UNCIPAR 2013: Día 1

0
11

Las Jornadas Argentinas e Internacionales de Cine y Video Independiente cumplen este año 35 años de vida, y se suman a los festejos por el 40 aniversario de la Institución (Unión de Cineístas de Paso Reducido). En este marco, la apuesta es la más fuerte hasta el momento: una competencia nacional de gran calidad y temáticas potentes, la innovación del catálogo del Festival, y una Jornada especial de Red de Festivales donde se debaten temas como la organización, las fechas y demás problemáticas afines, con la presencia de una gran cantidad de representantes de festivales independientes de todo el país.

A diferencia de otros años donde la Competencia Nacional era más despareja, este 2013 promete ser un verdadero desafío para los miembros del jurado (compuesto por directores de la talla de José Campusano, Daniel de la Vega, Natural Arpajou, y periodistas como Eduardo Minervino y Luis Kramer, quien escribe aquí en Leedor.com)

El corto de apertura fue Momentos de Pablo Polledri. El año pasado había participado con su trabajo Incordia, donde al igual que este año se vuelca por la animación. Una pantalla dividida en tres (niño, adulto, anciano) presenta diversas situaciones en la vida de un hombre. Sin hacer uso de la palabra (hablada ni escrita), Polledri cuenta con un humor muy ácido las diferencias al caminar, al beber, al comer, al dormir, al amar y al cumplir años en estas etapas del ser humano.

Una apuesta interesante fue la inclusión de dos trabajos de videoarte. El primero de Paulo Pécora, La Nube. Principalmente creado a partir de fotografías y filmaciones fuera de foco y tratadas con filtros visuales, Pécora da sentido a esa unión de imágenes a partir del audio: una azafata de avión y la voz de una mujer abandonada. La belleza de La Habana y de la música de jazz son el contrapunto de esta historia fragmentada de desamor. El otro trabajo de videoarte fue The sun in the head, de Melisa Brito Aller, quien a partir del uso del super 8 retrata en tan sólo dos minutos la aceleración de la vida en Nueva York.

Juegos de Guerra de Bruno Scopazzo tiene una de las mayores producciones hasta el momento, y sabiamente puesta al servicio de una historia bien pensada y con mucho humor. Michael es un soldado que sólo piensa en ganar la guerra, derrotar a su enemigo el Alemán, con la ayuda de su compañero Charlie. Hacia el final hay una vuelta de tuerca de lo más graciosa. Otros trabajos que se inclinaron por el humor son Lila de Sebastián Dietsch, en donde un equipo de fútbol está dirigido por un técnico hiper supersticioso, convencido de que la demora de la llegada de Lila, una perra, es todo lo que se interpone entre su equipo y la victoria.

Finalmente, fue una sorpresa muy agradable ver la cantidad de cortos seleccionados que no son de Buenos Aires. En este sentido, la presencia del norte argentino fue una bocanada de aire fresco, y demostró que hay mucho, mucho por decir. Una muestra de ello fue el trabajo Coral de Ignacio Chaneton. Adelina es una mujer que vive en la selva misionera, y tiene una relación especial con la serpiente de coral. El animal más ponzoñoso de la región es su único instrumento de poder. Toda esta sangre en el monte de Martín Céspedes fue el único documental de esta primera jornada, y el corto más aplaudido en la sala. Estructurado a partir de unos intertítulos que organizan en episodios el problema de la lucha por la tierra en el norte, Céspedes pone el dedo en la llaga en un tema largamente relegado: los asesinatos a sangre fría que los empresarios de la soja y la minería cometen a los cabezas de la resistencia campesina.

Acá podés ver la programación completa de Uncipar 2013.