Episodios críticos (1957-2011). Colección MACBA

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El Arte de la primera Globalización, subtitula el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona a su exposición, reforzando el sesgo crítico y una forma propia de historizar y proponer su recorte sobre el arte contemporáneo, una de las misiones claras de los museos.

En lo que sigue se trascribe la información publicada por el propio MACBA:

En el contexto de la exposición Episodios críticos (1957-2011). Colección MACBA, la planta 1 del Museo presenta dos nuevos episodios de la Colección MACBA. A partir de los sesenta, el mundo se iba articulando como un sistema global. El transporte, los medios de comunicación y el capital sobrepasaban las fronteras nacionales, y este proceso favorecía nuevas formas de vida. Una parte destacada de las prácticas artísticas entendió que el arte no podía ignorar el momento social y político que se estaba gestando. Bajo el título El arte de la primera globalización este episodio muestra una primera imagen de aquel nuevo orden histórico a través de las obras de artistas como Marcel Broodthaers, Öyvind Fahlström, Hans Haacke, Miralda y Hélio Oiticica.

En 1965, Hans Haacke utiliza el arte para explicar procesos físicos como la condensación y la evaporación del agua. Su obra Condensation Cube resulta significativa en este sentido. Precisamente en esta época, la comunidad artística incorpora un concepto fundamental procedente de la biología: la idea de sistema, que permite examinar los circuitos del arte desde una nueva perspectiva. Hans Haacke pasará de documentar las circunstancias físicas en las que se produce la obra de arte a documentar las circunstancias sociales y económicas que rodean al arte. Inaugura así una práctica artística etiquetada como «crítica institucional».

Pero la noción de sistema no solo se adopta en el ámbito del arte, sino que el mundo entero se organiza como un sistema global. Se inicia así una vía muy fértil de artistas periodistas, artistas sociólogos y artistas poetas que irán construyendo el arte de la primera globalización. En 1962 Öyvind Fahlström inventa las «pinturas variables», que permiten reconfigurar los elementos magnéticos dispuestos sobre un fondo metálico. A mediados de los años sesenta, Fahlström crea las piscinas en las que la variabilidad se transfiere de la posición vertical a la horizontal. The Little General (Pinball Machine)(1967-1968) es la mayor y más importante de estas piscinas. Entre los artistas poetas destaca Marcel Broodthaers, uno de los primeros en indicar que, en el nuevo orden global, hay que revisar también la institución que acoge al arte. Según este artista belga, la «estructura de ficción» que es el museo va asociada a un tiempo ya agotado.

Los medios de comunicación han tenido un papel destacado en este nuevo momento histórico. Ellos nos dicen cómo debemos vivir y cómo debemos pensar. A través de las obras de Dorothée Selz, Eugènia Balcells y Sanja Ivekovic´ se revisan algunos de los patrones de género construidos a través de estos medios. Se trata de una mirada de género que también recoge la instalación fotográfica 48 Portraits de Gerhard Richter: un panteón de personajes ilustres –todos masculinos– procedentes de enciclopedias. Richter los pintó en el año 1972 y unos años más tarde, en 1998, fotografió los retratos pintados.
En el contexto de esta primera globalización, las instalaciones de Miralda y Hélio Oiticica muestran ya algunas de las paradojas y violencias inherentes a ella. En Santa Comida(1984-1989), Miralda documenta cómo se mercantilizan las creencias ancestrales africanas. A raíz de una actividad básica como el comer y el imaginario que se deriva de ella, la obra pone en escena el paso de las creencias africanas al Caribe y cómo se incorporaron a las culturas populares de América Latina. En una última instalación, Hélio Oiticica y Neville Almeida presentan una de sus Cosmococa. Mediante proyecciones, sonido, instrucciones y dibujos realizados con cocaína, insinúan que la nueva circulación planetaria ya no es un fenómeno exterior sino interior. En una instalación lúdica y festiva, la cocaína se convierte en metáfora de un tráfico ya global. Estamos ante una globalización metabolizada.

Fuente: http://www.macba.cat/es/expo-primera-globalizacion