Vuelve

0
7

Escrita y dirigida por Paula Marull, Vuelve nos habla del desarraigo y de la identidad. Tras dos temporadas de éxito la obra se despide el próximo viernes 1 de noviembre. 

La imagen del programa de mano es elocuente: La protagonista está sentada en un sillón de un espacio devastado por el campo que avanza, por los recuerdos que crecen. Algunos muebles sobreviven a su alrededor, casi anulados por el paisaje rural. Ella se agarra la cabeza como si no pudiera soportar esa vastedad que la envenena.

La metáfora es inquietante y bella porque Lara (María Marull) ya no está sola en la ciudad. Su hermano Julián (Rodrigo Noya) ha llegado del pueblo natal de ambos (Chañar Ladeado), no sabe bien si para forjarse un futuro o porque su papá lo mandó. Su presencia cansina, sus comentarios inocentes pero punzantes la retrotraen en el tiempo, la perturban, no logra sentirse cómoda en su propia nueva casa, en su propia nueva vida. El hermano representa y reivindica lo que ella quiere (hace el esfuerzo, sueña) dejar atrás. En su intento colaborarán su amiga Anita (Melisa Freund), una típica chica de ciudad, y su “novio”, Vicente (Federico Buso), que encarna al modelo básico de chanta ´porteño (aun siendo marplatense porque chantas, en definitiva, hay en todos lados) y que dice tener entre sus manos un mundo de posibilidades para Lara. Completa el cuadro de situación Melina (Flor Braier), la histriónica y misteriosa hija del portero del edificio, que entablará un  peculiar vínculo con Julián y tendrá un papel fundamental en el desenlace de los acontecimientos.

La anécdota es simple pero encierra la inteligencia de una dramaturgia pensada hasta en los más mínimos detalles. Siempre (o casi) es más fácil decir que no decir porque callar da pie a la interpretación, a la fuga del sentido. Vuelve está hecha de cosas que se dicen pero sobre todo de cosas que se insinúan o se ocultan. Esa es su singularidad, su don. Algo golpea desde afuera, ruidos que se intentan acallar. Es el pasado pero también la extraescena (eso que sabemos o intuimos que sucedió pero que no se revela claramente).

Los personajes también oscilan entre lo dicho y lo no dicho. Mientras que Anita y Vicente llenan el aire de preguntas, de chamuyo y filosofía barata, Lara, Julián y Melina son figuras construidas desde otro lugar, con otra complejidad. Cuentan poco de sí mismos pero cuando hablan hay algo en sus entrañas que se sacude, algo de su transparencia o de su confusión que se manifiesta.

Lara sentencia: “Uno no es lo que recuerda sino lo que pudo olvidar”. La frase funciona como punto de partida de la pieza pero no es un anclaje, ni un sitio seguro desde el cual sacar conclusiones. Es más bien un riesgo, un disparador que será cuestionado, matizado o refutado en el transcurso de la historia.

Escrita y dirigida por Paula Marull, Vuelve plantea el tema del desarraigo y la identidad. Volver no es regresar sino aceptar quien uno es verdaderamente, esa combinación  turbulenta  de pasado, presente e incierto futuro.