Festival Internacional de Cine de Roma

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Evento que pese a un sorpresivo veredicto continúa afirmándose

Entre el 9 y el 17 de noviembre de 2012 tuvo lugar la 7º edición del Festival Internacional de Cine de Roma, siendo una de sus mayores fortalezas el contar con un mercado de cine (Business Street), que este año se desarrolló durante los últimos cuatro días de la muestra.

En esta oportunidad la Selección Oficial puso en competición a trece largometrajes (en 2011 fueron quince), tres de los cuales eran del país anfitrión. Hubo también mayor presencia del cine norteamericano (tres títulos) y nuevamente un solo film latinoamericano (de México). Recordemos que el año pasado “Un cuento chino” obtuvo el Marco Aurelio de Oro a la mejor película. Francia también estuvo presente con dos películas en competición y de las cuatro restantes, tres provenían de países del Este europeo y una sola de Japón.

Fuera de competición hubo mayoría de películas europeas salvo el capítulo final  de “Crepúsculo” que fue uno de los eventos más festejados por el público y el retorno del veterano director Walter Hill, acompañado de Silvester Stallone, con su nuevo opus “Bullet in the Head”, bien recibido por la crítica.

Las presentaciones de los films en concurso contaron como es habitual con la presencia de una delegación integrada por director, intérpretes y miembros de la producción, en claro contraste con nuestro reciente Festival Internacional de cine de Mar del Plata. Ninguno de los films de la Selección Oficial de Roma había sido presentado previamente en otro Festival.

Un gran escándalo se produjo a la hora de la entrega de los premios y este cronista confiesa que nunca en su vida vio algo igual. Uno de los primeros premios fue el otorgado a la mejor interpretación femenina. Cuando se anunció el nombre de la actriz (Isabella Ferrari) la rechifla fue feroz a la que se sumaron los gritos de críticos y parte del público (“vergogna” decían). “E la chiamano Estate” (“Y lo llamamos verano”) es una banal historia de desencuentros de una pareja que nunca hizo el amor. Ella (Ferrari) está desesperada al no comprender el comportamiento de su marido, interpretado por el actor Jean-Marc Barr (“Azul profundo”). El colmo de la ceremonia de cierre fue el momento en que se anunció que el mejor director era justamente el responsable de este engendro (Paolo Franchi), al que el conocido sitio IMDB asigna 1,8 sobre 10.

De los restantes dos films italianos, el único rescatable fue “Alí ha gli occhi azzurri” (“Ali tiene los ojos azules”) que se llevó con justicia el premio del jurado y el de “Opera prima y segunda”. Muestra el choque cultural que enfrenta a un joven con sus padres egipcios, quienes se oponen a que su novia sea italiana y no de origen árabe.

El Marco Aurelio de Oro fue para “Marfa Girl” que no fue vista por quien aquí escribe y cuya principal peculiaridad es que su director (Larry Clark) anunció, en el acto de clausura,  que no se vería en salas comerciales sino directamente por Internet (pago). De las restantes producciones norteamericanas hubo críticas divididas para la nueva de Roman Coppola que ya había decepcionado en Cannes con su opera prima (“CQ”). Aquí el hermano de Sofia parece seguir la línea de Wes Anderson (con quien trabajó como asistente) y entre los actores de “A Glimpse in the Mind of Charles Swann III” aparecen Bill Murray y Jason Schwartzman, habituales en films del director de “Viaje a Darjeeling”. Pero quien se lleva las palmas es Charlie Sheen quien pudo haber aspirado a ganar el premio de interpretación masculina. El tercer film norteamericano en competición fue “The Motel Life” de los debutantes Alan & Gabe Polsky. La historia de dos hermanos fuera de la ley con buenas actuaciones de Emile Hirsch y Stephen Dorff fue una de las sorpresas del Festival, llevándose el Premio del público así como al mejor guión.

Uno de los films franceses en competición fue lo nuevo de Jacques Doillon, a quien se entrevistó durante el penúltimo BAFICI. “”Un enfant de toi” (“Un hijo tuyo”) contó con la interpretación de su hija Lou (cuya madre es Jane Birkin). Padre e hija estuvieron presentes y sólo puede lamentarse la excesiva extensión (140 minutos) de un clásico triángulo que poco aporta  a la carrera del realizador de “Ponette”. A destacar la simpatía del dúo Doillon, presentes durante la recepción en el Palazzo Farnese (Embajada de Francia).

Fuera de competición y como cierre del Festival se vio “Una pistola en cada mano”, lo nuevo de Cesc Gay con un nutrido grupo de intérpretes (Ricardo Darin, Leonardo Sbaraglia, Luis Tosar, Gustavo Noriega, Javier Cámara, Jordi Mollá y Leonor Watling entre otros). Se trata de un film en episodios, algunos conectados entre si que logra entretener.

Y finalmente, y ya en el mercado,  de entre lo mejor visto se destaca “Bella addormentata” de Marco Bellocchio sobre el delicado tema del derecho a morir basado en la historia real de Eluana Englaro que estuvo en coma durante 17 años.

Los últimos dos títulos señalados han sido adquiridos para su distribución local y el de Bellocchio integra el 2º BACI, que se presenta esta misma semana en Argentina.