Primera semana de cine portugués

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Nueve films inéditos en Argentina, una sección de “clásicos contemporáneos” y una retrospectiva del cortometrajista João Salaviza en el MALBA.
La cinematografía portuguesa alcanzó rápidamente un lugar destacado en la historia del cine. Y realizadores como Manoel de Oliveira, João César Monteiro o Paulo Rocha supieron mantenerlo presente durante buena parte del siglo XX.
La semana de cine portugués surge de la necesidad de inaugurar en Buenos Aires un espacio de programación anual y exclusiva, a la altura de la calidad del cine luso. En este primer año, el enfoque estará puesto en un cuerpo de nueve films inéditos en Argentina, a los que se suma una sección de “clásicos contemporáneos” y una retrospectiva del cortometrajista João Salaviza.
Programado por Francisco Lezama, María João Machado, y Susana Santos Rodrigues gracias al apoyo de Camões – Instituto da Cooperação e da Língua y de la Embajada de Portugal en Buenos Aires.
Lista de películas*
Por aquí todo bien (2011) de Pocas Pascoal. 94\’.
Jueves 29 de agosto a las 17.00
Alda y su hermana llegan a Lisboa, tratando de escapar de la Guerra Civil de Angola.
Corre el año 1980 y su madre ha decidido quedarse junto a su padre, que lucha por la
liberación del país. Sin otro contacto más que algún llamado telefónico, ambas deberán
construir una nueva vida, desde cero, como emigrantes en los suburbios de una ciudad
tan sorprendente como cruel. Sin complejidades narrativas, pero con una marcada honestidad emocional y cierto sentido de la aventura, la debutante directora Pocas Pascoal parte de su propia historia de exilio para confeccionar un drama elegante y medido sobre el crecimiento, dedicado a su hermana y compañera de viaje.
Cautiverio (2012) de André Gil Mata. 64’.
Jueves 29 de agosto a las 23.00
 Alzira ha vivido 91 años en una única casa, al norte de Portugal. Cautiverio es el
testimonio personal de su nieto (André Gil Mata) que registra a su abuela durante sus
liturgias domésticas y narra sus detalles más íntimos.
A través de una respetuosa y por momentos culposa puesta en escena, la cámara de
Gil Mata fluctúa entre dos registros sujetos a los estados de conexión o desconexión
que su abuela mantiene con el espacio. Estructurada en base a las lecturas de un
diario de filmación, escrito y leído en off por el director, Cautiverio resulta ser un
ensayo formal, y a la vez un homenaje amoroso, sobre el poder del cine para eternizar
tanto a la vida como a la muerte.
Werther Effect (2013) de João Pedro Vale y Nuno Alexandre Ferreira. 100\’.
Jueves 29 de agosto a las 24.10
Werther Effect es una película altamente experimental. Toma como consigna dramática
la obra de Goethe Los sufrimientos del joven Werther y describe el transcurso de un
grupo de actores, artistas y miembros de una comunidad utópica que es llevado a
cometer un suicidio colectivo como consecuencia del proceso creativo. Partiendo de
una estructura triple, en una clara referencia al ballet triádico de Schlemmer, asistimos
a diversas situaciones que remiten a dimensiones temporales distintas: un film, un
ensayo sobre las teorías del color y la relación de Goethe con la ciudad de Weimar y la
escuela Bauhaus. João Pedro Vale (exposiciones individuales en el NurtureArt de Nueva York, en el Gasworks de Londres o en el Centro de Arte Moderna Gulbenkian de Lisboa) y NunoAlexandre Ferreira, dos de los artistas plásticos portugueses más destacados de su generación (“Nuestras películas son esculturas”), generan una lógica de representación propia, que no pretende ser fiel ni realista. Es difícil clasificar esta película y esa dificultad es su esencia.
Retrospectiva de cortos de João Salaviza. 70\’.
Viernes 30 de agosto a las 18.00
En Arena (Palma de Oro, Cannes 2009), un joven cumple a través de un régimen de
prisión domiciliaria la condena por un delito del pasado. Desde su casa deberá
enfrentarse a la violencia ejercida por un grupo de adolescentes. En Cerro
Negro (2011), la vida en pareja de inmigrantes brasileros queda marcada por la
encarcelación de uno de ellos. Y en Rafa (Oso de Oro, Berlín 2012), un adolescente de
13 años pasa la noche a la intemperie a la espera de la liberación de su madre,
encerrada en una comisaría de Lisboa.
Por medio de estos tres cortometrajes, João Salaviza ha logrado apoderarse tanto de
un eje temático, el encierro en instituciones penitenciarias, como de una forma precisa
de narrarlo. Inscriptos dentro del llamado “realismo social” y ejecutados con mano
maestra, sus cortometrajes demuestran una gran solvencia de puesta en escena,
narrando en pocos planos lo que a muchos les requiere un largometraje entero.
