Gelman no era el poeta de todos, no señor

3
13

A propósito de la muerte de Juan Gelman y de los usos que de su figura hacen los medios y las redes, una interesante y visceral lectura para aportar al debate.

 

Me jode.

Me jode la muerte de Juan, de Gelman digo, pero más me jode la  “operación masacre” que se hace sobre su deceso, queriéndolo  “alisar” a él que estaba lleno de puntas que raspaban.

Resulta que ahora  todos quieren a Gelman aún aquellos a quienes  Gelman, en vida,  no quiso.

Y esa  es la muerte que me preocupa,  la que realizan medios y operadores  para matar definitivamente a Gelman al querer transformarlo en el “poeta de todos”.

NO. Gelman no era el poeta de todos, no señor.

No era el poeta de la poesía hermética y “especial” de los aristócratas de la lectura, a los que ya les importa poco y nada la cultura viva, esa que transcurre   fuera de sus oficinas.

No era el militante del “basta de revolver el pasado” no solo por “su” pasado sino por  su presente reencontrando a su nieta nacida en cautiverio y continuando la lucha por todos los nietos que faltan recuperar.

Tampoco era el  periodista  dominical de los diarios del “siempre”, más allá del homenaje que Sabat le pueda hacer.

Tampoco era el intelectual  de la verdad,  esa que “sabemos” todos y que no ofende a nadie. No señor, Juan Gelman era  el que buscaba la verdad, esa que da vértigo, que da miedo, que lastima a los que nos mienten, la que sirve.

Tampoco  era el vate religioso saludado por todas las creencias, sino preguntarle al Vaticano por sus denuncias  contra el silencio y complicidad de Roma ante las dictaduras latinoamericanas y al Estado de Israel cuando investigó la vinculación del  Mosad en el atentado a las torres gemelas.

 

Porque le dieron el premio Cervantes no por los reyes y la España imperial sino por seguir la senda del Quijote,  escribiendo contra la corriente egoísta  de de la historia  que siempre lleva agua solo para el mismo Gran Molino.

No lo van a matar dos veces. No señor. Porque estamos los vivos a los que no nos gustan esos otros   ”vivos” de las cultura mercantil,  el poder y los medios que nos prefieren en silencio, rezando mansedumbre ante la tumba de de Gelman.

No, hoy celebramos su vida aceptando su muerte pero sabiendo que muchas de las cosas por las que pugnó siguen pendientes.

Y porque como decía César Vallejo “su cadáver está y estará  lleno de mundo”, plagado de todas las voces que se quieren acallar.

 

Compartir
Artículo anteriorLa voix humaine en Munich
Artículo siguienteYo maté a Sherezade: confesiones de una mujer árabe furiosa, Joumana Haddad
El portal de arte, cultura y espectáculos de habla hispana. Desde la ciudad de Buenos Aires, Argentina, Leedor.com brinda noticias de cultura, una vasta oferta de contenidos de producción propia organizados en secciones temáticas y un interesante conjunto de servicios gratuitos que facilitan el acceso a la información sobre arte, cultura y espectáculos en español.
  • Beatriz

    Siento que Luis Zas (me parece que en el 89 fue elegido presidente del CEFYL) arma todo lo que yo sentí ante el avasallamiento de los medios, y lo expresa con simpleza y contundencia. Es cierto, ahora quienes nunca lo leyeron y si lo hubieran leído no lo hubieran bancado, quieren apropiarse de él y matarlo de esa manera dos veces, pero tambien es cierto que los que estamos vivos no debemos permitirlo.

    • ZAS

      Gracias Bea por el recuerdo y tus palabras , me alegra seguir coincidiendo. Besos

  • Blanca María Monzón

    Juan Gelman fue como hombre y poeta alguien que estuvo siempre a la búsqueda de justicia, por lo que nunca represento a todos, sino en todo caso a los que tenían sus mismos ideales, contra el resto lucho en todo caso.