Julian Assange, WikiLeaks y Benedict Cumberbatch

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Un día antes de que la gran maquinaria de DreamWorks diera inicio a su interpretación del fundador de WikiLeaks, con la producción de The fifth estate, el actor y protagonista Benedict Cumberbatch, recibió una carta a su residencia en la que se le pedía que no participara del film por razones morales, el autor de la carta era Julian Assange. Aquí las traducciones de un diálogo fascinante, con opiniones del autor de esta nota.

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“Vas a ser utilizado, como un arma contratada, para asumir la apariencia de la verdad con el propósito de asesinarla. Para presentarme a mí como alguien moralmente comprometido con una historia falsa. Para crear trabajo, no ficción, de una realidad alterada.”

Con esta carta, Julian Assange respondía a un pedido anterior que el actor le había hecho con el objetivo de que se encontraran. Lejos de concretar la cita, la respuesta fue una carta cargada de argumentos para que el Cumberbatch no aceptara el papel.

“Hay docenas de libros positivos sobre WikiLeaks, pero DreamWorks eligió el más toxico de todos para basar su guion. Tan toxico es este libro que es distribuido por el ejército de los Estados Unidos como un mecanismo para desalentar al personal militar de que se comuniquen con nosotros. Su autor es públicamente conocido por estar involucrado y tener participación activa en la productora DreamWorks.”

Benedict Cumberbatch es un actor inglés con una carrera en ascenso en Hollywood, una de las más prominentes en estos días. Sus papeles en teatro, televisión y cine lo pusieron primero en la carrera para representar al fundador de Wikileaks en su primera encarnación cinematográfica. Su versión de Sherlock Holmes moderno en la serie de la BBC “Sherlock” fue la que confirmo sus talentos al gran público.

Julian Assange agrega: “Si el film alcanza la distribución, nos vamos a encontrar correlacionados en el imaginario público. Nuestros caminos van estar siempre entrelazados. Los dos tenemos garantizado el tener que soportar comentarios sobre el otro durante muchos años. Nuestros personajes y trayectorias van a ser siempre comparadas.”

Terminado el rodaje, el actor fue estúpidamente preguntado si en algún momento había temido una represaría por parte de Assange, después de que el actuara contra sus deseos al terminar formando parte del film. Con suficiente aire, Cumberbatch respondió: “supongo que podría meterse con mi vida, pero tiene mayores problemas de los que ocuparse”. Verdadero. Contrariamente, recibir la carta de Assange un día antes de comenzar el rodaje debe haber sido como encontrarse una torta enfriándose en la ventana. Que mejor desafió para adentrarse en la mente de su personaje que el rechazo del sujeto que la inspiro. Mayor la controversia, mayor complejidad, y la nominación al Oscar solo queda más cerca.Por otra parte, menos lucidas fueron las apreciaciones de quien iba a estar a cargo del film, el director Bill Condon.

Bill Condon: “Creo que él (Assange) sintió que cualquier conexión que hiciera con la producciónfuera a ser vista como una legitimación del proyecto. Pienso que él tiene la tendencia a querer controlar su imagen.”

Con esta interpretación obtusa, el director se encargó de desestimar un pedido bastante claro. Las credenciales con las que Condon se presenta a este film son las últimas dos películas de la saga Crepúsculo, pasado inmediato que no solo lo perfila como un candidato dudoso para manejar el retrato de una de las figuras más importantes del presente siglo, sino que también contrasta con trabajos anteriores como “Kinsey” (2004), una lúcida y gran biografía sobre el sexólogo norteamericano Alfred Kinsey.Y si fuera por este film que a Condon le es confiada tamaña tarea, no puede ignorarse que su carrera ha girado de la curiosidad científica a la fantasía adolescente, de la calidad a las boleterías. Una línea descendente en dirección contraria a la de Cumberbatch.

Bill Condon: “Quizás pasen décadas antes de que todos podamos entender el completo impacto de que WikiLeaks tuvo, y en la forma en que ha revolucionado el fluido de información.Así que este film no pretende tener ninguna autoridad sobre su sujeto, o cualquier intento de un juicio final. Queremos explorar las complejidades y desafíos en la transparencia en la edad de la información y, esperamos, animar y enriquecer las discusiones que WikiLeaks ya ha generado.”

Julian Assange: “Creo que (la película) va a distorsionar los eventos y substraerlos del entendimiento público. No busca simplificar, clarificar o destilar la verdad, sino que trata de enterrarla.”