Se proyectará también el trabajo experimental Strokkur (2011), una de las
instalaciones audiovisuales que integró la exposición STEREO, cuya consigna fue la
mezcla creativa entre cine y música, partiendo de la asociación entre directores y
músicos. João Salaviza junto a Norberto Lobo, reconocido talento de la nueva escena
musical portuguesa, viajan a Islandia a donde se encuentra Strokkur, una cicatriz de la
tierra que insiste en no curarse, lanzando sus picores desde las profundidades.
Un Fin del mundo (2013) de Pedro Pinho. 65\’.
Viernes 30 de agosto a las 20.00
En un barrio suburbano de las afueras de Lisboa, un grupo de adolescentes deambula
a la espera del verano. Como si el tiempo estuviera suspendido, sus conversaciones,
susurros y miradas oscilan entre un mundo infantil que se abandona y un mundo
adulto aún sin explorar, sin definirse por alguno de ellos.
De manera indirecta, a través del registro de caminatas y conversaciones
coloquiales, Un fin del mundo construye un relato sólido sobre una generación, un
crimen irresuelto y una clase social. La fotografía en blanco y negro de Vasco Viana y
el talento de Pedro Pinho para moldear personajes sin imponer de lleno una ficción
tradicional hacen de Un fin del Mundo una de las películas más sutiles del cine
portugués contemporáneo.
Torres y cometas (2012) de Gonçalo Tocha. 60\’.
Viernes 30 de agosto a las 22.00
Encomendado por la Ciudad de Guimarães, en el marco de su celebración como Capital Europea de la Cultura 2012, el joven documentalista Gonçalo Tocha (É na Terra não é na Lua, mejor película Cine del Futuro, Bafici 2012) nos propone una revisión, en clave paródica, de la llamada Cuna de la Nación Portuguesa. Como si fueran cometas, Tocha y su sonidista (Dídio Pestana) gravitan alrededor de mitos, monumentos y costumbres, atravesando las murallas que dividen la “alta” cultura de la cultura “popular”. Registrando música y fiestas, entre momentos folklóricos y problemas para registrar sonido, es probable que Torres y cometas no sea la respuesta más políticamente correcta a un encargo oficial.
Campo de flamencos, sin flamencos (2013) de André Príncipe. 85\’.
Viernes 30 de agosto a las 24.00
Planteada como un travelogue o diario de viaje, Campo de flamencos sin flamencos se
propone como una expedición, de espíritu decimonónico, a través del trazado de las
fronteras portuguesas en el siglo XXI. La fuerza de la propuesta de André Príncipe
radica en la ambigüedad de su premisa: captar la esencia de un país por medio de sus
fronteras, interrogando a la vez la naturaleza de las mismas como concepto fundante
de una nacionalidad. Con el mapa de Portugal de Google Earth como guión, este experimento se revela como un ensayo visualmente deslumbrante, que logra trascender su presunta premisa teórica para vivir en el ritmo de cada una de sus imágenes.
Jesús por un día (2012) de Verónica Castro y Helena Inverno. 65\’.
Sábado 31 de agosto a las 18.00
Durante Semana Santa, en Babe, una comunidad rural del noreste de Portugal, un
grupo de presos se hace cargo de la representación del Vía Crucis.
Acompañando a sus personajes de cerca en cada uno de los preparativos, desde los
ensayos hasta la puesta en escena de la procesión, la cámara de Castro e Inverno
logra captar la comunión real y simbólica entre los reclusos y los habitantes del pueblo.
Las directoras, formadas en antropología y etnografía, se desprenden de ciertos
estereotipos del mundo del cine para ofrecernos en Jesús por un día un documental
despojado y surrealista, cómico y profundo.
Gebo y la sombra (2012) de Manoel de Oliveira. 90\’.
Sábado 31 de agosto a las 20.00
La sombra de Gebo es João, su único hijo. Mientras Gebo trabaja desde hace años
como contador de una empresa, João ha decidido abandonarlos en busca de otra vida.
Su regreso inesperado develará una red de engaños y mentiras dentro del círculo
familiar.
Ambientada en la Francia de principios del siglo XX, esta adaptación de la obra
homónima de Raúl Brandão, en manos del centenario Manoel de Oliveira, se impone
como el film más directo con relación a la coyuntura política actual de Portugal. En un
momento crítico para la economía europea, Gebo y la sombra se centra
deliberadamente en la pobreza como eje principal sin sacrificar una ética y estética
propias, sintetizando con maestría tanto los recursos musicales como los teatrales y
pictóricos, sin dejar de ser jamás cine en su expresión más pura.
Ne change rien (2009) de Pedro Costa. 100\’.
