Un fotógrafo al acecho: Manuel Alvarez Bravo en el Museo Amparo

2
9

Objetos como signos, palabras como imágenes, reflejos como cosas: a modo de poemas gráficos, las fotografías realizadas durante ocho décadas por Manuel Álvarez Bravo (México, 1902-2002) lo convierten en uno de los fundadores de la fotografía moderna.

Más allá de la asociación al folclor de un país exótico, a la retórica política del muralismo o la estética del surrealismo, la fascinante y compleja fotografía de Álvarez Bravo responde a las profundas transformaciones de México iniciadas por la Revolución de 1910: abandono progresivo de la vida rural y de las costumbres tradicionales, surgimiento de una cultura postrevolucionaria de influencia internacional, y adopción de una cultura moderna asociada a la vorágine de la urbe.

Arraigada en la sensibilidad popular mexicana pero orientada hacia una perspectiva moderna,  su obra es un discurso poético propio, autónomo y coherente en sí mismo. Con influencias de la pintura, la gráfica, la literatura y la música, pero sobre todo del cine —el arte de su época— el trabajo de Álvarez Bravo se puede entender como una pesquisa de la fotografía como arte: una interrogación en torno a las relaciones entre imagen y lenguaje, cuerpos y cosas.

Desconcertante y poético a la vez, el imaginario de Manuel Álvarez Bravo es una contribución mexicana al lenguaje de la fotografía moderna. Su obra constata la construcción múltiple del arte moderno desde una pluralidad de posiciones, poéticas y trasfondos culturales, y no como una práctica central.

 

Galería de imágenes:

Ondas de papel, 1928

mab01

 

Ensayo para la cámara bien afocada, 1934

mab04

 

La buena fama durmiendo, 1938mab06

 

Obrero en huelga asesinado, 1943

mab03

 

Tentaciones en la casa de Antonio, 1970.

mab05

Corriente, Texcoco, 1974-75

mab02