Pantalla Pinamar: dos días intensos

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Mucha actividad y buenas propuestas cinematográficas.
Existen festivales de cine (Cannes, Berlinale, BAFICI) que demandan del crítico un gran esfuerzo para poder identificar y seleccionar acertadamente las obras cinematográficas que merecen ser cubiertas. Este no es el caso de Pantalla Pinamar, evento que se viene desarrollando desde el sábado 8 y hasta el 15 de marzo 2014.
Con apenas dos salas de cine (Oasis 1 y 2) y funciones que recién empiezan hacia las 14 horas, la tarea del crítico podría parecer sumamente aliviada. Y sin embargo no resulta así ya que desde temprano por las mañanas es importante y rica la oferta de numerosas (y muy puntuales) conferencias de prensa. Los mediodías son habitualmente ocupados por recepciones organizadas por las embajadas de varios países, presentes con películas de los mismos en la programación. A ello agréguense las Galas de inauguración y cierre con lo que se podrá entender el título de esta nota que refiere a los dos días intensos que pasó este cronista en la ciudad balnearia, cuya muestra cinematográfica celebra este año su décimo aniversario.

Una de las virtudes de Pantalla Pinamar es que reúne en un mismo espacio a los más variados “jugadores” del espectáculo cinematográfico. La asistencia de la crítica es abundante pero también están presentes numerosos distribuidores, productores y artistas, no sólo locales sino del exterior. El día de la inauguración había embajadores y/o representantes diplomáticos de alrededor de unas quince naciones con fuerte preponderancia de países europeos. Esto último también se refleja en la programación que incluye unas setenta películas, que se proyectan una única vez y en general a sala llena.

Ya ha sido comentada en otra nota la presentación de “Cinema paradiso” en su versión completa (corte del director) el día de la inauguración. Italia, su país de origen, estuvo fuertemente representada en esta muestra incluyendo la presencia de Teresa Castaldo, su embajadora en Argentina, que ofreció una muy frecuentada recepción el domingo pasado.

Se pudo asistir a dos conferencias de prensa ligadas a dicho país. La primera fue presidida por Roberto Stabile, presidente de la Asociación Nacional de la Industria Cinematográfica de Italia (ANICA). Mostró un panorama muy optimista del cine de la península con un importante incremento de la cuota de pantalla en su país, cercano al 40%. Se estrenaron unas 400 producciones con fuerte predominio de dos cinematografías, la propia y la norteamericana. Otro hecho que destacó es la creciente digitalización de las salas que ya alcanza el 75% y pronto será total. Por último enfatizó el logro del Oscar extranjero obtenido por “La grande bellezza”, que fue recientemente presentada por TV y vista por más de 30 millones de teleespectadores.

La otra conferencia de prensa con participación de Italia fue la que se refirió a la película “Giuliano Gemma, un italiano nel mondo”, proyectada la noche previa. Dirigida por Vera Gemma, una de las dos hijas del actor trágicamente desaparecido hace pocos meses (y que iba a estar con nosotros), es un muy buen documental además de un sentido homenaje de sus hijas (Giuliana, la restante fue coguionista) a su padre. Vera Gemma señaló que Giuliano llegó a ver la película antes de fallecer y que estaba muy conforme con la misma. El actor no sólo había protagonizado “spaghetti westerns”, un total de diecisiete sino también otras producciones de muy variado género. En particular es impactante verlo en algunas escenas de “El desierto de los tártaros”, de Valerio Zurlini, junto a un reparto excepcional (Max von Sydow, Vittorio Gassman, Philippe Noiret, Fernando Rey, Jacques Perrin, Jean Louis Trintignant). El documental se enriquece con los testimonios de grandes nombres como Ennio Morricone, Lina Wertmuller, Monica Belluci, Tonino Valeri, Dario Argento y muchos más. Y con imágenes de películas de Fellini, Visconti (“El gatopardo”), Damiano Damiani, Mario Monicelli, Pasquale Squittieri y otros que lo tuvieron como actor.

Entre los países no europeos presentes a través de sus películas corresponde señalar a la India, una de cuyas producciones fue vista por este cronista. Se trata de “Amor a la carta” (“The Lunchbox”) de Ritesh Batra. Ambientada en Mumbai, refiere a como un error en la entrega de una casa de comidas conecta a una joven esposa con un hombre a punto de jubilarse. Cada día ella envía la comida, que al inicio imagina era recibida por su marido, para luego percibir que quien la recibe es otro con el cual empieza a intercambiar “cartas” que van y vienen en los recipientes donde van las viandas. Notable logro del realizador que como bien fue señalado en la presentación del film no es uno más de “Bollywood”. Y la muy buena noticia de que ya cuenta con un distribuidor local.

Finalmente no puede omitirse la felicitación  a los organizadores (Carlos Morelli, Luis Vainikoff, el INCCA, Municipalidad de Pinamar) y a los numerosos colaboradores: Martín Eichelbaum, Eloísa Ibarrola (jefes de Prensa), Susana Tenreiro, Juan Carlos Rodríguez, Guadalupe y varios más cuyos nombres merecerían figurar en este listado.