La maestra serial

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 La maestra serial actualiza el tópico civilización-barbarie con una historia llena de humor e ironía. Se presenta los domingos en El Camarín de Las Musas.

La palabra que asesina

“Una historia de la violencia argentina a través de la ficción. ¿Qué historia es esa? La reconstrucción de una trama donde se pueden descifrar o imaginar los rastros que dejan en la literatura las relaciones de poder, las formas de la violencia. Marcas en el cuerpo y en el lenguaje…” Ricardo Piglia, Echeverría y el lugar de la ficción

De “Bastardos, las ideas no se matan” a “Las palabras matan”, de Sarmiento a una maestra contemporánea, pero anclada en el siglo XIX, hay una constante, un modo de ser, de vivir, de actualizar una confrontación constitutiva de la argentinidad, que no hace más que repetirse, en la ficción y en la calle.

El tópico “civilización y barbarie” atraviesa el corrosivo unipersonal protagonizado por Lucila Gandolfo. Una maestra, expulsada de las aulas, se propone una lucha descarnada en contra de la ignorancia.  No huye como Sarmiento sino que se adentra en los recovecos oscuros de la ciudad (quizás como lo hizo aquel unitario del famoso cuento de Echeverría) para librar su batalla con una única arma: la palabra. Su lenguaje “alto”, lleno de retórica y de términos extranjeros marca un límite, una victoria, una zona de poder sobre el otro, que expone un lenguaje llano, popular. Antes fueron los indios, los gauchos, ahora los cartoneros, los travestis, los chinos.

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Una maestra, expulsada de las aulas, se propone una lucha descarnada en contra de la ignorancia. Su lenguaje “alto” marca un límite, una victoria  Antes fueron los indios, los gauchos, ahora los cartoneros, los travestis, los chinos.

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Nuestra educadora es acusada de un delito (que se develará hacia el final) y al comienzo de la función se encuentra sentada en un rincón esperando para dar su declaración ante un oficial a quien también considera inferior, otro, no reconocido. Durante los cincuenta minutos que dura la obra lo que escuchamos, lo que vemos desplegarse en el aire es una verborragia fatal que nos lastima con una infinidad de tonos y matices casi aterradores. Se desplaza sobre los escritorios con la misma seguridad con la que se desplaza por el lenguaje. Maneja la displicencia propia de su herencia sajona (aclara ser descendiente de las maestras pioneras que Sarmiento trajo de Estados Unidos). Nos dice que las palabras matan y ese oxímoron se clava en nosotros como un puñal, nos recuerda siglos de violencia, en los que educar y ejercer el poder sobre los otros fueron (¿son?) casi sinónimos.

La maestra serial retoma un enfrentamiento que, como señala Piglia, recogió varias significaciones a lo largo de la historia y de la literatura argentina. Lo hace con humor e ironía y con la inteligencia necesaria para actualizar una problemática de modo tal que nos enfrente con nuestro miedo,  tan atroz como cotidiano, a lo diferente.

 

Ficha técnica

Autoría: Gonzalo Demaria
Actúan: Lucila Gandolfo
Vestuario: Sofía Di Nunzio
Escenografía: Gonzalo Córdova
Iluminación: Gonzalo Córdova
Música: Hernán Vives
Fotografía: Claudio Larrea
Dirección: Martin Blanco
Funciones: Domingo – 20:00 hs , El Camarín de Las Musas, Mario Bravo 960, CABA.