Ester Nazarian en el MUMBAT

0
17

El Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil presenta una intervención mural + un video, en sus salas Mercedes Santamarina y Chierico, titulada: Chinese Man, Héctor + Señorita Chang-Ian,por el Río Li, ¿Tienes esa melodía? Una versión en vivo.

Ester Nazarian en dos de sus prácticas artísticas que le salen muy bien: la intervención muraria y la videocreación, inaugura una nueva muestra el 24 de agosto. Compartimos aquí el texto especialmente escrito para la ocasión por Agustina Muñoz, dramaturga directora y actriz, acerca de la producción de Nazarian:

“Recicladora de sí misma.Como en una economía artística de guerra en donde los materiales son escasos.Ester muestra objetos que ya mostró, fotocopias de obras anteriores, ideas recuperadas que el tiempo no volvió obsoletas, más bien todo lo contrario. ¿De qué estaría hecha la novedad si yo no soy nueva?,¿Por qué dejar guardada esa obra si todavía significa? Hay una provocación: un cartonerismo artístico en la propia casa. Pero no es una línea de tiempo que se continúa en una serie eterna. No, no. Sería aburrido para Ester Nazarian. Su obra -ésta y todas- es una capa subterránea y exhibicionista a la vez, alimentada siempre de lo mismo (una vocación casi teatral de poner en escena, no la intimidad biográfica, sino la construcción que ella hace de sí misma) que sale a la luz de distintas formas pero usando materiales que ya fueron usados, no por otros seres humanos –no es ésto reciclaje ecológico!- sino por la artista, que embelezada o acorralada por elementos que se repiten, admite que vuelvan una y otra vez.

Céline dice: ‘restitución emotiva interna’. ¿Es esto lo que hace Nazarian con su obra? ¿O convencida de que todo pronto acabará, persiste en trabajar con lo que ya encontró, como una melodía que repite una y otra vez para no olvidarla? Ritornello: La vaca otra vez. China otra vez. José Gregorio otra vez. Los diseños armenios de su padre otra vez. La borra de café otra vez. Sus palabras otra vez. Quizás su rostro en fotos viejas otra vez. Confirmar que eso estuvo.Y que de algún modo sigue siendo. Mover siempre los mismos muebles de lugar, de eso, dicen, se trata la vida.

Ester confirma su mundo una vez más, no de prepotencia, más bien de testaruda.Ester se ríe:afirma, por un lado, que fue esa foto, pero también afirma que es cosas que no fue, que no es.  De nuevo la testarudez: querer ser china, querer ser vaca. La repetición conlleva una voluntad de ser, de convencer y convencerse. Ser, finalmente, lo que ella quiere ser; ése su experimento y el sentido final de su obra. Como una bailarina en vivo bailando con sus pedazos. Dicen: cuando por fin sea vaca y hable chino, desaparecerá”.

ester2