Gabriela Cabezón Cámara: Entrevista

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Entrevistamos a Gabriela Cabezón Cámara; autora de “Le viste la cara a Dios” y “La virgen Cabeza”.

Autora de Le viste la cara a Dios, La virgen cabeza y el cuento No mata, uno de los nombres destacados de la literatura argentina hoy.

– ¿Existe el trabajo de fuentes documentales para tu escritura? ¿Cuánto se cruza en tu ficción tu labor como periodista?

Francamente, se cruza poco y nada: a veces recurro a fuentes documentales, pero del mismo modo que podría recurrir cualquiera. Tal vez sea porque hago periodismo cultural; si hiciera policial, por ejemplo,tal vez se me mezclaría más.

 – ¿Cómo ves la filiación realista de lo que vos narrás? ¿Te sentís parte de alguna línea o tradición? 

Me parece que se trata de un realismo retorcido, barroco; de  hecho, no intenta representar realidad en un sentido estricto. Si tuviera que construir una cadena de influencias, pondría el Matadero,La Refalosa, algo de Sarmiento, algo de Arlt, y algo de Osvaldo Lamborghini, Copi y Perlongher.

 – ¿Sentís que tu literatura tiene pertenencias con debates de género? ¿Podemos pensar La Virgen Cabezacomo una novela relacionada con el punto de inflexión queer?

Es raro. No es algo en lo que yo piense especialmente, pero algo de los cuestionamientos de género es parte de mí, supongo que por mi propia biografía. Yo no pensé a la Virgen así, pero así me salió: en parte es un texto, como vos decís, relacionado con el punto de inflexión queer y así lo cree mucha gente.

 – ¿Pensás que es factible cambiar la realidad desde la literatura? Los tres textos tuyos que yo leí trabajan con una temática social de fondo, Le viste la cara a Dios, la trata de mujeres para la prostitución; La Virgen Cabeza, la imbricación entre lumpenaje social, travestis y géneros disidentes (cuerpos disidentes también, es una cabeza sola, no?) asentamientos barriales, pobreza, marginalidad; No Mata, donde la historia del Soldado Carrasco es tomada desde el mix de religi{on milenarista, pobreza y machismo militarista… ¿Cuál es tu intención, compromiso, relación con estos temas? ¿Pensás que hay un compromiso del intelectual con lo que produce, del artista con lo que crea? 

Sí, para mí  hay un compromiso del intelectual y del artista con lo que crea, de hecho, es lo que lo hace intelectual o artista, sea realista o no lo que hace. Los temas que nombrás de alguna manera se me imponen; todas las que detallás son cuestiones que me impactan desde siempre y con varias conviví. No sé si tengo alguna intención de incidir en lo que, por ejemplo, creo que es la trata de mujeres. Sólo que al leer lo que iba surgiendo en la prensa a raíz de la investigación de Susana Trimarco, sentí un dolor enorme y lo escribí. No sé si tiene que ver con una realidad concreta, ¿cómo saber lo que siente alguien en una situación así?, ¿cómo pretender dar cuenta de algo tan enorme sin haberlo vivido?, ¿qué sé yo del delirio místico? Nada! Te diría que se trata de mis sentimientos, mis pensamientos, todos tejidos por la literatura (viste que ahí hay desde gauchesca hasta barroco español).

 – ¿Qué leés vos a la hora de elegir literatura? ¿Qué recomendarías?

Leo de todo, tres o cuatro libros por semana, sobre todo argentina contemporánea. De lo editado este año, recomiendo sin ninguna vacilación “El viento que arrasa“, de Selva Almada, y “El amor nos destrozará“, de Diego Erlan. Después está lo que releo: los trágicos griegos, La Ilíada y La Odisea, la Biblia, el romancero español.

– Cómo fue pensada esta edición de “Le viste la cara a Dios” ? El tema de ser una imprenta histórica, por decirlo de algún modo, la tapa con la ilustración de la artista visual Mariela Scafati, el tema de estar dividida en 2, con dos números enormes, como toda la tipografía de esta edición… ¿Cuáles son las decisiones estético editoriales ideológicas que tiene este libro?

Eso no lo sé, mejor hablalo con Ana Longoni que lo tiene claro, son todas decisiones de ella. Muy preciosas, a mi juicio.
– ¿Cuáles son las opciones para una literatura como la tuya en el mundo editorial? ¿Cómo circulan tus textos?

Me parece que circulan como cualquier texto de literatura nacional, sin mayores particularidades. Tengo, por ejemplo, dos contratos firmados con Eterna Cadencia, uno por una novela gráfica que estoy haciendo junto a Iñaki Echeverría, otro por una novela.