Cuentos de Estocolmo: Pantalla Pinamar

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Correcta producción de cine sueco año 2013, ópera prima de Karin Fahlén, que se vuelve interesante dentro de la oferta de este Festival por la posibilidad de acceder a otras representaciones urbanas dentro de la vida de la vieja Europa hoy.

El elenco de la película está en manos de Martin Wallström, Jonas Karlsson, Cecilia Frode y Julia Ragnarsson.

Las palabras de presentación de la directora fueron un contundente marco para las historias que luego se desarrollarían en la pantalla, con el dato lanzado como central: el 50% de los habitantes de Estocolmo vive solo. A partir de esto, lo que luego nos ofrezca esta ficción es un relato estructurado a partir de un joven escritor que lucha con el estigma de celebridad de su padre a través de un entramado de relaciones familiares y afectivas que parecieran sumamente contemporáneos.

El protagonista es un escritor que intenta ser leído y editado, y sus cuatro personajes, en las dos grandes líneas narrativas que corren consteladas, en la forma de un relato de círculos entrelazados. Así se conforma una polifonía de historias de pareja y complejidades vinculares interesantes, correctamente narrados y con algunos tips de lo que podría ser la vida de cierta clase media nórdica acomodada que sufre vacíos afectivos, obsesiones, problemas para tener hijos, soledades, imposibilidad de asumir el propio deseo y frustraciones personales, no ajeno a homofobias, hipocresías y prejuicios.

El joven escritor que parece fundar los puntos de vista, arriesga y pone su conflicto en hipótesis de escritura. Siente la palabra escrita como una corriente eléctrica y lo que quiere provocar es un corte, y luego del corte, una reconexión lógica, en otros términos vinculares, en otra interrelación.