Kon Tiki

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En la película noruega que compitip por el Oscar 2013, una expedición en balsa intenta demostrar a la comunidad científica que las islas de las Polinesias fueron pobladas desde Sudamérica. Pura aventura.

La película narra la expedición en balsa que realizara el arqueólogo y viajero Thor Heyerdahl en 1947, cuando intentara demostrar a la comunidad científica que las islas de las Polinesias fueron pobladas desde Sudamérica, concretamente desde Perú.

 Dirigida por Joachim Rønning y Espen Sandberg, e interpretada por Pål Sverre Valheim Hagen en el rol de Thor Heyerdahl la película se convierte en un biopic de su protagonista, un tenaz investigador de acción in situ, etnógrafo y biólogo que se lanza a cruzar el pacífico sin saber nadar.

Agradable entretenimiento de un género que podríamos llamar “cine de mar” y con características de telefilm de aventuras, el producto sabe combinar dramatismo y buen ritmo. Además, instruye acerca de sueños y utopías en la etapa inmediata de posguerra, cuando la ciencia se confrontaba a irracionalistas y antiparadigmáticos que supieron desafiar leyes y autoridades del campo académico desde la intuición y el pensamiento autónomo y audaz.

El historial de cine de industria de sus directores (realizadores de Bandidas, con Salma Hayek y Penélope Cruz, por ejemplo) ayuda, quizás, para que en Kon Tiki sea difícil de encontrar rastros de Noruega, a excepción del idioma que se mantiene en partes de la película. Así, el resultado permite afirmar que estamos ante una película que competiría perfectamente en cualquier categoría vernácula del cine estadounidense, ya que carece de marcas que puedan rotularla de “filme extranjero”, como sucede en muchos otros casos de los premios Oscar.

El registro visual original que resulta de esta expedición es una película filmada en 16 mm, de 77 minutos. Obtiene el Oscar como Mejor Documental en 1951, en manos de su editor, Olle Nordemar y constituye el único Oscar en la historia del cine noruego. A principios de año fue una nueva chance, aunque compitio como film extranjero con la muy interesante NO del chileno Pablo Larraín y con la premiada y excelente Amour, de Michel Haneke que finalmente se llevó el premio.