Carlos Correas y un film sobre los comienzos de la literatura gay en Argentina

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En 1959 Carlos Correas publica en  el número 14  de la Revista Centro ( dependiente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía  y Letras de la Universidad de Buenos Aires) el relato “La Narración de la Historia”. Un joven estudiante de derecho se levanta en la calle a otro chico, más joven aún, de 17 años y tienen sexo casual. Un cuento muy bien escrito y tal vez  el primero en la literatura argentina que relata con esa contundencia una relación entre dos hombres.

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Pero la cosa no quedo ahí. Un fiscal actuó de oficio, y los ejemplares fueron secuestrados, la revista cerrada y autor y editor ( Jorge Lafforgue) condenados a 6 y 3 meses de prisión respectivamente. Se apeló al artículo 128 de publicaciones obscenas  y el proceso judicial se encaró por inmoralidad y pornografía. Ahí tenés. Nada de teoría literaria.  A Tribunales.

Carlos Correas nació en 1931 en Buenos Aires. Ensayista, narrador, docente y traductor, se graduó en Filosofía y formó parte de las revistas Contorno, Centro, La Caja y El ojo Mocho. En 1991 publicó “La operación Masotta” que también tuvo su polémica pero esta vez sin el ámbito judicial de por medio. En el año 2000 se suicidó. Tenía 69 años. Primero fue Interzona y luego Mansalva, las editoriales que publicaron sus relatos póstumos, y las dos ediciones decidieron incluir el escandaloso “La Narración de la Historia”. La edición de Interzona tiene prólogo de Eduardo Rinesi y contiene “ Un trabajo en San Roque”, “ El Revolver” y “ La Narración de la Historia”. La edición de Mansalva lleva el título de un relato muchísimo más arriesgado, explícito, libre y anterior de Correas: “ Los Jóvenes” (1953). Acompañado de “ La Narración de la Historia”, “ Las armas tiernas” y “ Algo más sobre mi caso”.

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“Bajó en Retiro, tomó Coca-Cola y volvió a su casa. Estaba satisfecho. Sabía que al día siguiente ya no se acordaría de nada. Y además se sentía contento y feliz, a diferencia de su crispación luego de las palabras con el chico de Constitución. Ahora era como si hubiese estado con una mujer: tranquilo, liberado, de acuerdo consigo mismo. Luego, en su casa, pudo dormir bastante por primera vez en mucho tiempo” ( La Narración de la Historia)

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Correas está ahí, se puede leer. Ahora. En su momento, no sólo fue condenado por la justicia, sino también por sectores tan distantes como periodistas del diario La Nación y militantes del Partido Comunista que consideraban al texto como “una conjura homosexual”. Entregarse a la literatura de Correas es entregarse a una bocanada de libertad literaria. ¿ Pero qué sucedió con el proceso judicial? ¿Correas realmente fue preso? ¿ Y Lafforgue? Esas preguntas trata de responder la película de Emiliano Jelicié y Pablo Klappenbach: Ante la Ley, el relato prohibido de Carlos Correas. El film se propone rastrear que fue del expediente del proceso, pero en su recorrido va más allá. Aunque ya resulte inquietante y kafkiana la búsqueda del expediente, sobre todo teniendo en cuenta que Correas tiene un libro sobre Kafka. La película se diversifica en tres ejes: La búsqueda del expediente, la reconstrucción del cuento por dos actores dónde se muestran las “costuras” de la interpretación y por último, la composición de  la figura de Correas a través de las voces de quienes compartieron con él amistad, círculos, aulas o redacciones. Se hacen presentes las voces de Tomás Abraham, Ricardo Piglia, Juan José Sebreli, Jorge Lafforgue, Rafael Filippelli, Bernardo Carey, Horacio González, Sofía Fisher, Eduardo Rinesi, Ismael Viñas,  Liliana Lukin, entre otros. Hasta el portero y un vecino del departamento dónde la madrugada del 17 de septiembre decidió tirarse del 6to piso. La película pudo verse en el Bafici edición 2012, en el cine Cosmos hasta hace unas semanas, y en el buen y nutricio ciclo del Malba Cine El escritor ausente.

Un círculo que nunca se completa. Una literatura que siempre te incomoda. Una existencia esquiva más que oculta.