Egon Schiele en el Guggenheim de Bilbao

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Un espíritu inconformista que despierta fascinación. Con motivo de su 15º aniversario inauguró ayer una mega muestra que el Museo le dedica a quien fuera uno de los artistas más representativos del siglo XX. En esta oportunidad única  ha sido posible gracias al Museo Albertina de Viena.

La producción artística de Schiele abarca solamente 20 años, ya que su vida fue interrumpida tempranamente, y  se enmarca dentro del contexto efervescente de la Viena del siglo XX, en un momento en que la realidad es cuestionada por filósofos, músicos, científicos, políticos y artistas.

La propuesta curatorial presenta un centenar de obras, que revelan su evolución estilística, lo que representa un completo acercamiento a un universo fascinante. Referente máximo del expresionismo austríaco, sus dibujos, goaches y acuarelas dan cuenta de la influencia de Gustav Klimt y del Modernismo vienés. Sus trabajos se caracterizan por una ruptura con el naturalismo, y se distinguen por el uso radical del color y por la inclusiónde una nuevapropuesta iconográfica centrada en los desnudos eróticos explícitos y en la elección de trabajar con niños y adolescentes. Decisión que le trajo graves problemas legales.

Dentro de su personal estilo se ocupó del tratamiento decorativo de las superficies.  El uso expresionista del lenguaje corporal, como los gestos y la mímica responden a la influencia de la fotografía clínica que documentaba los síntomas de la histeria que manifestaban las pacientes de Charcot, como también se inspiran en la fotografía erótica de Otto Schmidt.

Schiele  libera la representación erótica del desnudo femenino de las ataduras de la caricatura o de la finalidad pornográfica, y de ese modo elimina el histórico antagonismo entre lo bello y lo feo, otorgando al desnudo femenino un nuevo y diferente protagonismo en el arte. Del mismo modo que el cuerpo del enfermo y la desintegración patológica adquieren en su obra la categoría de arte.

En un recorrido donde aparecen todos los temasde su producción: paisajes, flores, representaciones de niños y niñas desnudas, retratos y autoretratos la muestra que presenta el Guggenheim de Bilbao ofrece al espectador un gran viaje hacia la trayectoria creativa de este artista, que falleciera –de gripe- a los 28 años, un día después de la muerte de su mujer por la misma patología.

La muestra permanecerá expuesta hasta el 6 de enero, 2013.