BAFICI 2013: P3ND3JO5

1
27

Buen comienzo de la Competencia Argentina!!!!!! Un fiel baficiano de la primera hora.


Es probable, que sin alejarse de una temática que lo determina, este sea uno de los films más pretenciosos de su director en el mejor de los sentidos. Provocador desde el inicio alude a asociar cine independiente a cine de no autor. El autor siempre está presente como sujeto textual y social de su trabajo, el cual lleva su marca, y la marca Perrone no puede eludirse- es inconfundible-.

Dividido en tres actos y una coda P3ND3JO5 posee como personaje principal a la música, porque esta es la que le otorga el clima y los posibles significados con que cada espectador hará espejo. Ya sea una cumbia o una ópera, música extradiegética. Loops, secciones cortas de pistas (con normalmente entre uno y cuatro compases de longitud), que se crean para ser repetidas, como samples sincronizados -que ocupan varios compases musicales- los cuales, son grabados o reproducidos enlazando secuencia tras secuencia, una y otra vez,  dando sensación de continuidad. Como si fuese un bucle… casi siempre acompañada suavemente del sonido del skate rosando el suelo.

Para narrar ha recurrido a múltiples procedimientos, que acompañan a sus “no actores profesionales”, casi se podría decir que la pantalla ha reproducido imagen tras imagen, y cada una es en sí es una pequeña obra de arte, donde ha usado y por momentos abusado, o sorprendido con su lenguaje cinematográfico. Es decir no se ha privado de nada: blanco y negro, primerísimos primeros planos a veces recortados, los juegos entre las luces y sombras, la ralentización en algunas escenas, las transparencias, los movimientos, el cine dentro del cine como en Juana de Arco de Dreyer o a Underground de Kusturica dentro de la pantalla del televisor, el uso del silencio como elipsis, algunos diálogos imitando al cine mudo, el acto de yuxtaposición de las tomas, con focos de interés simultáneos… y así siguiendo.

Todo esto sumado a la excelente actuación de cada uno de los personajes hace de este film – demasiado extenso- una obra cuya estética da cuenta de una intención, de revitalizar el lenguaje cinematográfico acercándolo a lo poético… desde los cielos, las miradas y los recorridos de sus calles. Los temas, sus temas, sus preocupaciones, las de siempre, y en su contexto, Ituzaingó. Mejor escena: la de los chicos tirándose en los colchones. Perrone: un fiel baficiano de la primera hora, como dicen en  política.