FESTIVAL DE CANNES: DIA 6

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Fin de semana de Cannes y tres veteranos directores de cine

Este año el Festival de Cannes ha invitado a tres muy veteranos directores de cine, todos de alrededor de 85 años de edad (dos siglos y medio de vida entre los tres!), a presentar sus nuevas realizaciones.

Marcel Ophuls es portador de un apellido ilustre al ser su padre Max, el director de “La ronda” entre otros célebres films. Marcel es sobre todo conocido por obras inmensas del género documental entre las cuales dos sobre el nazismo: “Le chagrin et la pitié” y “Klaus Barbie: Hotel Terminal”. La que ahora se presenta es muy diferente a las anteriores y se titula “Un voyageur”. Se trata en verdad de un relato autobiográfico del “viajante” del nombre de la película que no es otro que el mismo director.  Hay sabrosas referencias a varias ciudades famosas como Paris, Londres y Nueva York y anécdotas sobre grandes directores de esos lugares como su venerado Francois Truffaut o también Stanley Kubrick.

También autobiográfico es “La danza de la realidad”,  la nueva obra del chileno Alejandro Jodorowsky, recordado por “El Topo” y “La montaña mágica”, películas muy impactantes de la década del setenta. Hacía 23 años que Jodorowsky no filmaba y ahora lo hace acompañado de varios miembros de su familia. El extenso documental ficcionado, algo más de dos horas de duración, está dividido en dos partes. La primera transcurre en Tocopilla, al norte de Chile,  donde se lo ve de niño con su padre (que interpreta uno de los hijos del realizador) muy severo y admirador de Stalin y su madre, sometida a su marido y cuyo medio único de expresión aquí es el canto lírico. Dado que parte de esa primera mitad transcurre en un circo donde trabajaba su progenitor resulta inevitable emparentar ese tramo con algunas obras de Fellini. A lo largo de todo el relato el director de origen judío enfatiza el antisemitismo sobre todo en la escuela y las burlas a las que se vio sometido.

El tema del antisemitismo es casualmente el centro del tercer film de otro veterano cineasta. Claude Lanzmann (foto) ya está en la historia del cine con la monumental “Shoah” que dura unas doce horas y por la que fue honenajeado hace apenas tres meses en la Berlinale, donde tuvimos oportunidad de verlo. Ahora la experiencia se repitió ayer cuando presentó “El último de los injustos”, la película más larga del Festival de Cannes este año (225 minutos). Fue emotivo verlo en la Sala Debussy, en presencia de Thierry Fremaux, director del Festival y que nos visita anualmente y coorganiza “Ventana Sur”. Pero además en la presentación estuvieron presentes personalidades como Valérie Tierweiler, la actual primera dama de Francia y la Ministra de Cultura del país. El aplauso final debe haber durado fácilmente quince minutos y es un justo reconocimiento a la carrera de quien viene a los cerca de  90 años (nació en 1925) manteniendo viva la memoria del holocausto.

En esta oportunidad muestra escenas enteras de un largo reportaje que le hizo en 1975 en Roma al ya fallecido y polémico Benjamin Murmelstein, el tercero y último de los presidentes del Consejo Judío del Campo de Theresienstadt (Terezin en checo). Figura controvertida hasta el día de hoy al haber sido el interlocutor directo de Adolf Eichmann, personaje  a quien el entrevistado, en sus propias palabras, califica como el “demonio” mismo. Lanzmann reivindica a Murmelstein y sostiene que era un hombre de inteligencia excepcional y de extraoridnario coraje y que no mentía. No pensaba igual Gershom Sholem, por ejemplo, que en cambio según se afirma en el film no estaba de acuerdo con la pena de muerte a Eichmann. Hay también alusiones a “la banalidad del mal” y la cámara del director recorre lugares como Cracovia (cerca de Auschwitz) y la estación de tren de Bohusovice, adonde llegaban los trenes a pocos kilómetros de Theresienstadt. Este famoso campo en plena república checa ocupada por los nazis era usado por la propaganda del partido para mostrar “lo bien que se trataba a los judíos”, que en su mayoría eran luego trasladados a los campos de exterminio. “El último de los injustos” es otra obra monumental de Lanzmann, que requiere seguramente más de una vsión dada la riqueza de la información contenida.

El síntesis, un fin de semana para el justo homenaje a grandes veteranos de cine. Y el próximo fin de semana será el turno de un doble homenje a Hitchcock (proyección de “Vertigo” remasterizado incluido) y la presencia de Kim Novak, quien acaba de cumplir ochenta años.