Mar del Plata 2013: 7 salamancas

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Besar el sapo, sacrificar al ser amado, renunciar a la fe cristiana, recorrer la salamanca, el sexo de los víboras, son algunas de las frases que a modo de separadores funcionan para articular las partes de esta película experimental de Marcos Pastor.

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El relato circula por los mitos norteños entre Córdoba y el sur de Santiago del Estero Fantasmas, duendes, mujeres misteriosas en las rutas, un territorio desconocido que con el nombre de “La salamanca” funciona algo así como una zona tarkovskiana sin stalker: ahí estamos destinados a perdernos en miedos ancestrales. Ese territorio funciona como espacio del relato: fragmentado, mitad ruta, mitad foresta, algunos testimonios sueltos devuelven lo real.

Director de Rastrojero utopias de la Argentina potencia y de Ensayos (Fragmento de Sarah Kane) entre ecológica y mítica,  la película gana cuando observa, un camión levanta un acoplado, en un muro se lee “No a la desforestación”.

Con una propuesta buena visualmente y sustanciosa en contenido, Marcos Pastor, cordobés él, apela a los relatos de su abuela y resulta una forma interesante mezcla de veracidad y personajes aparecidos con mascaras en la bruma nocturna.