Territori Instabili, arte contemporáneo en la Strozzina de Florencia

0
48

Una exposición de múltiples lenguajes y muy interesante propuesta curatorial reúne a una decena de jóvenes artistas de todo el mundo. No todo es pasado en Florencia. La pervivencia de temas y formas junto a la impronta experimental, y la vuelta de tuerca humanista y política en la producción del tercer milenio.

Kader AttiaZanny Begg y Oliver ResslerAdam Broomberg & Oliver ChanarinPaolo CirioTadashi KawamataSigalit LandauRichard MossePaulo NazarethJo Ractliffe y The Cool Pareja, son los nombres de los artistas (con tres duetos que trabajan en conjunto), que exhiben su propuesta en el espacio que este bellísimo palazzo dispone para el arte contemporáneo y de factura más inquietante y experimental.

El recorrido comienza bien arriba, con dos videos de Sigalit Landau (Israel, 1969); en Barbed Hula, del año 2000, la artista baila el hula hula con un aro de alambre de púas, con un plano de las marcas que éste va dejando en su vientre al ritmo del movimiento, como indicando que, cuanto más se mueve el cuerpo más se mueve la frontera como una prohibición y una experiencia dolorosa, en ciertos casos. Esto se vuelve paradójico al leer que la filmación fue hecha en una playa al sur de Tel Aviv donde no existe peligro ni conflicto con el otro invadido.

hula

Barbed Hula, 2000 Video, 1’52’’ Courtesy l’artista e Galerie Anita Beckers, Frankfurt,

El segundo video tiene un giro poético sorprendente, pues la artista flota en el Mar Muerto sobre una larga hilera de 500 sandías que se va desenvolviendo en una espiral de 250 metros de cuerda, hasta desaparecer de la cámara fija que la toma en cenital. Aquí la calidad plástica de la composición, especialmente en el juego cromático, y el tiempo de la acción humana transforman las condiciones de la naturaleza (en el Mar Muerto los cuerpos flotan de un modo particular) en un hecho cultural, extraño, aberrante y sumamente bello.

sandia

DeadSee, 2005 Video, 11’39’’ Courtesy l’artista

Esta sala es seguida por una más austera, cuyas paredes exhiben al modo clásico, fotografías enmarcadas en las paredes, obra de Jo Ractliffe (Sudáfrica, 1961) que retratan aspectos más o menos fantásticos de las calles de Angola, As Terras do Fim do Mundo, donde la fotógrafa releva el extraño juego político en la guerra de intereses que llevaron a cabo tropas angoleñas, sudafricanas, cubanas y namibias, cuando el intento de ocupación de Sudáfrica. Aquí, junto al eje político que acompaña toda la reflexión sobre el territorio, aparece otro de los temas de esta muestra, que es el de la memoria como espacio de fragilidades y desleimientos, donde todo parece siempre a punto de perderse.

Tadashi Kawamata (Japón, 1953) realiza un site specific, intervención de fachada del Strozzi, acumulando puertas que encuentra en un depósito del mismo palacio e instalando una suerte de casilla de población indigente en una de las esquinas del patio. Así, surge en plena construcción quattrocentista, fortaleza de una de las familias burguesas más importantes de Florencia, una ocupación ilegal, una casilla precaria, una forma de las típicas que pueden verse en la periferia de las ciudades latinoamericanas, barrios nuevos, chabolas, villas miserias.

Y así llegamos a una de las perlas de esta exposición, la videoinstalación de Richard Mosse (Irlanda, 1980), expuesta en 6 telas verticales, The Enclave, resultado de su estadía en la República Democrática del Congo, viviendo un estado de guerra permanente que involucra a la población civil. El registro ha sido hecho con cámaras de 16 mm infrarrojas y luego pasado a HD, con lo cual todas las imágenes tienen una coloratura entre alucinatoria y dantesca. El Congo también se parece al infierno, tan cercano al de Bronzino de la pintura Jesús desciende al Limbo (ubicada en el refectorio de la Iglesia della Croce), por nombrar una de las tantas iconografías renacentistas que pueblan Florencia, cercanas en la sensación pero muy lejanas en el tiempo, ayer y hoy de la Modernidad, del Humanismo Occidental, que ha dado el concepto de veduta y el de su continuadora la pantalla, pero también sostiene una continuidad política en las retóricas de los poderes.

mosse

The Enclave, 2013. Video instalación de 6 canales Klm en infrarrojo 16mm trasferido a video HD .39’ 25’’ Courtesy l’artista e Jack Shainman Gallery, New York

Esta instalación de seis pantallas de Mosse es además laberíntica; nos pide movernos, porque sus proyecciones no son simultáneas, es decir, hay que desplazarse por la sala en la oscuridad de las proyecciones que son como una luz errante que se nos arroja y frente a la cual no podemos dejar de mirar.

Paolo Cirio (Italia, 1979) propone su obra de corte totalmente conceptual, Loophole for All, 2013, en una pequeña sala que es la explicación del funcionamiento de un sitio web donde el artista “vende” (en realidad regala, se ofrecen en la propia muestra), “certificados” que le permiten a su poseedor facturar a nombre de una sociedad de responsabilidad limitada, con sede en Londres, denominada Paolo Cirio Ltd.  Esta opera con un sitio en internet, http://www.loophole4all.com donde se puede obtener la data de otras 200.000 empresas radicadas en las Islas Cayman, permitiendo al ciudadano común hacer uso de las estrategias de evasión fiscal que tienen los grandes jugadores del capitalismo.

Esta instalación recuerda propuestas como las de Fetiches Críticos, y acciones como las del artista mexicano Fran Illich, que hackean la institucionalidad financiera utilizando sus propios intersticios legales o llevan a sus extremos sus propias posibilidades, haciendo foco en la precariedad de un sistema bancario que se apoya en un concepto de Estado, ciudadanía y territorio totalmente contradicho en la historia moderna y contemporánea europea.

Otra instalación igualmente destacada es la de Cool Couple (Niccolò Benetton e Simone Santilli), “Approximation to the West”, 2013, que despliegan en distintos soportes una historia muy sensible de la historia de la penísula y sus regionalidades, cuando un grupo de cosacos, a finales de la Segunda Guerra Mundial, tomó un territorio en el Friuli hasta que fue expulsado por los italianos. Aquí, la lucha por el territorio se transforma en un juego de representaciones que hoy parecen olvidadas, y en el archivo que relee una y otra vez los hechos documentados, ocultos, inaccesibles pero siempre en retorno.

Para finalizar una mención a la propuesta de Paulo Nazareth (Brasil, 1977), con el tema de el territorio, la pobreza y también la autonomía del artista en relación a sus posibles mecenas. Su obra performática, Nazareth camina por todo Latinoamérica buscando distintas maneras de interactuar / ganarse la vida por las fronteras que atraviesa, vendiendo su arte, con acciones muy cercanas a las que cotidianamente desarrollan trabajadores comunes y corrientes, a la vez que replantea estéticas y definiciones culturales.

Ilustra la nota: still de la obra de Paulo Nazareth.

Compartir
Artículo anteriorAtrapados en la burbuja
Artículo siguienteBrooklyn Follies
El portal de arte, cultura y espectáculos de habla hispana. Desde la ciudad de Buenos Aires, Argentina, Leedor.com brinda noticias de cultura, una vasta oferta de contenidos de producción propia organizados en secciones temáticas y un interesante conjunto de servicios gratuitos que facilitan el acceso a la información sobre arte, cultura y espectáculos en español.