55ª Bienal de Venecia: El Palacio Enciclopédico (II)

0
12
Obra de Tino Sehgal

El Palacio Enciclopédico, la propuesta de Massimiliano Gioni, desarma los límites entre artistas profesionales, amateurs, outsiders y oficializados. Muestra modos en que se usan y se han usado las imágenes para organizar el conocimiento y otorgan iconografía a nuestra experiencia. Estrategias, lenguajes y medios de hacedores especializados en disciplinas que no son necesaria ni únicamente la artística. Ofrece, también, espacio a los sueños, las alucinaciones, las visiones en una época definida por las imágenes externas. Simbologías, sistemas de signos, autodidactismo, colecciones, gabinetes de curiosidades, bestiarios que circulan fuera de los ámbitos visibles. Deja la inquietud de rever cuál es el objetivo de crear una imagen del mundo en una época en la que el mundo mismo se ha ido conformando de apoco en una imagen, de replantear posiciones instaladas, o, anquilosadas.

Palacio Enciclopédico respeta la locura, el exceso, las invenciones. Las problemáticas que plantea no son las estéticas.

Es una bienal que sugiere tomar perspectiva continuamente y tener apertura de lectura para con lo que no conforma la propia cultura. Para formas de arte que vienen, que vendrán, que ya han comenzado. Quizás, seguir ahondando en las posibilidades de un arte antroposófico tal como han hecho Rudolf Steiner y Xul Solar, según el cual el ser humano se alinea con el espíritu del universo, un arte ecológico en el que objetivos y tecnologías están en correspondencia con la Naturaleza, un arte con sentido de lo económico, un arte que reconoce las instituciones y las repiensa a la vez. Ver qué creaciones emergen de esas nuevas profundizaciones. En este sentido, la 55ª Bienal de Venecia involucra profundamente a sus espectadores y a sus no espectadores de todo el mundo.

De la vasta e interesante selección que compone a El Palacio Enciclopédico:

Tino Sehgal (1976, Inglaterra) Replantea el lugar , los procedimientos, la  poética y la economía propios del arte en la actualidad y de sus instituciones. Las obras de Sehgal son espectáculos expresivos, demostraciones de intérpretes a quienes entrena rigurosamente. Situaciones construidas. Guardias de museo que hacen un striptease, (Selling Out, 2002), parejas que se besan largamente evocando besos de obras maestras de Courbert, de Rodin, de Jeff Koons, por ejemplo” (Kiss, 2003) . En las piezas más participativas, la gente esta invitada a participar activamente, por ejemplo, a discutir (con directriz guionada por los intérpretes) acerca de filosofía y política. En 2010, en un vacío Guggenheim de Nueva York, una nena al pie de la rampa extiende su mano al espectador y le pregunta “¿Qué es el progreso?”, lo conduce rampa arriba hasta donde se encuentra un niño un poco mayor, la nena pone la mano del visitante en la del chico, el nene pregunta al visitante “¿Qué es el progreso?”, y lo conduce rampa arriba hasta una jovencita. Jóvenes, adultos y más adultos que la persona anterior conducirán a quien visita la obra hasta el final de la rampa central del museo, siempre haciéndole la misma pregunta al darle su mano “¿Qué es el progreso?”. Sehgal se tituló en Economía política, se formó en Danza, opina que la producción de objetos es interminable y que la tecnología es destructiva, que ambas ejercen influencia, incluso, en loa espacios del arte. Su objetivo es hacer algo, como una situación, a partir de “nada”, como la danza, las acciones, las palabras,  que después desaparezca. Sin registro que lo haga comercializable, se venderá por contrato oral. Va agudizando ésta postura, por eso la situación presentada en la Bienal no tiene titulo y tampoco videos ni fotografía.  La innovación de Sehgal es el tono en el que lleva adelante estas situaciones, el clima que logra generar en el ambiente y en los visitantes, la invitación a la sensualidad, la iniciativa por una sensibilidad mental, física y espiritual, el reconocimiento de la galería y el museo como lugares propios del arte aunque replanteándolos. Reconoce y toma de referencia a los artistas de los años 60 y 70 que desarrollaron potentes acciones como Beuys, Acconci y, se diría que, adapta esas actitudes a lo que es el día de hoy. Una pareja de intérpretes de distinta edad, indiferentes a lo que los rodea, sentados, cómodos y erguidos sobre el piso alfombrado de la sala central del edificio de la Bienal, cantan y danzan como en un diálogo de sonidos y movimientos. Uno canta sonidos, y el otro responde con movimientos. En un momento dado, el canto pasa de uno a otro, y danza sentado quien antes cantaba. La percepción depende de cada uno de los visitantes. Esta situación podría estar ofreciendo la vivencia de lo que es un diálogo no lingüístico. Nada más y nada menos, algo que estaba y que se ha perdido en las grandes ciudades. Hay para quien se trata de una transmisión de mitos. Sehgal cuenta con eso, que cada uno perciba e interprete.

