Una música urgente e íntima

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“Acorazado Potemkin”, la banda de rock que nació para ser leyenda. En este encuentro amable, franco y divertido, los músicos hablan de “Mugre”, su maravilloso primer disco, del nuevo que está por venir, de la forma que en que componen sus canciones, de “Cuerpo”, el CD colectivo en el que participaron, surgido para acompañar la lucha por el crimen de Mariano Ferreyra y de la Ley Nacional de la Música recientemente sancionada, entre otros temas.

Jueves 17 de enero. Llego al “Ultra” bar (San Martin 678) para ver una de las fechas más impactantes del FESTIVAL DEL AIRE ACONDICIONADO 2013. “Acorazado Potemkin”, la banda de rock que nació para ser leyenda y que integran Federico Ghazarossian en bajo, Luciano Esaín en bateria y voz, y Juan Pablo Fernández en guitarra y voz, está a punto de terminar la prueba de sonido. Luego de una pausa, bajamos a los camarines para conversar. En este encuentro amable, franco y divertido, los músicos hablan de “Mugre”, su maravilloso primer disco, del nuevo que está por venir, de la forma que en que componen sus canciones, de “Cuerpo”, el CD colectivo en el que participaron, surgido para acompañar la lucha por el crimen de Mariano Ferreyra y de la Ley Nacional de la Música recientemente sancionada, entre otros temas.

Leedor: Quisiera empezar por el presente y el futuro inmediato. ¿Estos shows son los últimos de “Mugre”, su primer disco? ¿Están por sacar un nuevo disco?

Federico: No creo que sean los últimos de “Mugre”. En los próximos meses vamos a trabajar en el material nuevo, pero vamos a seguir con más shows del primer disco.

Juan Pablo: Tenemos ocho o diez temas dando vueltas y en algún momento hay que amalgamarlos entre los tres. En algún momento de lo que vamos armando en los ensayos, se arma el tuco. Título posible del próximo disco: “Tuco”, o “Pesto”, o “Puchero” (Risas).

Leedor: ¿Cómo es el proceso de composición de una canción? ¿La música va por un lado y la letra por el otro? ¿Es simultáneo?

Luciano: Las canciones nacen de riffs de guitarra o de ideas de bases que traen Juan o “Fede” y se van armando entre todos. Esos riffs o bases a mí me disparan un ritmo, o te pueden llevar a un puente diferente. En general vienen con una melodía de voz ya en la cabeza, antes que la letra.

Juan Pablo: En general, yo hago la letra después de la melodía. Va primero la melodía. Una vez que se arma el tema, después tengo que contar las sílabas para ver cómo redactar una estrofa, para que cierre. Me parece que es la única forma de que lo musical, es decir la melodía, que es la parte más emotiva de la canción, siga primando por sobre la parte más estética o cerebral de la letra. La idea de que no pierda su parte cantábile, es la forma que a mí me gusta para recrear que la melodía sea siempre preponderante y privilegiada.

Federico: A partir de que está la letra, empezás a afinar un poco más sobre la parte musical, que es lo que termina de cerrar para ciertos arreglos. Cuando ya está la letra, se termina de definir la parte de música y de arreglos.

Luciano: Hay un ida y vuelta entre los tres, la melodía incluye a la base y al ritmo, y después la letra vuelve a influir sobre lo que ya estaba hecho.

Juan Pablo: Hoy hablábamos de que se nota cuando la letra la terminás en el estudio, porque pisa distinto la banda cuando tiene que acompañar una palabra determinada o una frase.

Luciano: Un espacio o un arreglo de bajo o de guitarra puede acompañar o contestar algo que está sucediendo en la letra. Es bueno ser conciente de eso y poder aplicarlo.

Federico: Hay momentos en que uno se apoya en el otro.

Luciano: Claro, por ejemplo yo puedo cantar más cuando Juan Pablo está tocando.

Federico: Hay otros momentos de la canción en que confluimos los tres.

Luciano: Es algo que parece súper organizado y cerebral, pero en realidad sale naturalmente. No es algo muy conciente, sino que es la misma música, la letra o la melodía la que te lo pide y lo hacés. No es que estamos pensando racionalmente en cada detalle.

Leedor: ¿Cómo saben cuándo tienen un disco? ¿Cómo unen conceptualmente todas las canciones que conforman un disco?

Federico: Hay una parte inconsciente como hablábamos recién. Hay un trabajo inconsciente que va decantando y que en todo caso después podemos pensar más racionalmente. Por ejemplo, el título del disco surge a lo último.

