La misma sangre

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La misma sangre  de Leonardo Azamor se presenta en Espacio Polonia, los jueves a las 21 hs.

La perturbación de la sangre

La acción transcurre en una habitación que denota cierta ostentación y, a la vez, una marcada decadencia. Dos hermanos, Elsie y Bruno, pasan sus días en una especie de tiempo detenido que los dejó en la adolescencia, entre canciones de los Carpenters y peleas absurdas. Le roban el whisky importado a papá, conversan sobre banalidades y ensayan patéticas coreografías que pretenden imitar a sus ídolos. Pero son adultos y están aburridos y solos, perdidos en su condición de clase y en la “pureza” de su sangre. La llegada de Paloma, la sobrina de la empleada doméstica, moverá el tablero, hará visible lo oculto y cambiará sus vidas para siempre.

Paloma es tímida, es sirvienta, es pobre, es retraída y silenciosa pero a lo largo de la obra irá ocupando espacio, hasta apoderarse de la escena. Paloma vuela y avanza casi imperceptiblemente. Conversa con Bruno, lo desafía (él conocerá casi todo el mundo pero no conoce la pensión mugrienta donde ella vivía), grita la verdad. Elsie dice querer tratarla como una igual pero en el fondo cree que “todas las negras son iguales”. Así, los personajes oscilan entre lo que muestran y lo que se guardan para sí: son lejanos y contradictorios, enigmáticos y  difíciles de asir.

Lo que se pone en juego es el poder, el uso y el abuso, simbolizado en un arma que no anda, en los libros que se leen o se pueden leer, en objetos  o cuerpos que se poseen. Relaciones de poder social y sexual.

La idea del incesto y el avance de un orden social sobre otro se funden en La misma sangre  para conformar un  entramado cómico y siniestro que culminará revelando zonas oscuras.

Resulta imposible desligar esta propuesta del cuento “Casa tomada” o, mejor dicho, de las interpretaciones que circundan este cuento. La idea del incesto y el avance de un orden social sobre otro se funden en La misma sangre  para conformar un  entramado cómico y siniestro que culminará revelando zonas oscuras. Este “Simple y silencio matrimonio de hermanos” es insinuado con un desplazamiento: Paloma cree que los Carpenters son pareja y Bruno se apresura a corregir su error. La figura de Paloma, como ya dijimos, ocupará todo el espacio y  todo el tiempo y todo será “cucurrucucu paloma”.

Una obra entretenida e inteligente (es una suerte que esos dos adjetivos no se contradigan) que forma parte de la siempre buena programación del Espacio Polonia.

 

 

Ficha técnica

Dramaturgia y dirección: Leonardo Azamor Actúan: Maida Andrenacci, Pablo Cerri, María Colloca Escenografía y vestuario: Silvina Biavaschi Diseño de iluminación: Francisco Hyndrickx Fotografía: AC Fotografía Caracterización: Belén Parrilla Asistente de dirección: Marcela Muñoz Funciones: Jueves a las 21 hs en Espacio Polonia, Fitz Roy 1477, CABA.