Jóvenes curadores del Guggenheim para una Marina de Richter

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Laboratorio Curatorial es una iniciativa del Museo Guggenheim Bilbao que presenta las intervenciones y proyectos que han concebido jóvenes curadores específicamente para la sala 103b del Museo y trabajan alrededor de la obra de Gerhard Richter, Marina (1988).

 

Este programa, que supone una evolución del que se inició en 2012 con motivo del XV Aniversario, se desplegará a lo largo de 2013 y se materializará en tres proyectos diferentes implementados por tres curadores; de esta forma, se da presencia en un espacio del Museo a la práctica artística emergente del entorno.

Horizonte es el título del segundo proyecto que se enmarca en esta iniciativa. Se trata de una exposición colectiva comisariada por Alexandra Baurès (Tonneins, Francia, 1971), en la que participan Carla Andrade (Vigo, 1983), Bego Antón (Bilbao, 1983), Antonio Barea (Jaén, 1985), Amaia Gracia Azqueta (Pamplona, 1985), Sandra Montero (Zaragoza, 1983), Eriz Moreno (Bilbao, 1982) y Mikel Uribetxebarria (Urrestilla, 1975).

Tomando como punto de partida el horizonte —línea visual y eje de una reflexión sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza en un momento de gran preocupación por el medio ambiente—, Baurès sitúa frente a la pintura de Gerhard Richter Marina (Seestück, 1998), perteneciente a la colección del Museo Guggenheim Bilbao, la de estos jóvenes artistas, que trabajan en un territorio rodeado de mar y montaña, y en cuya obra se reflejan paisajes de nuestro entorno o de otros lugares.

En 1968–70, época en la que cada vez utilizaba más sus propias fotografías para realizar pinturas figurativas, Richter creó su primera serie de paisajes marinos. Recuperó esta temática en 1975 y también en 1998, cuando realizó dos paisajes marinos de mayor tamaño basados en fotografías que había realizado en Tenerife. Una de estas pinturas, que actualmente forma parte de la colección del San Francisco Museum of Modern Art, muestra una línea costera rocosa en un primer plano, mientras que la Marina (Seestück) del Museo Guggenheim Bilbao presenta al espectador la extensión ilimitada del océano salpicado solo por olas, bajo un cielo sutilmente modulado.

Al igual que sus imágenes de nubes y otros paisajes, las marinas de Richter recuerdan la obra de románticos alemanes del siglo XIX como Caspar David Friedrich, cuyas pinturas evocadoras y temperamentales captan el encuentro del hombre con una naturaleza imponente y espiritual.Marina transmite una sensación similar de lo sublime, no solo en la inmensidad del entorno representado sino también en las impresionantes dimensiones del lienzo.

Gerhard Richter, Marina (Seestück), 1998. Óleo sobre lienzo. 290 x 290 cm. Guggenheim Bilbao.

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