Al verlos se puede entrar en las diferencias y las cosas en común que hay gente de distinta edad, acerca del enorme alcance del pensamiento y la experiencia inherente al ser humano. Esto no es privativo de la situación de Sehgal, pero Sehgal se propone hacerlo vivenciar en muy visibles espacios de arte. Obras que sugiernen abrir caminos que están sellados y movilizar ámbitos que están atrofiados. Tino Sehgal obtuvo el León de Oro.

“Grosse fatigue”, de Camille Henrot (2013)

Camille Henrot (Francia, 1978)  Interesada en la mitología, la historia, y la manera en que las mitologías persisten en la vida contemporánea, reconoce dos actitudes existen recurrentes de aprehensión de las mismas: la actitud de reunir el universo según tradiciones orales donde la narración mitológica, la narración de la creación produjeron una cosmogonía oral  y por otro lado la actitud de colección y acumulación de objetos. Presentó entonces un proyecto de investigación a la Smithsonsian Institution de Washington DC, que es la base de archivos más grande del  mundo. Intenta una síntesis de todos los mitos, creencias y convicciones de todos los tiempos. El tiempo infinito frente a los archivos, el flujo excesivo de imágenes visuales le hicieron confirmar de manera empírica cómo el universo desborda la representación. La noción de no poder contener el universo, y, en consecuencia, la voluntad de querer ser parte del universo genera una apreciación de indiferencia del universo hacia uno mismo, una sensación de soledad, y de agotamiento. Su video Grosse fatigue (2013) repasa al mundo desde su creación y transmite el agobio que sobreviene por querer hacerse cargo de él, del universo, de todo.

Henrot no es antropóloga pero le fascina la antropología porque representa una contradicción fundamental: No se puede ser objeto y sujeto de la misma investigación. Le interesa confrontarlo a la investigación del artista. El artista  busca contar a través de su obra la historia del universo y la del hombre. Y se enfrenta a la misma dificultad: cómo sintetizar, o al contrario, cómo ampliar el discurso cuando se quiere aludir a lo especifico y a lo universal. Éstas cuestiones que son las de la antropología son también las del artista.

Por su propuesta de obra y al video Grosse fatigue, Camille Henrot obtuvo el León de Plata de la Bienal.

Sharon Hayes (EU, 1970, Mención especial de la Bienal), emplea y reconstruye las tácticas de los lenguajes políticos poniendolos en práctica, en movidas a favor del amor y del sexo gay. Ricerche (2013), el video que presenta en la Bienal se basa en el cinema verité de Pier Paolo PasoliniComizi d’Amore” en el que entrevista a personas de distintos segmentos de la sociedad italiana de postguerra acerca del sexo. Ricerche muestra íntimas discusiones sobre sexualidad con amigos, poetas, artistas, estudiantes, ejecutivos, desempleados de localidades de Estados Unidos, desde New England hasta Midwest. Hayes, como Pasolini, entrevista a personas en grupo, de tal forma que emerge la noción de ese grupo como un colectivo en sí manteniendo la impronta del individuo, de cada persona que escuchamos y vemos en el grupo. En Ricerche, estudiantes reunidos al aire libre, involucrados y atentos al tema convocante, todos escuchan y respetan  la palabra, la convicción del otro.

