Leila Kilani en Argentina

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Fue Jurado y se hizo una retrospectiva de su obra durante el reciente 4º Festival de Cine Migrante.
El nombre de Leila Kilani está íntimamente entroncado con Marruecos, su país natal y más concretamente con la ciudad de Tánger de la cual es originaria su familia. Fue un lujo tener en nuestro país la visita de una de las más conspicuas realizadoras del cine del norte de África y cabe destacar su gran amabilidad y buena disposición en una mini entrevista que forma parte de esta nota.

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Este cronista ha visitado en más de una oportunidad la ciudad de Tánger, la última de las cuales fue el año pasado, permaneciendo en ella dos días enteros.

Ello también ocurrió en 2011, en ocasión de un tour de cinco días por Marruecos (Marrakech, Fez, Casablanca, Meknes), pero el paso por Tánger fue fugaz dado que el Ferry que llega desde Tarifa (España) tuvo demoras y el retraso impidió su visita siguiendo de largo hasta Larache. 

Durante el 4º Festival de Cine Migrante se proyectó el largometraje de ficción “Sur la Planche”, visto en Paris en febrero 2012. Se trata de un crudo retrato de las condiciones de trabajo de varias jóvenes, tanto en una fábrica pesquera (langostinos) como en otra textil en la zona franca. Como el grueso de la trama es nocturna,  es poco lo que se ve de la ciudad.

Muy diferente es la visión que proporciona  el documental “Tánger, le reve des bruleurs”, que es diez años anterior. Muestra a jóvenes que llegan clandestinamente desde países de Africa como Ghana y que sueñan con cruzar el océano para desembarcar en España. Casi nadie logra su objetivo, pero en lugar de regresar a su país de origen prefieren vivir en condiciones paupérrimas en los suburbios, en verdaderas villas. La directora afirmó que hay  gran parecido de las mismas con las de nuestra ciudad, que ella visitó.

En el documental hay varios testimonios de los “bruleurs” (se refiere a los que queman sus pasaportes), uno de los cuales afirma que “ni un muro hasta el cielo le impedirá cruzar hasta Europa”. Pero la realidad es que la periferia de Tánger esta abarrotada de “habitaciones clandestinas” (“Clandos” en francés). Kilani señala que ella decidió hacer este documental porque no había ninguno (a principios del siglo actual) que mostrara en forma objetiva lo que estaba ocurriendo.

También comentó como se produjo la decadencia de Tánger que tuvo su época de oro hasta mediados de la década del ’50, cuando dejó de tener status propio (Zona internacional) y se incorporó a Marruecos. La situación se agravó aún más, señaló, en 1991 cuando cerraron la frontera hasta convertirse hoy en un sitio decadente con una periferia con varias ciudades (satélites) abarrotadas y donde están presentes el contrabando y la droga.

Ante una pregunta sobre qué cambió entre el momento en que se filmó su documental y el presente, con la crisis en Europa, respondió que la situación le parece “jolie” (podríamos decir divertida o pintoresca según su traductora) en cuanto a que ahora son los españoles los que vienen a buscar trabajo. Y, agregó, aceptando el sueldo que cobra un marroquí.

Tánger es sin duda una ciudad decadente, pero aún fascinante. Parte de esto puede apreciarse en el documental “Fantasmas de Tánger” dirigido por Edgardo Cozarinsky en 1997 y donde entrevista entre otros a Paul Bowles (“El cielo protector”) y al importante escritor Mohamed Choukri, autor de “El pan desnudo”. Muchas otras personalidades del arte y las letras pasaron por la ciudad como Jean Genet, Truman Capote, William Burroughs, Allen Ginsberg, Jack Kerouac, Paul Morand (“Hécate y los perros”), Pierre Loti, Ángel Vázquez (“La vida perra de Juanita Narboni”), Eugene Delacroix, Barbara Hutton, Roberto Arlt y hasta Alejandro Dumas un siglo antes. (Para ampliar información se recomienda la lectura de “Tánger, la ciudad internacional” de Rocío Rojas-Marcos). Incluso es probable que la célebre película “Casablanca” aludiera en verdad a la que en esa época era una ciudad llena de espías dado su status internacional.

Todavía hoy hay espacio para la cultura en La livrairie des Colonnes, que organiza regularmente la presentación de libros o en la Cinematheque, ubicada en pleno Centro en el Gran Zoco.  Para quien quiera tener una primera impresión de Marruecos en mínimo tiempo, una visita a Tánger resulta muy recomendable. Apreciará que en la ciudad muchos hablan el español, el francés y obviamente el árabe.

Señalemos finalmente que Leila Kilani integró el Jurado del  4º Festival Internacional de Cine Migrante, cuyo premio mayor recayó en “A World not Ours de Mahdi Fleifel, que ya mereció una nota en Leedor en ocasión del último BAFICI.

(Foto: gentileza de Cooperativa de fotógrafos Sub.coop)