Mar del Plata 2012: Diario de Festival Nº 2

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Varias peliculas reseñadas en esta entrada. Entre ellas, la que finalmente resultó ganadora.

Diario de Festival. Día 7. Viernes 23 de Noviembre

Con apenas 4 horas de sueño me desperté a las 8 de la mañana con la idea de no desaprovechar todas las propuestas que el Festival tenía para ofrecerme.

La primera decepción del día correspondió a la película argentina Me perdí hace Una Semana de Iván Fund (2012) cuyo guión le pertenece en forma compartida con Santiago Loza. Francamente resulta complicado intentar establecer cuál es la propuesta de esta película. Navegando entre la ficción y el documental (La parte mejor lograda pertenece al detrás de la escena en la que se intercalan entrevistas a los actores a propósito de sus reflexiones en relación a su participación en la película) la historia no termina de avanzar precisamente porque ensambla tres historias distintas (una pareja en crisis, una mujer sin hijos y un tarotista que se transviste) las cuales no sólo no conectan entre sí sino que además no son ni presentadas de manera atractiva ni avanzan progresivamente permitiendo una construcción narrativa sólida. Existen pasajes d euna total quietud monótona y sin sentido a juicio de quien esto escribe.

Por suerte existe la ley tácita de las compensaciones así que corriendo salí de una sala y me metí en otra a cuatro cuadras de distancia entre una y otra y asistí a la proyección de Starlet (2012) , película Indie americana de la Competencia Internacional, dirigida por Sean S. Baker y protagonizado por la hija de Mariel Hemmingway (Dree Hemmingway) y una actriz de 85 años sin experiencia profesional previa (Besedka Johnson) que narra la relación entre una joven actríz porno de 21 años y una anciana solitaria sin grandes aspiraciones en su vida. Todo ello sucede en California en el Valle de San Fernando. Es la típica “buddie movie” o película de amigos o compañeros. Ambos personajes van amalgamándose con el correr del film poniéndose de manifiesto que tienen entre sí mucho más en común entre sí que con el resto de quienes las rodean. Besedka Johnson es el vivo retrato de una gran actríz que fue Ruth Gordon. Una celebración del cine indie.

Con ese regusto desbordante de alivio y alegría me encaminé a la tercera propuesta del día, la colombiana La Sirga (2012) de William Vega, con una impactante construcción de momentos y logrados climas y una dirección de arte de excelencia. Nos cuenta la historia de una joven que tras el incendio de la casa de sus padres se refugia en lo de su tío a cargo de un hotel en una isla. La historia avanza a base de contemplación y silencios. Una buena muestra de cine latinoamericano.

En cuarto lugar tuve la suerte de poder ver Beyond the Hills (2012) de Cristian Mungiu. La primera y grata sensación que tuve es que el cine de Tarkovski no ha muerto, ya que tiene sus continuadores. En los 150 minutos de duración de este film, que retrata la historia de dos compañeras de orfanato que vuelven a reunirse en el convento en el que está alojada una de ellas, pude asistir a dos de los planos secuencia más maravillosos de la historia del cine. Me alegró intensamente asistir al premio de esta película como la mejor de la competencia internacional. La violencia ciega que apaña la religión en su discurso más convencional está tratada de manera soberbia en esta propuesta rumana (Recordemos al director de 4 meses, 3 semanas y 2 días). Mungiu se perfila como uno de los directores de excelencia del actual panorama internacional cinematográfico. Resta esperar que algunos de los interesantes distribuidores independientes con que contamos se avenga a adquirir al film para su estreno comercial en nuestro país.

Y finalmente, la última que me tocó en suerte fue la Mexicanoespañola Aquí y Allá (2012) de Antonio Méndez Esparza que ya se había alzado con el premio de la semana de la crítica en el Festival de Cannes. Nos cuenta la historia de un músico mexicano que debido a la imposibilidad de mantener económicamente a su esposa y dos hijas debe radicarse temporariamente en Estados Unidos. Tras un intento de volver a su país natal en el que las cosas no cambian demasiado, una nueva hija viene al mundo como producto de esta última estadía. Si bien la película es correcta en su concepción visual, luce como demasiado alargada para relatar una ficción que podría haberse visto beneficiada con una reducción en su metraje original.

El día iba llegando a su fin y en mi cabeza se iban agolpando imágenes de lo ya visto a la vez que nuevas expectativas se abrían en torno a que sopresas me depararía el último fin de semana del festival.

Continuará.