Juan Pablo: No sé si el concepto, pero llegar a que vos sentís que tenés un disco, eso es lo primero. Después de estos meses que nos vamos a tomar para componer y arreglar, ahí vamos a ver si hay un disco. Después, el concepto… eso quizás tiene que ver con una época, con un momento de poner nombre a un período…

Leedor: Mi pregunta apuntaba a cómo saben cuándo hay un disco, más que a lo conceptual en realidad.

Juan Pablo: No lo sabés, te das cuenta ahí.

Federico: Hay un momento en que sentís que el material ya está para el disco.

Juan Pablo: Nosotros ahora tenemos seis o siete temas, tres o cuatro los estamos tocando en vivo, pero todavía no hay un disco.

Luciano: De alguna forma, uno termina haciéndolos coincidir en cosas a los temas, se terminan hilando, se arman camadas de temas, que tienen elementos en común. Porque están compuestos en la misma época del año, y por ejemplo todos los días hacía frío, veníamos con las manos duras, y eso de alguna forma se trasladaba a los temas. Hay cosas que terminan uniendo a las canciones que hacen que tengan un hilado común.

Leedor: ¿Creen que el nuevo disco continúa musicalmente por un lugar similar al de “Mugre” o abre otra línea?

Juan Pablo: No está todavía. No lo sabemos.

Federico: A mí me parece que va a ser peor que “Mugre”, desde el sonido lo digo. (Risas). “Mugre” tiene una instancia, este nuevo creo que va a explotar un poco más esa instancia. Con “Mugre” encontramos nuestro sonido de trío y de banda, y me parece que el nuevo va a ser una apuesta mayor todavía.

Leedor: ¿Pensaban en referentes de power trío cuando empezaron a tocar?

Federico: En realidad yo pensaba en no parecerme a ningún referente. No parecernos a ningún trío, porque tenés tríos en todo  el país, de toda la vida. Desde “Pappo” en adelante. “Divididos”… por eso en el momento de apoyarnos entre nosotros, evitamos caer en lo obvio. Tratamos de buscarle la vuelta. Es muy importante también explotar las características de cada uno.

Luciano: Lo que nos interesaba del power trío era el concepto de trío en sí, y no tanto apoyarnos en explotar las capacidades virtuosas de cada uno, que ha sido siempre una de las características de los tríos.

Federico: Sí, en el sentido de llegar a respetar la canción, la letra…

Juan Pablo: Lo que puede pasar es que cada uno le pida al compañero que corra su límite, sus propias barreras. Somos conscientes de nuestras  limitaciones, pero siempre tratamos de empujar un poco más. Siempre intentamos dar un poco más, en ese esfuerzo hay algo muy generoso de los tres. A veces la gente dice: son una banda, como un elogio. Algo de eso pasa entre nosotros y es muy bueno que pase. Lo estético en sí, para dónde va a ir, es algo que no sabemos del todo. Federico toca tango, Luciano tiene otros grupos, a mí me gusta “Eminem”…

Leedor: Algo de todo eso confluye en la banda.

Juan Pablo: Claro, está, porque nos gusta mucho la música. A mí, a veces me gusta imaginarme que de todos los temas que tenemos, no va a quedar ninguno. Vamos a hacer quince temas nuevos. Porque me gustaría que ese entusiasmo por generar un nuevo sonido, un nuevo momento, nos haga tirar temas nuevos todo el tiempo, como nos pasó al principio de la banda. En un momento nos pasó eso: empezamos con siete u ocho temas para ensayar, siempre ensayábamos los mismos, y en un momento eso se destrabó y empezamos a tocar más temas. Y ahí salimos a tocar con público.

Leedor: Ustedes apuestan mucho al vivo. La contundencia que tiene la banda en vivo es notable.

Federico: Está la verdad de todo ahí, nosotros sabemos que nuestro fuerte es el vivo. Porque es cuando explotamos y cuando interpretamos la música. Vos sabés que los discos siempre están ahí y suenan muy bien, pero el vivo te tiene que volar la cabeza.

Leedor: El disco salió mucho después, ¿no? Quiero decir, ustedes apuestan más a tocar en vivo y no tanto a la venta del disco.

Juan Pablo: Creo que ahí estás mezclando dos cosas: una cosa es el disco en sí y otra, si se vende o no. Uno puede editar un vinilo si quiere. Lo que el grupo necesitó en un momento fue no encerrarse a esperar a ver quién podía editar el disco. Estábamos entusiasmados, estaba lindo el material, para qué íbamos a esperar.

