Conurbano I, mucho más que un Papa

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Un papa, su camarlengo y la empleada doméstica, habitan el porteñísimo Palermo, en la nueva obra de Gonzalo Demaría. Actualidad, delirio, misterio y diversión son parte de la clave de esta pieza que bien vale disfrutar.

Una empleada doméstica que no es…un camarlengo que no es…un papa que tampoco es. Lo que “no es” se descubre a los pocos minutos donde la mente del espectador está tratando de discernir lo supuestamente real de lo supuestamente irreal. La aparición de un papa con ropajes papales de burlesque y modos excesivamente amanerados descarta cualquier duda. Los personajes no son lo que dicen ser pero parecen convencidos de serlo. El porqué de esta irrealidad será develada a lo largo de toda la puesta de Conurbano I, creada y dirigida por Gonzalo Demaría y que se presenta los viernes en el recientemente inaugurado “Hasta Trilce”, un encantador espacio que buscar promover la creación y la investigación artísticas en pleno Almagro.

La escena se desarrolla en un departamento ubicado en la muy inundable avenida Santa Fe, justo frente al Regimiento de Infantería de Patricios, lugar –éste último- que a los personajes les genera algún que otro estímulo. Una puerta misteriosa y un sillón que hace las veces de eje escenográfico, es todo lo que se puede espiar de la casa de tan ilustres figuras, otrora transformistas hoy devenidos en místicos, religiosos y farsantes que viven al día. En el papel del camarlengo, que según el ánimo de su compañero, pasará a ser también pareja, guardia zuiza y contador, está Daniel Campomenosi, actor de amplia trayectoria que supo conformar el trío de Los Prepu, y que se destaca en este rol siendo cómplice y conciencia de su compañero a cualquier precio. Por momentos se deja llevar por el delirio y en otros sucumbe ante una realidad nada prometedora, recordando cómo el pasado los llevó hasta ése lugar en los que hubo momentos de gloria y también tormentos.

Menos ubicado en sus cabales está “el papa”, Jorge Chinchurreta o “La Voltio” (su alias en la época de transformista) encarnado por un genial Fabián Minelli -experimentado actor con reconocidas participaciones en televisión (Qitapenas, Impostores, Los únicos, Tiempo de pensar, etc.)-, que no deja de provocar carcajadas con cada pose, gesto o palabra que sale de su boca, ya sea en perfecto lunfardo o en latín eclesiástico. Preocupado por la miseria que los aqueja, pero más torturado aún por la persecución del Vaticano (el real, claro) producto de su paranoia, el personaje de Minelli explica su drama, armando y desarmándose en un manejo corporal que es la envidia de cualquiera. Nada le impedirá, no obstante, ir de compras al supermercado muy orondo y vestido con sus atributos papales de cotillón.

Entre las cuestiones que sostienen y angustian a esta particular pareja hay un oscuro secreto, tarea que se propondrá develar la escultural, y muy llamativa, mucama que personifica Fanny Bianco –bailarina, cantante y actriz  multifacética (trabajó en café concerts, comedias musicales, obras de teatro y programas de televisión)-, y que se ocupará de alterar las ya de por sí alteradas vidas de Conurbano I y su secuaz. Su personaje también sufrirá rotundas transformaciones que tendrán que ver con el in crescendo de la trama.

Responsable de esta diversión, es el mencionado dramaturgo Gonzalo Demaría, apasionado historiador, ensayista, músico, entre otras aficiones, y conocido autor de obras como Cabo verde, Lo que habló el pescado, Novia con tulipanes, La anticrista, por nombrar algunas. Demaría, y sus múltiples facetas no sólo se acerca a la definición de “hombre renacentista” por sus pasiones y habilidades, sino también por ese carácter premonitorio que de alguna forma tuvo con Conurbano cuya génesis es anterior, en varios meses, a la sorpresiva elección de Jorge Mario Bergoglio, instalando así la temática papal en ámbitos porteños.

De esta forma, Conurbano I ya goza de una gran aceptación del público, resultado que es consecuencia de su texto, dirección, producción, escenografía, y de la actuación de estos tres actores que en segundos  llevan al espectador de la intriga a la carcajada incontenible a lo largo de toda la obra.

 

  • Marta Cristina Aznarez

    Hemos visto por segunda vez Conurbano |°y estamos armando otra ida con nuevos amigos, les digo que la segunda vez nos gustó mas que la primera ya que libres de seguir el texto , que es buenísimo,nos pudimos dedicar a disfrutar las magnificas actuaciones, es un espectáculo ampliamente recomendable, nuestras felicitaciones para TODOS!!!!