Xilodrama

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Vidas absurdas, insignificantes, al límite del despropósito, insertas en el contexto de una sociedad que lanza sus últimos estertores, pero que continúa su irreversible práctica de exclusión. Vidas en las que se vive muy mal y se muere peor. La violencia aparece por todas partes, encarna en los gestos, las actitudes y los comportamientos más cotidianos y previsibles de un devenir que ya no se soporta más. Así se desarrollan las existencias del Kuky y sus amigos, incluido “Pastilla”, el carpintero del barrio de los monoblocks de un lugar en las afueras de la Ciudad de Buenos Aires, que oficia como narrador en este progresivo descenso a los infiernos. Entre la memoria pública, mítica, heroica y sin contradicciones ni manchas, por un lado, y los recuerdos privados del narrador repletos de claroscuros, por el otro, que muestran al Kuky, el “capo” del barrio, como un brutal y sanguinario golpeador de su novia, “la Mary”,  halla su pulso de tensión creciente y trepidante, esta maravillosa obra que combina recursos disímiles como el teatro de objetos, de sombras y la actuación, con una rigurosidad altísima e infrecuente. Una gema sin parangón, que da cuenta del lamentable deterioro en el que vivimos inmersos todos los días de nuestras vidas.