LOS ADIOSES: En memoria de Susana Zanetti

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Un recuerdo para Susana Zanetti, quien supo desplegarnos sus estudios detallados y contundentes sobre Carpentier, Rulfo, Onetti, el Modernismo, el boomÁngel Rama

Acabo de leer que ayer falleció la Profesora Susana Zanetti. La conocí hace muchos años, cuando durante la dictadura, por motivos sinuosos, recalamos en la Universidad de Morón. Duré menos que ella en ese lugar, pero pervive en mí su intento laborioso e innegociable de que aprendiéramos cómo un tipo llamado Curtius desmantelaba el modo de explicar la literatura de otro llamado Saint-Beuve, quien en sus Relatos Literarios se había empeñado en demostrar que todo estaba concentrado en una biografía. También le debo Auerbach, el descubrimiento de las cicatrices de Ulises y el comprender a la distancia que con sus estilo exigente y elegante, sin jactancia, procuraba que entendiéramos de una buena vez que sabíamos muy poco, que había que leer y leer y leer, que en eso residía la diferencia, que para eso estábamos, en parte, si habíamos elegido la literatura y tenía razón.

Los tempranos ochenta nos volvieron a reencontrar en Filo, en el rearmado y en la efervescencia de ese momento. Como muchos de mis compañeros y compañeras, experimentamos aquellas cátedras gloriosas y descomunales: David Viñas, Nicolás Rosa, Ludmer, Jitrik, Orduna, Lavandera… con quiénes más allá de apasionadas adhesiones o  polémicas dispares, aprendíamos acerca del universo del lenguaje y el mundo que habilitaba la literatura. Allí estaba Susana Zanetti con sus estudios detallados y contundentes sobre Carpentier, Rulfo, Onetti, el Modernismo, el boom, Ángel Rama. Algunos amigos de aquellos años, con quienes tenemos el privilegio de seguir compartiendo vivencias, recordarán los finales de Latinoamericana I o Problemas de Literatura Latinoamericana, cuando desplegábamos lecturas que esos maestros nunca dejaron de escuchar con atención.

En el 2008, volví a cursar con la Profesora Zanetti un seminario de maestría. Nuevamente su mirada minuciosa, esta vez sobre Neruda y significaciones en Residencia en la tierra.  Fiel a su estilo, proporcionó una entrada rigurosa y profunda a la obra de Don Pablo. La última clase, mediados de un noviembre ya caluroso, fuimos a un bar; éramos un grupo de entre diez o doce, sentados desordenadamente en unas mesas sobre la vereda… Susana cruzó con paso lento y tímidamente la invitamos a compartir el cierre de la cursada. Inmediatamente aceptó. Habíamos pedido cerveza y las botellas abundaban… -“Usted, Profesora, qué va a tomar?”- preguntamos con cierto recato. “Yo también salí de acá” dijo mirando la facultad para luego levantar el vaso.

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