Encuesta sobre el amor

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El próximo martes el documental de Pasolini en la Cineteca Vida.
(…) Micrófono y cámara en mano, Pasolini filmó este documental en 1963, buscando reflejar la mentalidad italiana con respecto a la sexualidad y a las relaciones amorosas entre sus compatriotas. Para ello viaja al sur y al norte, a las ciudades y al campo, entrevistando a intelectuales, trabajadores y granjeros…; a hombres y mujeres, a mayores y niños… Entre las personalidades que aparecen entrevistadas se encuentran el poeta y premio Nobel Giuseppe Ungaretti, y el escritor Alberto Moravia.
Comizi d’amore / Guión: PPP / Fotografía: Mario Bernardo y Tonino Delli Colli /
Dir. de producción: Eliseo Boschi / Montaje: Nino Baragli / Asist. de montaje: Andreina Casini /
Sonorizado en: Fonolux / La voz en off: Lello Versan (RCA de  Italia) / Producción: Alfredo Bini /
Prouctora: Arco Film /
Origen: Italia / Año: 1964 / Duración: 90 minutos /
Formato original: 16 mm / formato de proyección: DVD /
Con la participación de:
Alberto Moravia, Cesare Musatti, Giuseppe Ungaretti, Lello Bersani, Io Apolloni, Antonella Lualdi,
Oriana Fallaci, Ignazio Buttitta, Adele Cambria, Camilla Cederna, Graziella Chiarcossi,
Peppino Di Capri, Graziella Granata, Piere Paolo Pasolini y otros.
En este curioso y audaz documental, Pasolini hace preguntas sobre todos los campos de la sexualidad a personas de todas las edades y condiciones sociales. Niños, amas de casa, mujeres trabajadoras, ancianos, burgueses de la ciudad y campesinos hablan sobre la virginidad, la emancipación de la mujer, la prostitución o la homosexualidad. El director muestra las diferencias entre la Italia del norte y la del sur y la mayor libertad relativa de la que disfruta la mujer que trabaja en el norte respecto de la campesina siciliana, que no puede salir a la calle si no es acompañada de su padre o su hermano. Pasolini introduce también polémicas que hoy en día siguen vigentes, como la de la prostitución, y otras que afortunadamente ya han quedado trasnochadas, como si el divorcio, una novedad para la Italia de la época, debe o no ser legal; el entrevistador, lejos de la neutralidad, deja ver su punto de vista contrario a la legalización de los prostíbulos o favorable a la del divorcio. La homosexualidad masculina se ve como un gran tabú para todos los entrevistados y la femenina permanece invisible, no hay ni siquiera la menor referencia a ella; Pasolini es, a pesar de todo, pudoroso y no plantea abiertamente la cuestión del uso de anticonceptivos, limitándose a hablar en general de la libertad sexual, sobre todo para las mujeres, y sin olvidar que el sexo no es un mundo aparte y la libertad en ese campo está muy vinculada a la independencia económica y al disfrute de derechos en otros aspectos de la vida. Las preguntas a unos y otros se intercalan con opiniones y disertaciones de amigos intelectuales del director, el cual, fiel a sus ideas marxistas, no deja de atacar, de forma rotunda aunque no airada, el capitalismo y la moral burguesa.
Encuesta sobre el amor no pretende tener un valor riguroso ni estadístico, ni siquiera ofrece datos sobre las respuestas mayoritarias de los entrevistados. Además la mayor parte de ellos responden sin ninguna intimidad delante de su familia, amigos y una gran multitud de curiosos en una época en la que la gente estaría mucho menos acostumbrada a las cámaras. Esta informalidad no le quita, sobre todo una vez pasado el tiempo, un gran valor como testimonio de cómo se abordaba la cuestión erótica en los años 60, precisamente unos pocos años antes de la gran revolución sexual.
***www.naranjasdehiroshima.com / 29 de diciembre de 2009
 Imágenes integradas 3
PIER PAOLO PASOLINI
(1922-1975)
“Han dicho que tengo tres ídolos: Cristo, Marx y Freud. En realidad mi único ídolo es la Realidad. Si he elegido ser cineasta al mismo tiempo que escritor, se debe al hecho de que en lugar de expresar esta Realidad a través de esos símbolos que son las palabras, he preferido el cine como medio de expresión: expresar la Realidad a través de la Realidad”.
UNA NUEVA LUZ Y UNA NUEVA OSCURIDAD.
“Notas sobre Pasolini” por Sergio Martínez Luna
A principios de la década de los años setenta del siglo pasado Pier Paolo Pasolini certificaba que estaba en marcha una mutación antropológica en los valores y las formas de vida de las clases medias italianas. Los rasgos reconocibles de este cambio resultaban salientes en el desplazamiento de los valores característicos de esas clases, que dibujaban el tránsito desde el repliegue reaccionario, moralista y clerical hasta la apertura a las satisfacciones prometidas por el consumismo y a la lógica de la tolerancia, en referencia a lo que el nuevo capitalismo pugnaba por redefinirse. La producción diversificada de bienes se vuelve un recurso central para la propia reproducción capitalista, que multiplica la heterogeneidad como vehículo para dar a la homologación cultural un último impulso que la extienda a la totalidad de la sociedad.[1] Así, la situación social se ha unificado hasta tal punto que cualquier supuesta oposición no es imaginable fuera de un escenario previo de consenso, lo que deja vacía toda pretensión antagonista. En esta lógica de concertación aquellas sólo representan un elemento intercambiable, sin consecuencia alguna, con su supuesto contrario.
Este proceso ya había sido explorado por Pasolini a lo largo de los años sesenta. En Encuesta sobre el amor (1964) Pasolini sale a las calles de Italia dispuesto a entender el alcance del cambio que se está produciendo en las formas de vida de los italianos en referencia al sexo y la familia, las costumbres y las prohibiciones morales. Esta película sugiere a Michel Foucault una peculiar recuperación de los procedimientos socráticos de la pregunta y la discusión en el escenario de una Italia que empieza a dejar atrás la posguerra.[2] Pasolini adopta la figura de un inquisidor incómodo que insiste en preguntar desde el extrañamiento. Esta investigación de campo estaría persiguiendo, según Foucault, perfilar la figura de ese nuevo régimen de tolerancia sexual que está pasando ya a ocupar un lugar central en las estrategias de gestión de la simbolicidad y la creación de beneficio. Tolerancia en ciernes cuya inminencia queda cifrada precisamente en la dificultad para ser enunciada, en la provisionalidad de una voz adecuada para, como señala Marco Bazzocchi, dar cuenta de esa nueva confidencia pública del sexo. (…)
***www.salonkritik.net  / 18 de agosto de 2011
  • Blanca Monzón

    Pier Paolo Pasolini es uno de los de los directores más lúcidos de la Historia del Cine!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!