Los desechables, Nicolás Savignone

0
12

Con una estética que nace de lo teatral, Los desechables, dirigida por Nicolás Savignone, sintetiza a través de tres historias la alienación en la que vivimos todos nosotros.

Tres amigos –o no tanto– resultan sospechosos de una estafa que lleva a la quiebra a la empresa donde trabajan. Esta anécdota de superficie encubre una metáfora que se relaciona directamente con el título. El diccionario define “desechable” como algo que ya no es aprovechable y puede tirarse, algo que está destinado a ser usado solo una vez. El problema aquí es que los desechables son seres humanos: cada escena no hace más que demostrar con variantes que cada uno de los personajes es prescindible en mayor o menor medida. El objetivo final de todos es salvarse, lograr esa porción de felicidad que todos creemos merecer aun a costa de la de los otros.

Los distintos conflictos se organizan en torno al eje desechar / ser desechado: la amistad es relativa, las relaciones amorosas son efímeras, los sueños personales son inalcanzables, y entonces nos queda recurrir al otro como salvavidas o dejarlo de lado si no nos funciona cono tal. En este sentido, está muy lograda la escena de Leo y Amelia, su novia de turno que para colmo es menor. El contrapunto entre la percepción masculina de la realidad, y la visión femenina centrada en Amelia y su mamá nos muestra que ninguno busca una relación profunda, sino un encuentro que les proporcione algún beneficio.

En la función de prensa, el propio director habló sobre la génesis de este proyecto: La película nace dentro de los talleres de entrenamiento para actores y dramaturgos que coordina Andrea Garrote. Ahí se da el primer germen. Después, este mismo procedimiento lo trasladamos y lo expandimos teniendo como objetivo la película. Yo llevaba al grupo una escena escrita, se las daba, la leían y luego les pedía que improvisaran la situación olvidándose de los textos. El resultado visible es un producto en el que los personajes trascienden su individualidad y traducen la universalidad que siempre nos trae el teatro. Savignone consigue unir dos características que parecen irreconciliables: por un lado se vale de algunos estereotipos, los cuales son fácilmente reconocibles; por otro, les imprime cierta singularidad que los diferencia de otros personajes similares.

Como toda narración, la película tiene una atmósfera que la define, en la que el humor tiene un lugar destacado. Aunque ácido y corrosivo, en última instancia, siempre actúa como una válvula de escape e impide que salgamos del cine con un sabor amargo. Sin dudas, este humor se vale de las buenas actuaciones de todos los personajes que logran mantenerse dentro del registro paródico o, quizás mejor, de lo tragicómico –para remitirnos al teatro nuevamente–. En este sentido, quizás podríamos hablar de cierta lentitud en la película, quizás por su naturaleza teatral, pero también podríamos pensar en una nueva manera cinematográfica de contar. En las artes, toda experimentación y todo cruce son bienvenidos.

Premio mejor película en el VIII Festival Transterritorial del Cine Underground 2012, Los desechables también recorrió otros festivales y eventos. Seguramente, ningún espectador saldrá de la sala sintiendo indiferencia

 

Nuevas funciones del 27 de febrero al 5 de marzo: 

Espacio INCAA Km 0 Gaumont – Av. Rivadavia 1635. 12:20 y 19:05 hs.

Cine Cosmos – UBA- Av. Corrientes 2046. 17hs.