Pantalla Pinamar: Un paraíso para los malditos

0
7

Esta noche abre la 10a. edicion del Festival Pantalla Pinamar. Son solo cuatro las peliculas que a lo largo del 2013 compitieron en alguno de los festivales internacionales de clase A de la FIAPF y que en la seccion Y el ganador es… aspiran a algunos de los premios otorgados por el publico y la prensa especializada.

Un paraiso para los malditos, de Alejandro Montiel, se estrenó a fines del año pasado y compitió en Varsovia. En la filmografia de director figura Las hermanas L., Chapadmalal, Extraños en la noche, entre otras. Interesante policial en el que un sicario, un potente Joaquín Furriel, toma el lugar de su víctima reconstruyendo una relación padre-hijo, un noviazgo, una hija. Casi sin diálogos y con una fotografía en buena parte oscura el clima de la pelicula de Montiel se ajusta a las estrictas reglas del género negro: el héroe  en busca de una cierta redención a través de la  restitución de un concepto de familia, fantasmagórica, pero efectiva. Un hombre asesina a otro y sin querer descubre que en esa casa habita un anciano en estado de semiabandono, Marcial se va a hacer cargo de él, cuestión de supervivencia para ambos. Justicia también por mano propia en el conurbano bonaerense (lejos claro de la estética de Campusano) una puesta en escena que se sostiene en la estupenda fotografía de Sol Lopatin y fundamentalmente en el equilibrio de actuaciones de la triada principal. Ultimo trabajo de Alejandro Urdapilleta en cine, su viejo con alzheimer es de un patetismo conmovedor.

Fantasmas de la ruta, de José Campusano. quizás el más pretencioso y logrado film de la filmografía de Campusano. Un film de tres horas y media, donde nadie puede moverse de su butaca.Tres horas y media de puro cine.  Un tipo de cine que su director define como cine orgánico. un cine brutalmente real, aunque no documental. Seguramente en Buenos Aires hay muchos lugares en los que las personas soportan iguales o peores condiciones de vida, y ni hablar de los que se encuentran en nuestra Argentina profunda. Como también es cierto, que no todos los que escriben y dirigen cine poseen el coraje de contarlo. Además de hacerlo tan de cerca, y de involucrarse física, mental y espiritualmente. Con una cámara que no se queda quieta, y que se acerca a los protagonistas para reflejar sus dudas, sus movimientos imprevisibles e inesperados aborda la realidad en estado puro, y algunas veces en tiempo real. El nuevo trabajo de Campusano, director a quien el público de Pinamar generalmente acompaña va a gustar y sorprender dentro de esta competencia de cine argentino. (Leer más en Leedor)

Wakolda, de Lucía Puenzo. La pelicula mas importante del 2013, la última película de Lucía Puenzo está basada en el libro homónimo de su autoría, trabaja además nuevamente el tema de la adolescencia, con la idea del cuerpo individual como microcosmos de un cuerpo social. Wakolda es un film para ver y rever, porque lo que en la superficie parece muy sencillo en cuanto a su trama argumental, esconde, también, una gran profundidad de debates y reflexiones que la sociedad se debe a sí misma. (Leer mas en Leedor)

La Laguna, de Gastón Bottaro y Luciano Juncos, es opera prima y viene de competir en el Festival de Mar del Plata. El tema de la búsqueda personal (su protagonista quiere encontrar una laguna termal para combatir sus dolores físicos) marca el debut de los directores, Gaston Bottaro y Luciano Juncos, que nos presentan su opus como un viaje espiritual, y un desafío a partir de los cambios internos que experimenta el personaje que guía el relato. Pero el trayecto se complica, dada la aridez del terreno y el silencio del guía que acompaña a nuestro atribulado héroe. La Laguna se constituye en un testimonio silencioso sobre las incomodidades de los espacios y las dificultades personales en sus búsquedas internas.