En lo que se refiere a la producción, si bien no hay pruebas que revelen abiertamente el funcionamiento de una agenda política (un elemento de sospecha podría ser leer a la selección del director como un acto deliberado, cómodo y conveniente), es difícil imaginar que una firma tan importante para la industria de Hollywood como lo es DreamWorks pueda sostener por igual una ideología de intereses opuestos a la del estado y su libertad creativa. Al remover esta posibilidad, nos queda un escenario en el que el éxito de la película es prueba de tres cosas: libertad creativa que existe en el país, prueba de la integridad moral de los productores y la inocencia creativa de  los intérpretes. Con este elusivo juego de intereses, la producción del film parece disfrazarse en un absoluto acto de democracia.

Julian Assage: “Los films son los más poderosos e insidiosos formadores de percepción publica, porque vuelan debajo del radar de la exclusiónconsciente.”

Al avanzar con las citas de Julian Assange, es un comentario obligado destacar su expresividad literaria. Igual que otras figuras de influencia mundial, tales como Barack Obama (que es autor del libro de memorias “Dreams for My Father: A Story of Race and Inheritance”), Assange, en paralelo a su función de editor en jefe del sitio WikiLeaks, se ha convertido en el autor de ensayos (“State and Terrorist Conspiracies”, 2006) y libros (“Cypherpunks: Freedom and the Future of Internet”,  2012), respaldando su poder de influencia social con teoría. Si el mundo no gira en la dirección que él desea, al menos tendrá que hacerlo a través de él.

Benedict Cumberbatch: “Creo que el film ilumina el gran éxito de WikiLeaks y su extraordinario fundador, Julian Assange. Asítambién, examinando las personalidades involucradas y las relaciones disfuncionales dentro de la organización. Mientras el legado de sus acciones siga creciendo, solo la historia va a ser quien juzgue a donde nos está conduciendo.”

Un efecto de poder similar se deja ver en el rechazo que la nueva estrella de Hollywood le opuso a Assange al decidir seguir adelante con la producción del film. Pero no podemos creer que el fundador de WikiLeaks haya sido ingenuo en este pedido. En primer lugar, el actor no era el responsable del proyecto, solo una parte de él, y por lo tanto el proyecto iba a seguir su curso, la maquina no iba a ser detenida por su ausencia. A no ser que Julian Assange posea un ojo para los actores increíblemente desarrollado y supiera que con cualquier otro en lugar de Cumberbatch la película iba simplemente a disolverse en las mentiras que, según WikiLeaks, sostenía por verdades. En segundo lugar, como fue comentado al principio de este párrafo, es obvio para cualquiera que el representar a una de las figuras más importantes de siglo XXI es una gran oportunidad para cualquier actor, y másaún para uno cuya actual trayectoria solo se puede permitir hacer escala en espacios altos que permitan el mayor punto de observación posible de su grandespliegue de habilidades. No es la primera vez que Assange se enfrente a esta clase poder y voluntad que solo significan un caso perdido para ambiciones opuestas a sus principios.

Benedict Cumberbatch: “El me acusa de ser un “arma contratada” como si yo fuera un númerofácil de comprar para hacer propaganda de derecha. Yo NO opero en un vacío moral, esto no me ha significado una buena paga en absoluto. He trabajado mucho menos por mayor remuneración financiera.”

Entonces, ¿Cuál es el verdadero objetivo de Assange al reaccionar con grandes argumentos morales a lo inevitable? Para responder a esto quizás sea útil la opinión de alguien que está asociado a causas sociales como WikiLeaks y, en su momento, Occupy Wall Street, una representativa voz de nuestros tiempos. Una intervención de quien se ha sentado a hablar con Julian Assange más de una vez en el programa de entrevistas que llevo a cabo el fundador de WikiLeaks, “WorldTomorrow”, y en conferencias que tomaron lugar antes de que este último tuviera que tomar asilo político para evitar su extradición a Suecia, de una de ella es que tomo esta cita, que en vivo fue continuada por la mayor ovación del publico ahí presente:

Zlavoj Zizek (a Julian Assange sobre WikiLeaks): “Vos no solo estas violando las reglas, revelando los secretos. Estas estableciendo una forma de ser transgresivo. Es que la ideología no solo controla lo que uno puede decir, sino incluso como podes violaraquello que se tiene permitido decir. Vos no solo estas violando las reglas, vos estas cambiando las misma reglas sobre como nosotros podemos violar las reglas. Esto quizás sea lo más importante que podes llegar a hacer.”