Luciano: Uno apuesta al vivo porque lo que le interesa es tocar. Grabamos el disco porque nos gustaba mucho lo que teníamos en ese momento, pero después seguimos tocando en vivo. No es que grabamos el disco para poder seguir tocando. Es una manera de difundir el material y a la vez, poder tocar más.

Leedor: La banda fue creciendo mucho en los últimos tiempos.

Federico: Sí, y una de las cosas que influyeron fue haber regalado el material. Eso fue lo que contribuyó para que la gente empezara a venir más a los shows. Tardamos unos siete meses en sacar el disco en formato físico. En esos meses previos crecimos, por decir un número, de meter treinta personas en un show a meter trescientas. También se potenció por el buen recibimiento de la prensa.

Luciano: Y de la gente.

Leedor: Sobre el proceso de composición, percibo en sus canciones el trabajo con los opuestos. ¿Cómo lo ven ustedes?

Juan Pablo: A mí me gusta eso. Esa tensión y la idea de un montaje, de que haya cosas bien distintas sonando al mismo tiempo.

Leedor: ¿El nombre de la banda está vinculado a esta idea de oposición y tensión?

Juan Pablo: No, aunque ya nos han preguntado eso. Eso tiene que ver con que nos gusta la película. Yo no podía dejar de relacionarla con lo que significaba para mí colgarme una guitarra cuando tenía diecisiete años, lo que significaba el rock para mí, son cosas que me parece que no se pierden. Para mí era recrear eso, esa chispa que enciende algo, la revolución, salir a tocar…

Luciano: Uno busca un quiebre en la persona que te escucha. Estás buscando que a la otra persona le pase algo que la conmueva.

Juan Pablo: El arte y la poesía siempre tienen que ver con algo urgente e íntimo. Digo íntimo casi como en el sentido de clandestino, compartir un secreto, es como desnudarse en escena. En ese sentido cobra valor eso de la verdad del show en vivo. Me parece que pasa eso. No sé si eso es revolucionario o no. Hay mucha gente que ha escrito sobre esto. Pero para mí uno tiene que salir a tocar para decir algo que no te lo podés guardar. Por eso siento que es íntimo y urgente. Si yo no tengo nada que decir, no decimos nada. No vamos a sacar un disco por año ni hacer giras. Y después lo que hablábamos antes en relación a la emoción, eso es lo que podría llegar a ser la característica estética más natural del grupo. Nos puede llegar a gustar algo áspero. “Acariciando lo áspero” (Risas, por la referencia directa al disco de Divididos).

Leedor: Esa es una manera de pensar a “Mugre”.

Juan Pablo: Sí, cuando te hacés cargo de la aspereza, en un momento se acaricia. Supongo.

Leedor: ¿Cómo surgió la participación en el disco sobre Mariano Ferreyra?

Juan Pablo: Nos invitaron. Nos enteramos después de otras cosas, que son muy lindas, de por qué nos habían invitado.  Mariano y su hermano Pablo compartían los primeros demos de “Acorazado” que habíamos subido a “MySpace”. Mariano había sido un fan de los “Reincidentes”. La gente de la radio “La Tribu” nos conocía y nos invitó a participar. La consigna era componer un tema. Había algunas ideas dando vueltas, entonces lo hicimos. Nos sentimos muy halagados por la invitación. Es bueno que a uno le vengan a golpear la puerta. El artista no tiene que estar encerrado, está bueno que pasen cosas.

Federico: El disco es un registro y una memoria de lo que pasó. Y esperemos que no siga pasando nada similar a lo de Mariano.

Juan Pablo: Todo lo que pueda ayudar a amplificar esa voz que pide justicia, para nosotros está bien. Después, cómo cada uno resuelve estéticamente el disco… hay un sinfín de voces. Todas juntas hicieron un ruido, que acompañó el proceso del juicio, la marcha. Son todas cosas que ayudan a amplificar la voz.

Leedor: ¿Sienten este espacio como distinto de otros proyectos musicales en los que están o en los que estuvieron?

Federico: “Acorazado” no tiene nada que ver con los otros proyectos en los que estoy. Aparte de que no toco rock con nadie, excepto con “Potemkin”. Es otro sueño completamente distinto.

Juan Pablo: No somos músicos de acompañar. Por algo nos juntamos. A todos nos gusta meter algo nuestro. Cuando estábamos en otros proyectos, era lo mismo. Nos juntamos los tres, se dio la química y salió.

Luciano: Yo estoy comodísimo con los chicos. Es un espacio más de expresión mío. Yo tengo algo de despilfarrar energía y no guardarme nada. Todo lo que tengo se lo doy también a “Potemkin”. Y es una felicidad total.

