de género como una performance desde lo utópico y lo heterotópico.  Utópica, como toda fotografía, como todo espejo hacia el pasado, donde estoy pero no estoy, y por eso mismo, heterotópica,  como un lugar donde la performer, es, vive y puede registrar esa alteridad en un espacio otro.  
roberto

Cristina Coll, Roberto. 2008. Fotoperformance.

La obra de Diana Schufer, Yo te creé, yo te destruyo, que pertenece a una instalación de 2011, aborda la problemática del abuso infantil desde el lugar de la paradoja del amor, haciendo emerger lo feo y lo terrible, lo doloroso, y sobre todo, lo que no se puede comprender desde parámetros éticos, problematizando una cuestión central del arte contemporáneo: el arte no como materialización de una estética del eros, sino como emergencia del lado más oscuro del ser.

dianaDiana Schufer, still del video Yo te creé, yo te destruyo.

Otro video, en este caso de la dupla que forman Nicolás Testoni y Christian Delgado, La cama de clavos, (2012) permite pensar el extrañamiento de ciertas prácticas cotidianas, sus ritmos, sus tácticas, sus vacíos,  en relación con las maneras tradicionales en las que se enuncian las masculinidades.

La-cama-de-clavos-Delgado-Testoni-01-700x393
Testoni / Delgado, La cama de clavos.

Finalmente, Adrián Villar Rojas ofrece dos fotografías,  El amor loco tiene futuroSorpresas en el escritorio (2006). 

paisajismo-1-335-x-2512-cm-700x525
Adrián Villar Rojas, De la serie me sangra la nariz + paisajismo + tareas + año 15038, fotografía, 2006. Paisajismo.

Amores Desamores
Centro Cultural Recoleta, sala Prometeus.
Buenos Aires.
Hasta el 28 de mayo.

Ilustra la nota un still de la obra de Gabriela Messina.