Sí, quizás el tono sea demasiado elevado para la discusión que estábamos siguiendo. Pero veamos el cambio de Julian Assange desde esa primera carta en enero de 2013 a esta declaración para la AAP en el mes de septiembre.

Julian Assange: “Nuestra visión es que US$ 40 millones en publicidad para promocionar a WikiLeaks en todo el mundo, y que actores como Cumberbatch hablen sobre nosotros, son cosas buenas para la popularización de WikiLeaks”

La declaración de Cumberbatch a la que se refiere como “propaganda” probablemente sea esta:

Benedict Cumberbatch: “La idea de hacer una película sobre alguien que trajo un ideal a través de un sacrificio personal, y que cambio la visión sobre los medios sociales y el poder del individuo en ese espacio, cuestionando las hipocresías y malas acciones de las organizaciones y de la gente con poder que maneja nuestras vidas… Esto resonó profundamente en mis creencias sobre la libertad civil, la idea de una sana democracia, y los derechos que individuos y comunidades tenemos para cuestionar a esas autoridades.”

Wikileaks, tras su respuesta, califico a Cumberbatch de “cortes y considerado”. Hasta el momento, la organización había tomado una actitud más cercana a la primera carta de Julian Assange, cuando había procedido a publicar un borrador del guion de “The fifth estate” antes de su estreno, junto con notas en donde señalaban las mentiras que ahí se decían. Por otra parte, después de que el tanque de DreamWorks fue lanzado a las salas de todo el mundo, en el “Radiance Film Festival” de Londres (el festival de cine independiente más importante de Europa), se proyectó “Mediastan”, un documental sobre el equipo de WikiLeaks y su campaña, que supone la contracara a la versión Hollywoodense de la creación de WikiLeaks, y que, por lo tanto, asumimos que se va a valer de una plataforma de público primeramente provista por “The fifth estate”. Su productor, Julian Assange, fue invitado a formar parte del jurado del festival, junto a Pierce Brosnan, Anthony Chen y Jason Flemyng, entre otros. Dado que el editor en jefe de WikiLeaks se encuentra bajo asilo político en la embajada de Ecuador, las películas proyectadas en el festival le fueron enviadas en formato DVD.

La historia de la carta y sus sucesivas respuestas fue levantada por todos los diarios del mundo como una noticia y poco lugar de análisis se le dio a los planteamientos de Julian Assange. Leído cínicamente, quizás su carta a Benedict Cumberbatch parezca el discurso de un vendedor, uno con un atípicamente agudo sentido de la moral, si fuera el caso. Pero lo que la carta nos ofrece, no solo es un cuestionamiento a la industria del cine y sus efectos, sino a las responsabilidades de quienes la forman. Va para los intérpretes enamorados de sus capacidades creativas y para los espectadores que los admiran. Si la carta de Assange era una suerte de performance, no por el mensaje, sino por la forma en que fue lanzada: al actor estrella y vía WikiLeaks,- y creo que esto ya quedo demostrado-, ¿no estamos entonces ante un segundo mensaje, oculto, sobre la naturaleza de la actuación, y por naturaleza me refiero a su autoconciencia irremediable?

Es cierto que visto desde este ángulo, el mensaje dedicado a la inmoralidad de la industria cinematográfica resulta un poco apocalíptico. Pero en este caso, leer la carta como si fuera escrita para uno mismo es parte de la respuesta a la pregunta ahí enunciada: ¿cuánta realidad estamos dispuestos a dar a cambio por el placer de ser entretenidos? Del daño causado a esa realidad enterrada ya no podemos distinguir su forma, y con cada grado de ignorancia que nos acerquemos a su presumida ausencia, más encubrimos nuestro propio desconocimiento. Después de todo, Assange, una vez más, actuando o no actuando, solo estaba preguntando por nosotros.

 

Fuentes:

El guion del film, publicado por WikiLeaks previo a su estreno: http://wikileaks.org/The-Fifth-Estate.html

Carta de Julian Assange a Benedict Cumberbatch:  http://wikileaks.org/First-Letter-from-Julian-Assange.html

Respuesta publica de Benedict Cumberbatch: www.huffingtonpost.com/2013/10/11/benedict-cumberbatch- julian-assange_n_4086433.html

Entrevista a Benedict Cumberbatch sobre la preparación del personaje:

http://www.theguardian.com/film/2013/sep/14/benedict-cumberbatch-interview-fifth-estate

Slavoj Zizek en conferencia con Julian Assange y AmyGoodman:

http://www.screendaily.com/news/julian-assange-on-raindance-jury/5059877.article

 

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