Roberto Cuoghi (Italia, 1973, Mención especial de la Bienal), hace obra en torno a la metamorfosis y la hibridación y éstos tienen que ver con la forma en que hizo carne al arte en su propia vida. Insatisfecho las obras que desarrollaba a los veinte años decidió transformarse en otro ser, eligió a su padre. Se dejó una larga barba blanca, comenzó a vestir los trajes de su padre, imitó sus gestos. Una transformación tan drástica que le llevó siete años y lo expulsó a Roberto de su propia vida.

Se sometió voluntariamente al miedo que desarrollamos a ser como nuestros padres. Decidió envejecer. Más adelante, recién cuando su padre murió,  asumió el proceso de intentar ir para atrás, de ensamblar su edad real. Envejeció para después rejuvenecer. Convertirse en, para luego deshacerlo. Belinda (2013) es una gran escultura, una ampliación de una forma de vida microscópica esculpida por una civilización antigua. Resuelta en un simulacro de piedra a través de impresión de transferencia 3D, es un extraño híbrido totémico que habla de lo micro y de lo macro, de la civilización pasada y de la que vendrá.

“Blindly”, de Artur Zmijewski (2010)

Artur Zmijewski (1966, Polonia) Se interesó desde un principio por el trauma histórico y corporal. Se concentra frecuentemente en escenarios que conviven con sufrimiento que no esta a la vista. Ha investigado las vivencias de persona que han pasado el Holocausto y con personas que padecen discapacidades físicas. Las cosas que estas contextos de vida hacen sentir, las cosas contradictorias.

Cuando congrega un grupo de personas sordas para interpretar a Bach, o cuando invita personas ciegas a pintar, logra ir más allá de la evidente desafinación o de la falta de claridad formal que van a acontecer. sin sentimentalismo alguno, Zmijewski, logra ir más allá de la acción en sí: los convocados han sido cautivados por cantar o por pintar. Se han compenetrado el proceso de realizar la acción, están profundamente comprometidos por lo tanto se muestran a sí mismos tal cual son. Reacciones muy distintas constantemente, comentarios, iniciativas. En este otro estadio de apreciación las incapacidades pierden protagonismo, se han acercado a nosotros.

En Blindly (2010) los cinco adultos ciegos son invitados de a uno por vez al taller de Zmijewski. Se les proporciona papeles de unos 4 x3 metros de superficie engrampados al muro o pegados en el piso, la pintura acrílica un potes de litro de cada color básico, blanco y negro. Pintan un autorretrato, un animal, un paisaje. Pintan con pinceles, pies y manos. Comentan lo que están pintando, a narrar lo que compone su creacion, explican por qué eligen tal o cual técnica según lo que están pintando, comentan sus historias personales. Con mayor o menor definición todos pintan enfáticamente. Disfrutan del desafío.

Uno de ellos, que tiene mal carácter y que sabe qué cosas quiere, termina de pintar su paisaje en el papel en el piso, se levanta y le dice a Artur, ya terminé, me cansé , me voy ya a casa.

_¿Qué pintaste?

_Un paisaje. Acá esta el sol, acá estan los arboles, acá el pasto.

_¿De donde es este paisaje?

_De mi cabeza.

_¿Y no falta nada?

_Sí, la vista.

Saluda a Artur, la esposa lo ayuda con el abrigo y se van por el pasillo charlando de lo que van a cenar. Tal como se dijo, sin reblandecimientos.

Blindly, en el marco de El Palacio Enciclopédico que es una exposición internacional de artes visuales, igual que muchas otras obras de la Bienal, deja pensando acerca de cómo seguir organizando el mundo.

 

55ª Bienal de Venecia

Presidente de la Fundación La Biennale: Paolo Baratta

Curador de la 55ª Bienal de Arte: Massimiliano Gioni

Mayo/Noviembre de 2013

El Jurado estuvo liderado por Jessica Morgan e integrado por la mexicana Sofía Hernández Chong, el italiano Francesco Manacorda, el nigeriano Bisi Silva y el estadounidense Ali Subotnick.

En cuanto a los Pabellones Nacionales, el León de Oro fue para el Pabellón Nacional de Angola y las Menciones especiales fueron para el Pabellón de Chipre, el Pabellón de Lituania, y el Pabellón de Japón.