Leedor: Luciano, tenés una exigencia muy alta en la banda. Además de tocar la batería, sos segunda voz.

Luciano: Yo me siento en la batería y me da ganas de hacer coros. Me da ganas y me tienen que sacar el micrófono. Es algo que me sale naturalmente y me gusta hacerlo. Es algo más que se suma y que me hace ponerle más intensidad a esa parte. Yo disfruto mucho.

Leedor: Juan Pablo, ¿Como sentís el pasaje de “Pequeña Orquesta Reincidentes” a “Acorazado”? Desde afuera, se ven como experiencias musicales muy distintas.

Juan Pablo: Como forma de trabajo son muy parecidas en muchas cosas. Musicalmente es distinto, pero es la idea. Las ideas que uno puede tener a priori, si uno las coteja con los compañeros y no se pueden modificar… Esto no es un kiosco en el que uno tiene distintos caramelos: de menta, de frutos del bosque, que puede salir más caro (Risas)… Es lindo componer con una convicción, y con la misma convicción borrarlo de un plumazo por una observación de un compañero. Si no tenés esa libertad en un proyecto artístico, quedás muy trabado. No levanta vuelo el abejorro. Es tan personal el aporte de cada uno que inevitablemente va a ser distinto a otros proyectos. Al ser un trío no hay mucho margen, no hay un gran hueco. No hay ninguno que acompañe. No es que está la sección de vientos. Acá cada silencio es una decisión: lo llenamos o no, lo sostenemos o no. Por suerte es bastante natural este tipo de decisiones. La tensión, el silencio, el sonido, la parte más dramática, más intensa, más suave, todo el tiempo están presentes estos matices en la banda.

Federico: Cuando hicimos “Algo”, el tema que abre el disco, encontramos la pausa y el silencio en el propio ensayo. No lo teníamos pensado de antemano. Hay un poco de zapada cuando estás probando un tema nuevo, en donde estás probando diez mil cosas hasta que te decidís. Eso va alimentando a cada uno y va disparando otras cosas. Las letras coinciden, todo coincide. Y a veces esto no pasa y tenés que pensar un poco más.

Luciano: En lugares en los que no había un sonido muy importante en cuanto a la infraestructura técnica, cuando canta Juan tocamos bien chiquito y en la parte instrumental, explotamos. Hacíamos eso naturalmente como también adrede para explotar esos opuestos de los que hablábamos antes.

Federico: Todo esto surge naturalmente. Lo que sí está planteado es que cada uno sabe lo que puede hacer el otro o no. Eso tiene que ver con el hecho de conocernos desde hace tiempo: hace dos años y medio que estamos tocando. Y después, el decantador de todo es la letra. Para mí lo fundamental, lo que vamos a decir, pasa por la letra de la canción. Ahí está la personalidad del tema. Después está el grupo tratando de que todo explote.

Leedor: Ustedes han tocado y tocan con muchas bandas: “Tulús”, “La Cosa Mostra”, “Malyevados”, “Venus India” y muchas otras. ¿Cómo es el armado de un show? ¿Piensan en la afinidad sonora con las otras bandas?

Juan Pablo: Es una mezcla de amistad y afinidad estética. Pero más que nada es por amistad.

Federico: Amistad. Pensá que los primeros shows los abría “Flopa” (Florencia Lestani) con la guitarra sola. Nos gustaba esa diferencia. Y aparte “Flopa” es nuestra madrina.

Leedor: ¿Cómo ven la creación del Instituto Nacional de la Música, con la ley que se acaba de promulgar a fines del año pasado? ¿Lo ven como algo positivo para la escena de la música independiente?

Juan Pablo: Mucha opinión no tengo porque no conozco en detalle la ley. Pero me gustaría pensar que como pasó con la industria audiovisual, empieza a generarse una especie de caudal de laburo. Creo que eso va a ser siempre para mejor.

Luciano: Me parece buenísimo que haya apoyo estatal en lo que tiene que ver con la música y los shows, pero lo que no debería pasar es que sea el único camino posible. De alguna manera, lo que hablábamos antes con el tema de la ruptura, de lo urgente y de lo íntimo… que todo lo que hagas esté bancado por una institución formal, puede estar en oposición con lo que uno tiene para decir. Es importante que no sea el único camino posible.

Juan Pablo: Es importante pensar que si hay una precarización, se mejoren condiciones y se haga todo más profesionalmente.

