A la deriva

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Se estrenó el film del realizador misionero Fernando Pacheco. Aquí nuestra reseña crítica de una película que recomendamos.

Quien pueda permitirse descubrir este cine misionero, tendrá frente a sí algo más que una buena película, tendrá un universo natural a la vez que literario, arqueológico a la vez que uno sometido a las reglas siniestras del mercado global. Enmarcado en un tiempo preciso: el de la Argentina a las puertas de la peor crisis económica de su historia, la Argentina profunda, no la de los bancos atacados por la clase media en busca del rescate de sus ahorros, sino la previa, la de los hombres que se quedan sin trabajo y cuya única salida es la migración dolorosa

El director de A la deriva, Fernando Pacheco entra sin floreos a la idea central de este Antunez, un peón de aserradero despedido de su trabajo en plena crisis del 99. El compadre contrabandea mercadería para un matón y esto no sólo le dificultará encontrar algún trabajo sino que lo va a tentar para entrar en relación con este dinero fácil.

Atravesada por la consigna numero uno de la literatura de Horacio Quiroga, estos personajes están delineados por sus acciones, tomados de la mano y llevados firmemente hasta el final sin ver otra cosa que el camino que trazó. “No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.” escribe Horacio Quiroga en el Decálogo del Perfecto cuentista, autor que Pacheco reconoce como voz inspiradora de su pelicula que toma, por otro lado, el titulo de uno de los cuentos cortos incluidos en “Cuentos de amor de locura y de muerte”. Al hombre del cuento lo pica una yaracacusú, al hombre del film lo ataca el medio hostil en el que habrá que generar estrategias de supervivencia. Y sí, no hay en A la deriva distracciones ni abusos, ni ripios, los que podría haber sido un conjunto de planos tentados por el paisaje enorme que tiene frente a él. Al contrario, no hay alardes intelectuales, ni volteretas narrativas. Lo que los personajes hacen es lo que son. Podrán chocar las relaciones de poder familiares, el sometimiento o los signos de humillación de las mujeres, (fundamentalmente las jóvenes, Monica Lairana perfecta en el papel como es usual), la conformidad de Antunez, su primitivismo de superviviente.

A la deriva encontró ese sustantivo preciso reclamado por Quiroga, habrá que buscarlo despues de ver sus sustanciosos 62 minutos.

 

Premios obtenidos

Primer Premio Raymundo Gleyzer por Desarrollo de Proyecto en el 2008; seleccionado para competir en Montreal en Seccion Operas Primas en el 2012, formó parte tambien del Festival Internacional de Mar del Plata 2012, premio Signis en Pantalla Pinamar 2013.