Autoridad y aprendizaje, a propósito de Los Elegidos

0
10

Una mirada de los vínculos entre maestro y alumnos y las posibilidades de subsistir a ese sistema de formación de artistas, en la obra de teatro protagonizada por Jorge Marrale y dirigida por Daniel Veronese.

Mira Schor (Nueva York, 1950), artista, critica y docente expone en su artículo: “Autoridad y aprendizaje” lo que ella denomina abuso de género, las relaciones de poder y el  manejo de la sexualidad dentro de las universidades, en los ámbitos académicos de las carreras de arte en su práctica como alumna y docente del California Institute of the Arts.

El análisis se centra en el ejercicio del poder poniendo énfasis en los abusos de género que ejercen las autoridades docentes con respecto a las alumnas en particular y al alumnado en general. Los abusos de género se extienden desde la forma más obvia de acoso sexual, sexo forzado por calificaciones o por un posible ascenso hasta la historia más común de casos de relaciones sexuales bajo un consentimiento aparente entre miembros de la facultad y el estudiantado.

Esta clase de vínculos en la mayoría de las ocasiones ponen de manifiesto la desesperación de los alumnos para atraer la atención de personas influyentes, ya que al carecer de otras herramientas de poder como ser experiencia, contactos y/o posición política, la explotación de la sexualidad es un lugar común al que recurrir. Ciertamente, las estudiantes de arte ambiciosas quieren poder y los hombres usualmente lo tienen (aún actualmente), o, como dice la propia Schor “tienen la apariencia de poder dentro del microcosmos institucional y del mundo del arte”.

Estos juegos perversos a los que se prestan las mujeres, están sostenidos por la idea tradicional de que la principal moneda de cambio de una mujer dentro del sistema es la novedad de su sexualidad.

En ámbitos académicos se espera que la atención por parte de las autoridades se reciba en función del trabajo y del intelecto, en lugar de recibirla como recompensa por manejar el sexo como principal herramienta y objeto de intercambio.

Otro de los ejes centrales es el abuso de autoridad desde la crítica constante y la humillación al trabajo de los alumnos como una forma de estrategia pedagógica institucionalizada y aceptada.

Una dificultad más para contrarrestar esta pedagogía es el desconcertante hecho de que los estudiantes parecen confundir el ejercicio de autoridad con brutalidad asumiendo como conocimiento, el despotismo y la extralimitación del “maestro”.

Como sostiene Schor, “las investigaciones sociales han demostrado que el abuso en sí mismo se auto-perpetúa, y el abuso pedagógico es profundamente auto-perpetuante a la vez que está hondamente enraizado en la cultura occidental”.

Tratar de socavar las estructuras de autoridad genéricas, y de volver la enseñanza transparente, es un esfuerzo valioso para aprender como verdaderamente se debería enseñar.

 

GOLPES  MAESTROS

Los Elegidos es una obra que explora en tono de comedia las relaciones de poder, las  desigualdades de los vínculos entre maestros y alumnos, el  manejo de la sexualidad y  los abusos de género en los circuitos artísticos y ámbitos académicos de las carreras de arte.

Escrita por la novelista y guionista norteamericana Teresa Rebeck, Los Elegidos  muestra el recorrido de cuatro jóvenes aspirantes a novelistas que toman clases privadas  con un escritor de prestigio internacional.

La enseñanza se imparte de manera privada, a través de un taller personalizado y es legitimada por el recorrido académico y el éxito de Víctor, un escritor devenido en editor y docente que tiene métodos pedagógicos poco ortodoxos y extravagantes, una mezcla de comentarios ofensivos con reflexiones filosóficas.

En este marco se comenzarán a desarrollar las inseguridades, los deseos de trascendencia y éxito, la competencia y las inquietudes artísticas de los alumnos, los 4 personajes que intentan encontrar su propia manera de escribir al mismo tiempo que pretenden definir qué lugar verdaderamente quieren ocupar en el mundo literario y artístico.

La dueña del departamento donde se imparte el taller, es Mara. Una joven  inclinada al feminismo que pretende escribir una novela sobre Jean Austen. Vestida con jeans holgados, sin maquillaje, sus grandes gafas disimulan cierta frustración sexual debido a su baja autoestima y el rechazo que siente hacia el comportamiento exacerbadamente sexual de  su compañera de clase, Nati, una femme fatale vestida con ropa ajustada, dispuesta a imponer y entregar su cuerpo para conseguir lo que quiere, publicaciones que la lleven a la fama.

 

En el grupo también esta Tomás, un chico con apellido ilustre en el mundo de las letras, que aprovecha los contactos que le vienen de familia mientras pretende ganarse un lugar por derecho propio.

Por último en el curso de los aspirantes a escritores esta Martín, un chico cuestionador, sin contactos, sin dinero y con una visión romántica e idealizada del acto de escribir.

Estos jóvenes buscan sobresalir y ganar la aprobación del profesor en cada encuentro, esperando ser finalmente elegidos para publicar. Así las diferencias entre las condiciones de los alumnos emergen y también las preferencias del maestro, sobre todo por alumnas atrevidas y sexualizadas.

Mira Schor, como ya citamos, con su teoría sobre el abuso de género en el ámbito educativo, es un buen disparador para analizar estas cuestiones, generando claves para comprender cómo estas situaciones, basadas en el ejercicio de poder y tan vinculadas al abuso están legitimadas y hondamente enraizadas en la cultura occidental.

Entonces, no es casual ver desfilar por el discurso de Victor palabras como “forro”, “escritura prostituta” o “bebe malcriado” cuando tiene que describir las obras y la postura de sus alumnos frente al arte y al circuito literario.

La humillación al trabajo de los alumnos como una forma de estrategia pedagógica institucionalizada y aceptada está basado en el hecho de que los estudiantes, parecen confundir el ejercicio de autoridad con brutalidad asumiendo como conocimiento, el despotismo y la extralimitación del “maestro”.

Los elegidos es una obra muy interesante porque expone esta problemática al mismo tiempo que aporta una visión ácida y contundente de las barreras que hay que atravesar y las situaciones que hay que  aprender a desentrañar cuando se intenta convertirse en artista, si bien apelando a estereotipos.

 

Compartir
Artículo anteriorGranos de uva en el paladar II
Artículo siguienteCiencias naturales: premio en la Berlinale
El portal de arte, cultura y espectáculos de habla hispana. Desde la ciudad de Buenos Aires, Argentina, Leedor.com brinda noticias de cultura, una vasta oferta de contenidos de producción propia organizados en secciones temáticas y un interesante conjunto de servicios gratuitos que facilitan el acceso a la información sobre arte, cultura y espectáculos en español.