Luciano: Pero es importante que no se pierda la espontaneidad de las cosas que pasan a la hora de hacer música. No está bueno que esté todo pautado. O las prohibiciones municipales, que en tal lado se puede tocar y en tal otro no. En un momento sucedía que, por ejemplo, en un bar en el que había un piano, no se podía tocar porque en el lugar no se podía tocar música en vivo. No estaba habilitado para eso. Es como si estamos tocando en este bar, estamos en el show, la gente se para y no se puede bailar, porque el local es “Clase C”.

Federico: A mí me parece saludable que haya una ley o un instituto que ayude a los músicos a generar ciertas cosas de que otra manera, por ciertas trabas, no podrían generar. Cuando el Cd dejó de ser un negocio rentable para las compañías discográficas, fueron las mismas compañías las que buscaron cómo manejar de otra manera el producto, o hacer el producto directamente. Esas mismas compañías son las que manejan los festivales, y si vos no opinás lo mismo, fuiste, fue la radio, fue todo. Si la nueva ley abre un poco más el espectro, además de la ley de medios, que obliga a difundir por los medios un porcentaje de música independiente… Es una acción conjunta importante. Y también se puede ayudar a que los músicos que se están formando puedan financiarse sus demos, sus discos, o los financian  a través de créditos y después los pagan, eso me parece bárbaro. En el caso de “Mugre”, juntamos la plata durante tres años para poder grabarlo y lo subimos a la página para que la gente lo pudiera descargar gratis.

Juan Pablo: De hecho, la formalización de lo audiovisual con SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores), te podés quejar de los porcentajes, pero genera un ingreso extra. Son honorarios que están regulados, eso es un piso y es algo que ya no se pierde. Así el artista va teniendo un poquito de fuerza o un canal que ya no pierde.

Federico: Es importante que haya un poco más de respeto. Porque hoy las bandas chicas para tocar, tienen que pagar. Y uno ve que el músico está comprándose las cuerdas para tener un equipo más o menos, o un instrumento más o menos. Los músicos jóvenes se la pasan trabajando para poder tener equipos, de la misma manera que nosotros nos la pasamos trabajando para tener un buen instrumento. Entonces uno está autofinanciándose constantemente. Ojalá que la ley sirva para los nuevos músicos. No para los grandes sellos, que tienen el negocio bien armado.

Leedor: La pregunta justamente apuntaba a eso, a lo difícil que se puso tocar luego de Cromañón, a la política de los grandes sellos, que no apuestan por nuevos músicos…

Juan Pablo: Siempre fue difícil tocar para los músicos. Lo de Cromañón fue terrible porque murió muchísima gente y desnudó la precariedad en la que nos movemos, pero siempre pasa.

Federico: Igual yo creo que antes las compañías no digitaban tanto los productos como ahora. Después de los noventa empezó a pasar eso. Hubo cada vez más presión para controlar qué era lo que un músico tocaba, o de qué hablaba.

Juan Pablo: La tríada entre medios, agencias de publicidad y productoras discográficas, arma algo que en sí mismo cierra. Se paga solo, no necesita ni siquiera del público. Entonces se arma como un páramo afuera. Al amparo de subsidios y créditos seguramente se pueden generar mejores proyectos. Por supuesto que el entusiasmo y el impulso por tocar, es algo que no te lo da nadie. Eso uno lo tiene.

Federico: Además hoy en día existe Internet, que es una gran herramienta para difundir la música. La gente ya está acostumbrada a eso, antes de ir a verte la gente te escucha. No es que va a ir por tu nombre. Para mí está buenísimo que pase eso, que la gente se pueda bajar la música que quiera.

Leedor: Volviendo a “Mugre”, ¿Cómo fue la decisión de incluir “Unos versos”, la única canción del disco que no es propia?

Juan Pablo: Es un costado punk que nos queda de apropiarnos de todas las músicas del mundo, como hacían los “Clash”. Ahora ya es un tema nuestro.

Federico: Nos gustó mucho la letra. Cuando Juan Pablo trajo la letra traducida, nos pareció hermosa. Yo la conocía por la versión original de Adriana Calcanhotto, y ya me gustaba mucho sólo con la guitarra, como la toca ella.

Juan Pablo: Jugamos en un momento con trabajar la misma melodía, el mismo tempo y los mismos acordes exactos del tema original, al mismo tiempo que la banda hiciera cualquier otra cosa, pero que eso no cambiara.

Leedor: Juan Pablo, ¿Cómo llegás a ese fraseo tan particular y característico de tu forma de cantar, que se ve por ejemplo en temas como “Puma Thurman”?

Luciano: Él ya sabe que ciertas partes van a ser así, y va tirando ciertas entonaciones o intensidades. Tiene la capacidad para hacer eso.

Leedor: Muchas gracias por la entrevista y por la música.