Sábado 31 de agosto a las 22.00
Hipnótico retrato de la cantante Jeanne Balibar, más conocida como actriz en películas
de Jacques Rivette, Arnaud Desplechin y Olivier Assayas. Entre los ensayos y las
grabaciones, los conciertos de rock y los cursos de canto lírico, entre un ático en el
interior de Francia y el escenario de un café en Tokyo, surge un ensayo íntimo sobre la
creación artística y la esencia del trabajo.
Asumiendo como influencia el documental de culto de Jean-Luc Godard Sympathy for
the Devil, Costa actualiza el género y discretamente revela la oscuridad de los
bastidores, la fragilidad, el conflicto y la ardua dedicación a la tarea musical, bajo su
característica luz y encuadre. Ne Change Rien (Nada cambia) es el último largometraje
del autor, inédito hasta el momento en Argentina.
Aquél querido mes de agosto (2008) de de Miguel Gomes. 147\’.
Sábado 31 de agosto a las 24.00
Miguel Gomes sabe que su próxima película sucederá en el interior de Portugal. Sabe
también que será una ficción y que tendrá como personajes principales a tres
integrantes de una banda de covers románticos: una vocalista quinceañera, su primo
guitarrista y su padre en el teclado. Lo que Miguel Gomes no sabe es a quiénes
convocar para interpretar esos papeles. Y así, mientras sus actores no aparecen y el
rodaje se posterga, serán las locaciones en donde la ficción se había planeado las que
cobrarán verdadero protagonismo.Desde un enfoque enrevesadamente documental,
veremos ante la cámara a un equipo de filmación a la deriva, entre turistas y
lugareños, entre bailes y procesiones, y entre fogatas e incendios. La vida estival del
interior de Portugal será el decorado perfecto para un documental sobre un film de
horror, una comedia sobre la ficción y una película sobre el amor de verano.
José y Pilar (2010) de Miguel Gonçalves Mendes. 117\’.
Domingo 1 de septiembre a las 18.00
José y Pilar acompaña al narrador y ensayista José Saramago desde el proceso de
escritura de su anteúltima obra, El viaje del elefante, hasta su posterior gira de
lanzamiento. El film nos muestra a Saramago no sólo desde la perspectiva del escritor
icónico portugués, sino desde sus posturas en lo que concierne a la política, a la
religión (“No creo en Dios y no me hace ninguna falta”) y al amor junto a su mujer,
Pilar del Río, periodista y traductora de su obra.
Miguel Gonçalves Mendes se acerca como nadie a las rutinas personales y
profesionales de esta historia vivida entre Lanzarote, Lisboa y los viajes alrededor del
mundo, retratando así la vida desconocida de Saramago: romántica, graciosa y, por
momentos, frágil. Esta coproducción entre Portugal, Brasil y España no deja de ser un
testimonio histórico sobre la vida de uno de los grandes creadores del siglo XX.
La batalla de Tabató (2012) de João Viana . 80\’.
Domingo 1 de septiembre a las 20.00
En Tabatô, 4500 años atrás, se inventa la agricultura; 2000 años atrás, la Justicia y
1000 años atrás, las bases del reggae y del jazz.
Baio regresa desde Portugal a Guinea-Bissau, 30 años después de su exilio. Allí se
reencontrará con su hija Fatu, quien organiza su casamiento mientras da clases de
historia africana en la universidad. La ceremonia se llevará a cabo en Tabatô, una
mítica aldea habitada íntegramente por músicos. Con la ayuda de éstos, entre el ritmo
de tambores y marimbas, Baio intentará exorcizar los espíritus que lo acechan desde la
Guerra de la Independencia.
En este innovador enfoque sobre la historia política de Guinea-Bissau, João Viana logra
fusionar dos registros tan dispares como el documental etnográfico y la fantasía
simbólica del ritual. La Batalla de Tabatô surge de la intención de plasmar un punto de
vista marginal sobre la historia que, al distanciarse de la mirada eurocentrista, nos
termina hablando de ella.
Sangre de mi sangre (2011) de João Canijo. 141\’.
Domingo 1 de septiembre a las 22.00
Márcia ha criado a sus dos hijos junto a su hermana Ivete en una pequeña casa en las
afueras de Lisboa. La vida de Márcia cambiará al conocer al nuevo novio de su hija;
también la de Ivete, al intentar salvar a su sobrino de las amenazas de un
narcotraficante. Con sangre de mi sangre João Canijo confesó haber intentado que el
público eche de menos a sus personajes. Es decir, volverlos cercanos, casi reales.
Con elegancia formal y mano maestra para dirigir actores, Canijo consigue adecuar el
exceso de los tópicos trágicos a un registro realista de raigambre documental. Como el
cineasta francés Jean Renoir, Canijo logra superponer varias situaciones en una, y
varias películas en una gran película. Clásica en su predisposición narrativa y moderna
en su complejidad formal, Sangre de mi sangre ya ha alcanzado el estatuto de clásico
indiscutible dentro de la historia del cine luso. Se proyectará en su versión original de
141 minutos.