Niña con cara de jirafa

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Un universo lúdico y emotivo propone Natalia Carmen Casielles en esta obra que quiere recuperar lo que se ha perdido para siempre.

¿Somos normales o diferentes? ¿Somos el producto de lo que una época pretende definir como normalidad, o nuestro transcurrir por el mundo implica los márgenes y las disonancias? ¿O quizás todo esto sólo depende del entorno, del contexto y de las situaciones que cada uno debe afrontar en su vida? El paso del tiempo. El fin del deseo. El hecho de saber que ya no seremos amados por aquel cuya mirada privilegiamos, por quien nos desvivimos, hacia quien orientamos nuestra vida. El límite, estrecho y escaso, entre la niñez y la adultez. El filo del abismo. La protagonista de esta hermosa obra de Natalia Carmen Casielles sueña con regresar a un momento anterior. Quiere recuperar lo que ha perdido para siempre, lo que quizás nunca tuvo. No sólo se obsesiona por volver a ser una niña, o mejor aún, por no dejar de serlo nunca, sino que lucha por obtener el favoritismo del genial escritor Lewis Carrol, que una tal Alicia le ha quitado. Así se construye este emotivo, bellamente lúdico y maravilloso universo de “Niña con cara de Jirafa”. Una pieza desfasada de época con respecto a un tiempo como el nuestro, signado por la banalidad y la acumulación sin límites. Una obra que nos habla de lo anacrónicamente nuevo, de la sorpresa y la conmoción que acecha entre los recovecos de un mueble antiguo e imponente, el mismo que sirve de escenografía para vestir ese mundo. Personajes que se resisten a morir, que pugnan por evitar el olvido. Mundos que ya no son, que ya no pueden ser de esta época. Mundos en franca decadencia, hechos de una belleza intensa, que conmueven precisamente porque se guían por lógicas que tienden a desaparecer. Fragmentos, imágenes de una infancia juguetona, libre de todo prejuicio, justo antes del final. Justo antes del irreversible ingreso a una adultez de cabellos grises que se devorará todo atisbo de vida. Estos son los mundos, textuales, visuales, potentemente sensoriales, que viene elaborando obra tras obra, Natalia Casielles.