Balance Festival Internacional de Mar del Plata

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A modo de balance puede afirmarse que es poco el progreso que presenta el Festival 2012 frente a sus versiones inmediatamente precedentes

Entre el 10 y el 18 de noviembre de 2012 tuvo lugar la 27º edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, con varias secciones que incluyen las competencias Internacional, Latinoamericana y Argentina.

Quien revise la nota preparada por este cronista el año anterior podrá comprobar que las observaciones hechas en ese momento siguen en su mayoría vigentes. Los aspectos más destacables este año son un excelente trabajo del equipo de prensa y una ceremonia de cierre muy sobria, donde sólo desentonó un poco el excesivamente extenso discurso de la “flamante” vicepresidenta del INCAA, que debió centrarse en el Festival en su conjunto y  no en una actividad aislada dirigida a una fracción de los asistentes.

Leedor estuvo presente durante todo la muestra como lo prueban las notas sobre más de 30 películas elaboradas por varios colaboradores (Kekena Corvalán, Alejandra Portela,Gabriela Borrelli Azara, Fabián Roberti y Luis Kramer).

La que sigue es una apretada síntesis basada en tales notas y en la valoración personal de quien sólo estuvo presente al final de la 27º edición.

 Competencia Internacional

 Catorce películas compitieron en la sección más importante del Festival que otorga el Astor de Oro, máximo galardón del evento.  Nuevamente resulta criticable que se hayan incluido títulos que ya habían competido en otros festivales. Y al igual que el año pasado la ganadora, “Beyond the Hills” de Cristina Mungiu,  ya había participado en otro Festival de clase A (Cannes), donde se llevó los premios de interpretación femenina y de mejor guión.

No hace muchos años las películas de la Competencia Internacional se presentaban en el Salón Auditórium y al finalizar la proyección había una conferencia de prensa con la presencia del director y/o algún actor o actriz del film. Esta modalidad, propia de cualquier Festival que se precie ser de clase A, se ha perdido con la doble desventaja de empobrecer la tarea de los periodistas y de que en caso de ser galardonada la película, nadie del equipo de filmación recibe el premio

En la ceremonia de cierre la mayoría de los premios fueron recibidos por personas totalmente ajenas a las películas ganadoras. A Sandrine Bonnaire, la principal personalidad invitada, se le entregó el Astor de Oro. ¿No hubiese sido algo más lógico que ella recibiera el premio de interpretación femenina de su compatriota Soko (ausente) en el film “Augustine” de Alice Winocour ?.

Ni siquiera estuvo presente el premiado actor argentino Pablo Pinto de la multigalardonada “De martes a martes” de Gustavo Treviño.

A destacar “La mer à l’aube” de Volver Schlondorff vista en la última Berlinale y “Student” del director de Kazakhstan Dársena Omibayev, ambas ya comentadas en nuestras páginas.

 Competencia Latinoamericana

 De los trece films en competición  se extrañó la ausencia de premios oficiales para “La sirga” y “7 cajas”, que en opinión de quien escribe eran superiores a la ganadora “Las cosas como son” del chileno Fernando Lavanderos. Cualquiera de ellas hubiese merecido una mención, que recayó en la mediocre “Post Tenebras Lux” de Carlos Reygadas, ya premiada en Cannes pese al rechazo mayoritario de la crítica en mayo pasado.

 Competencia Argentina

Esta sección, que fue probablemente la mejor del año pasado, presenta  la ventaja de contar con títulos en su mayoría no exhibidos previamente en otros Festivales. Fue muy celebrado el premio a José Celestino Campusano como mejor director por “Fango”, que continúa en la línea de “Vil romance” y “Vikingo”. Al recibir el premio, Campusano elogió con justa razón la amplitud mental con la que el Festival de Mar del Plata acepta propuestas como la de sus películas.

 BALANCE

 

 El repetido slogan de que las películas son las “estrellas” del Festival no resulta convincente y menos para un Festival que es uno de los pocos del mundo acreditados de clase A, según la FIAPF.

Es correcta la afirmación de la Presidenta del INCAA, Liliana Mazure, de que el Festival debe permanecer en Mar del Plata pues en caso de cambiar de sede correría el riesgo de perder la categoría.

Pero algo debe hacerse para que el Festival de Mar del Plata no se transforme apenas en una (buena) Muestra de Cine, ante la ausencia de personalidades vinculadas  a las películas en Competición y a la falta de retrospectivas. Este año estaba prevista una de la directora Claire Denis, anulada  a último momento  al conocerse que la realizadora francesa no vendría finalmente.

Festivales más jóvenes como el reciente Internacional de Roma (próximamente nota) en su apenas séptima edición, sin ser de clase A, superan al de Mar del Plata. La presencia de delegaciones importantes para cada película en competición señala el camino a seguir si se desea recuperar el terreno perdido.

Por último sería recomendable buscar de qué manera se puede encadenar el Festival Internacional de Mar del Plata con Ventana Sur, un excelente mercado de películas. De acercarse las fechas apenas un poco más (hoy difieren en cinco días) podrían justificar la presencia de personalidades del cine (productores por ejemplo) en ambas muestras.