Venecia 2013: Pabellón del Vaticano en la biennale

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Por primera vez en la historia, el Vaticano tiene su Pabellón con una lectura del Génesis encargada a distintos artistas internacionales.

La Iglesia Católica parece querer dar señales de estar embarcada en otros aires y otras maneras de insertarse en la lucha simbólica por lo masivo y mostrar una cara más sensible al gran público. La presencia de una exposición del Estado del Vaticano, como un Estado más dentro de la biennale, así parece reafirmarlo.

El curador de esta presencia en la Sala de Armas del Arsenal es Antonio Paolucci (Rimini, 1939), un historiador del arte y gestor de numerosas iniciativas, académico, autor de numerosos textos especializados, que ha ocupado entre otros los cargos de Ministro de Cultura de Italia, Director del Polo Museale de Florencia y de los Museos Vaticanos. Ha tenido a su cargo la restauración de la Basílica de San Francisco en Asis.

Paolucci ha dispuesto un espacio cuyo recorrido comienza con obras realizadas a partir de la Capilla Sixtina de Miguel Angel por el artista Tano Festa (Roma, 1938-1988) y continúan con una videoinstalación experimental de Estudio Azzurro (Milán, formado en 1982 por Fabio Cirifino en fotografia, Paolo Rosa en artes visuales y cine y Leonardo Sangiorgi en diseño gráfico), con tres pantallas en la pared y una en el piso frente a las cuales se debe el visitante se debe colocar en el centro y disfrutar de una propuesta sensorial.

Luego viene lo que podría considerarse el plato fuerte: 18 fotografías panorámicas de Josef Koudelka (Boskovice, Rep Checa, 1938) realizadas entre 1986 y 2013, que retratan tensiones entre naturaleza, destrucción y vida humana, tomando como eje episodios del Génesis como el Diluvio Universal.

Al respecto, Koudelka expresa: “La propuesta me interesaba mucho porque la ‘decreación’, la ‘destrucción’ es algo de lo que me ocupo desde hace 30 años. Lo que era importante para mí es que mi obra no fuese vinculada a la religión, que nadie preguntase si soy o no soy católico”.

Finalmente, completan el espacio una instalaciòn especialmente diseñada para la Santa Sede de Lawrence Carroll (Melbourne, 1954), llamada “Another Life”, realizada con cuerdas y lamparitas, con el agregado de la técnica del óleo congelado, “freezing painting”, cuyo estado varía según la temperatura provocando a su vez variaciones visuales.